Conductas tóxicas: “Sé que me hace mal, pero aun así lo sigo haciendo”
Muchas personas experimentan una necesidad profunda que, sin darse cuenta, intentan satisfacer con otras cosas
3 minutos de lectura'


Cuántas conductas solemos tener la mayoría de las personas en las que buscamos depender de algo o de alguien. Puede ser de un ser querido, un amigo o una amiga, del trabajo, de una pareja o de lo que fuese. Somos conscientes de que eso nos está haciendo mal; sin embargo, lo seguimos haciendo. ¿Por qué?
El tema es muy amplio y demasiado complejo para agotarlo en la presente instancia, pero quiero mostrarte, en las siguientes líneas, un aspecto fundamental de esta cuestión tan importante. Vamos a graficarlo de este modo:

Yo estoy necesitando A. Entonces para satisfacer esa necesidad (o para sanar A), le doy B.

B puede ser el trabajo, como es el caso de alguien adicto a la actividad laboral, también denominado “workaholic”. Además, podría sumarle C:

C puede ser una amistad. Y ahora, le agrego D:

D puede ser una pareja. Luego, le sumo E:

E puede ser realizar alguna actividad física intensa todos los días. Lo cierto es que, aunque a mi necesidad, le añada B, C, D, E o lo que fuese, A se sana solo con A.

Muchas personas experimentan una necesidad profunda que, sin darse cuenta, intentan satisfacer con otras cosas. Estas les generan una conducta compulsiva, adictiva, reiterativa o dependiente. Pero, como dijimos, A no se sana ni con B, ni con C, ni con D, ni con E. Entonces, estamos ante dos problemas:
A que no fue sanado y B que nos hace vivir para algo o alguien: el trabajo, un amigo, la pareja, el gimnasio. Repito: A se sana con A. Tal vez te estés preguntando: ¿Y qué es A?
A es básicamente la necesidad universal de ser amados, mirados, abrazados, reconocidos… Los humanos somos seres amorosos. Ciertamente el tema puede ser abordado desde muchas otras aristas; pero aquí quiero enfatizar solo este aspecto. Muchas veces, frente a la necesidad de cariño que todos compartimos, creemos que, dedicándonos al trabajo o a una relación o una amistad, o participando de fiestas, lograremos llenar A. Pero A solo se sana con A. Todos, sin excepción, necesitamos ser amados y, al mismo tiempo, dejarnos amar.
Todos por igual tenemos derecho a ser amados de manera sana y también hay alguien a quien podemos amar. Nosotros mismos podemos ser A para los demás y mirarlos, escucharlos, acariciarlos. Es fundamental permitirnos amar a otros y que otros nos amen. Porque A se sana con A y cuando el amor satisface esta necesidad (que en el fondo es de validación), ya entonces no necesitamos ni B ni C ni D ni E. Al contrario, ya nada de eso tiene la misma fuerza porque A está completamente satisfecho y equilibrado.
Otras noticias de Emoción
Neurociencia. ¿Por qué nos duele que nos lleven la contra? Lo que pasa en tu cerebro cuando alguien no piensa como vos
Cómo vivís las relaciones. Dime cómo reaccionás cuando alguien no te contesta un mensaje y te diré qué tipo de apego tenés
"Ombligo del mundo". SOS: tengo un hijo narcisista y no sé qué hacer
1Se conocieron cuando ella tenía 12 y él 17 y llevan juntos ocho décadas: “Solo puedo hablar de ella con letras mayúsculas”
2Llamó a su esposa y le propuso hacer un viaje que cambió sus vidas para siempre: “Nos vamos a Alaska tres o cuatro meses”
3Efemérides del 20 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?
4Efemérides del 21 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?









