Ejercitar volando. Así es Fly Yoga, la actividad ideal para mejorar la postura

El Fly Yoga se realiza suspendido de una tela que cuelga del techo
El Fly Yoga se realiza suspendido de una tela que cuelga del techo Crédito: Shutterstock
Malú Pandolfo
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21 de agosto de 2019  • 18:57

También conocido como yoga aéreo, el Fly Yoga es una de las más novedosas versiones de la popular actividad. En este caso, se realiza suspendido de una tela que cuelga del techo.

"Es una técnica que combina ejercicios del yoga tradicional, posturas del Hata yoga, de Yengar y de Ashtanga", resume Gabriela Fortino, profesora nacional de educación física y especialista en Ashtanga yoga, del equipo de Pablo Benadiba.

Creado por la instructora francesa de yoga, Florie Ravinet, junto a fisioterapeutas, en 2009, asocia yoga dinámico con trabajos aéreos y tela de circo. A diferencia de otras variantes, se trata de una actividad de alta intensidad. "Es un entrenamiento de suspensión en el que se trabaja todo el tiempo contra la fuerza de gravedad, por lo que no es para cualquiera: hay que mantenerse en el aire, muchas veces cabeza abajo. Por eso requiere determinado registro del cuerpo", señala la especialista en yoga.

Al igual que las otras variantes, "trabaja la unión de cuerpo, mente y espíritu", asegura Fortino. Incluye posturas clásicas de gimnasia, danza ancestral y encadenamiento de circo. " Combina técnicas que son de suspensión y otras que no, como pilates y stretching, en las que hay contacto con el piso. Las posturas están en contacto con el piso son más fáciles. La complejidad tiene que ver con la suspensión", agrega Fortino. La práctica es, entonces, progresiva. A medida que se va entrando en confianza, se van sumando más técnicas en suspensión. Las clases duran, en un principio, una hora y progresivamente alcanzan la hora y media.

¿Por qué elegir Fly yoga? "La gente lo elige porque es desafiante, novedoso y sale de lo tradicional. Es diferente de las otras prácticas, que son más a tierra", añade. ¿Algunos de sus objetivos? "Mejorar la calidad de la respiración, la fuerza y el control corporal general", afirma la profesora.

No requiere tener conocimientos previos de yoga, pero "es fundamental practicarlo con un maestro que guíe y oriente, llevándonos desde lo más básico a lo más complejo para evitar accidentes", advierte Gabriela Fortino.

Crédito: Shutterstock

Beneficios

  • Activa la circulación.
  • Mejora la flexibilidad.
  • Corrige la postura "ya que los ejercicios aéreos de suspensión liberan las tensiones y relajan la columna", explica Gabriela Fortino.
  • Contribuye a una mejor digestión.
  • Tonifica los músculos.
  • Fortalece el cuerpo.
  • Las posturas invertidas producen una acción de drenaje linfático.
  • Ayuda a ganar equilibrio.
  • Mejora la concentración.

Contraindicaciones

  • Personas con presión alta.
  • Pacientes con lesiones ósteo articulares.
  • No se aconseja para personas con sobrepeso.

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