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La freidora de aire se consolidó como una pieza fundamental en muchas cocinas argentinas durante el último tiempo. Este electrodoméstico utiliza aire caliente para lograr una textura crujiente similar a la de los alimentos fritos, pero prescinde del uso abundante de aceite. El Dr. Sethi, un reconocido gastroenterólogo formado en Harvard y con amplia presencia en redes sociales, analizó este fenómeno mediante un video publicado en su cuenta de TikTok para determinar si resulta una opción válida desde una mirada médica profesional.
El especialista resaltó que el beneficio principal radica en la disminución de grasa. Las freidoras de aire requieren una cantidad mínima de aceite frente a la fritura profunda tradicional. Este cambio en la técnica culinaria reduce el contenido graso de las comidas, lo cual resulta beneficioso para la salud intestinal y general del organismo.

Según el médico, ingerir menos grasa baja el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otros trastornos vinculados al consumo excesivo de grasas saturadas, un punto clave para quienes buscan mejorar su dieta cotidiana sin realizar cambios demasiado drásticos.
Otro aspecto relevante que mencionó el Dr. Sethi es la ayuda para la pérdida de peso. Al sustituir las frituras convencionales por versiones elaboradas en la freidora de aire, las personas logran reducir el aporte calórico de sus platos. Este factor facilita el mantenimiento de un déficit calórico necesario para el descenso de kilos.
Por lo tanto, el dispositivo se posiciona como una alternativa viable para aquellos usuarios que desean controlar su peso corporal sin renunciar por completo a la textura crujiente propia de los alimentos fritos que tanto prefieren en sus mesas.
Sin embargo, el punto que el gastroenterólogo consideró más importante es la reducción de compuestos nocivos. La fritura con aire disminuye la formación de acrilamida, una sustancia química que aparece cuando ciertos alimentos reciben altas temperaturas. La ciencia vincula este compuesto con un mayor riesgo de desarrollar cáncer.

Al utilizar este método moderno, la persona reduce su exposición a dicha sustancia y obtiene una forma de cocción más segura para el cuidado de su salud a largo plazo, siempre bajo el seguimiento de los hábitos de nutrición adecuados para cada caso clínico en particular.
Pese a los elogios sobre la freidora de aire, el Dr. Sethi aclaró que este equipo no es la única opción disponible ni necesariamente la superior en todos los contextos. El especialista en salud intestinal explicó que los métodos de cocción más recomendados siguen siendo el horneado, el salteado, el vapor y la parrilla.
Estos sistemas permiten preparar comidas nutritivas y deliciosas, ya que evitan los riesgos asociados a la fritura en general. En definitiva, la elección depende de la preferencia personal y del hábito que cada usuario decida implementar para su bienestar.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA




