El peón rural que se volvió viral al ser despedido ahora tiene su emprendimiento: “Soy el patrón”
Víctor Díaz conmovió a sus seguidores al revelar que a seis meses de perder su trabajo ahora tiene una nueva vida; cómo convirtió una crisis en una oportunidad
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En julio del 2025, Víctor Díaz se convirtió en una figura tristemente famosa en TikTok al subir un video en el que contó cómo su patrón lo echó del campo en el que se desempeñaba como peón rural. El hombre, nacido en Paraguay, describió entre lágrimas la pena que esto le generó y conmovió a sus seguidores, al punto de que el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires le proveyó de asistencia legal. Ahora, seis meses después compartió con la audiencia cómo es su nueva vida como dueño de su propio emprendimiento.
Díaz llegó a la Argentina hace 11 años. Tiene 32 años y desde que arribó a la provincia bonaerense se dedicó a la labor en el campo. Su rutina era la misma de siempre: cuidar la hacienda y a los animales. Se volvió tan repetitivo que decidió dar a conocer cómo experimentaba desde adentro aquella forma de trabajar.

Rápidamente ganó seguidores en la red social china. En los videos explicaba cada tarea que debía cumplir. Su objetivo era enseñar a la audiencia aquellas cuestiones ajenas a la ciudad. Pero lo que pareció un cuento de hadas para Díaz se desmoronó por completo a principios de julio del año pasado, cuando le llegó un telegrama de despido.
Él, que residía en la vivienda provista por el dueño del campo, tuvo que irse de la noche a la mañana. Se quedó en la calle sin siquiera una ayuda legal. Su celular fue la herramienta que le sirvió para visibilizar la situación: uno de sus videos en el que se mostró entre lágrimas al despedirse de uno de los perros del campo llenó de angustia a todos.
El rostro de Díaz pasó a ser conocido en todo el país. Diferentes medios lo entrevistaron y su relato también concientizó a personas que se encontraban en el mismo estado laboral que él. Hasta lo llamaron de Brasil y le ofrecieron plata. Incluso 1000 abogados le escribieron para ser su defensa.

Según dijo en ese entonces a LA NACION, su patrón lo “echó por hacer videos para las redes sociales”. Con la liquidación por el último mes de trabajo, pagó la mudanza y un alquiler de emergencia. Se quedó sin más dinero y allí surgió su necesidad de hallar otra fuente de ingresos.
La nueva vida de Víctor Díaz
Después de quedarse sin un techo ni trabajo, el expeón rural dejó la localidad de San Vicente, donde se instaló desde un principio cuando llegó a la Argentina, y se mudó con su hermano a Ezeiza.

En paralelo a que se dedicó a la albañilería, inició un negocio de venta de remeras y gorras con la frase que lo identifica: “Sin nervio”. Además, tiene el logo de un hombre sobre un caballo encima de un sol con tono de atardecer. “La marca ya está registrada, gente. Ya tiene patente”, adelantó al poco tiempo que lanzó la primera edición de indumentaria.

Gracias a la viralización de la ropa, agregó más productos a la venta y creó un local donde también ofreció termos, vasos, pantalones y hasta sombreros de pescador con el logo y la frase.
A finales de 2025, añadió a su local de indumentaria una peluquería. Por lo que ahora no solo pueden cortarse el pelo, sino que además “adquieren artículos varios”. “Este es mi primer cliente, vino desde La Matanza a Ezeiza”, expresó con una sonrisa en su rostro.

De esta manera, Víctor Díaz resolvió en pocos meses salir adelante tras ser desvinculado del campo donde trabajaba. Su vida dio un giro completo y de hacer videos en medio de la nada pasó a ser patrón y dirigir un emprendimiento que en gran medida depende de los videos que sube a TikTok.
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