srcset

Recorrido Living

Guía Living. Cómo distinguir los estilos arquitectónicos más destacados de Buenos Aires

Mariana Kratochwil
Inés Marini
(0)
10 de septiembre de 2019  

Aunque parezca mentira, hasta la sanción de la ley de Propiedad Horizontal en el año 1948, la legislación solo permitía alquilar unidades dentro de un edificio perteneciente a un único dueño. Eran las famosas casas de renta, una inversión en perfecta consonancia con su época. Por un lado, con las sucesivas crisis económicas (nacionales o personales), muchos miembros de la elite debieron abandonar sus amplios caserones para vivir en departamentos de tres o cuatro dormitorios. Por otra parte, los avances tecnológicos hicieron posible ese tipo de construcción: las nuevas estructuras metálicas, el manejo generalizado del hormigón armado y un uso más difundido del ascensor.

Academicismo

Los dueños de los edificios para renta construidos durante los primeros años del siglo XX eran, en su mayoría, aristócratas. Si tenemos en cuenta que solían reservar para vivir uno de los pisos, se comprende por qué eligieron el estilo academicista, valorado por su carácter señorial. Podemos reconocerlo por algunas de estas características:

  1. Alusiones a los modelos griegos (columnas, frisos, frontis).
  2. Fachadas texturadas en piedra París.
  3. Cúpulas y mansardas (buhardillas) revestidas en pizarra.
  4. Balaustradas.
  5. Grandes portones que rematan en arcos de medio punto.

El palacio Estrugamou, todo un emblema de la casa de renta de estilo clásico francés o academicista, en Juncal y Esmeralda.
El palacio Estrugamou, todo un emblema de la casa de renta de estilo clásico francés o academicista, en Juncal y Esmeralda. Crédito: Javier Picerno

Las primeras casas de renta fueron realizadas por extranjeros -generalmente franceses o formados en Francia- como, por ejemplo, Alejandro Christophersen (Casa de renta para Carlos Dupont, en Callao esq. Tucumán) y Edouard le Monnier (Edificio Bencich, Córdoba 823). También siguió esa línea toda una generación de profesionales argentinos que estudiaron en Europa, como Héctor Ayerza (Alvear y Cerrito) o Eduardo Lanús y Pablo Hary (Callao 67). Son altamente representativos de este estilo el gran palacio construido por Carlos Malbranche en Esmeralda 1180, frente a la Plaza San Martín, y la residencia Estrugamou, en Juncal y Arroyo, que en esta nota de Living les mostramos por dentro.

El estilo clásico francés fue el elegido para las primeras y muy numerosas casas de renta en Buenos Aires. Se retoma en los años 40, pero más alivianado.

Tras la espectacular reja, casi un barrio señorial francés.
Tras la espectacular reja, casi un barrio señorial francés. Crédito: Javier Picerno

Art Nouveau

En los primeros años del siglo XX se dieron varias reacciones frente a un academicismo rígido y reiterativo. Entre ellas está la del Art Nouveau, que en América muestra matices especiales. Por ejemplo, en Buenos Aires -que contaba para el Centenario con más inmigrantes que argentinos- las colectividades buscaron afirmar su importancia e identidad con esta nueva arquitectura que tienen que se reconoce, entre otras cosas, por:

Fachada de la famosa Casa Calise, obra del arquitecto Virginio Colombo, en Hipólito Irigoyen 2562, Balvanera.
Fachada de la famosa Casa Calise, obra del arquitecto Virginio Colombo, en Hipólito Irigoyen 2562, Balvanera.

  1. Formas orgánicas que imitan las de la naturaleza.
  2. La buscada ausencia de líneas rectas.
  3. Herrería exuberante.
  4. Frescos y mosaicos con escenas figurativas, muchas veces florales.

Entre los realizadores más notables figuran Julián García Núñez (Suipacha y Tucumán) y Virginio Colombo, creador de la casa de renta para la familia Calise, recientemente restaurada.

La reapertura de la Casa Calise tras su restauración se vivió con gran entusiasmo.
La reapertura de la Casa Calise tras su restauración se vivió con gran entusiasmo.

Las reacciones contra el academisismo abundan a principios del siglo XX. El Art Nouveau lo hace con formas ondulantes; el Art Déco, con una fuerte geometría

Art Déco

Este movimiento, surgido en la Europa de los años 20, llega a la argentina vía Estados Unidos, ya impregnado de una cualidad hollywoodense. Los detalles que lo hacen inconfundible son:

  1. El predominio de la línea recta y los planos superpuestos o escalonados.
  2. La ornamentación se concentra en las fachadas y las áreas comunes internas, donde es frecuente el uso de grecas, zigzag,
  3. Las esculturas que representan figuras humanas atléticas y los símbolos que hacen alusión al trabajo, el progreso y la tecnología (como la máquina o el rayo) .

Fachada del ex diario Crítica, de 1926, donde hoy funciona la Superintendencia de Administración de la Policía Federal Argentina.
Fachada del ex diario Crítica, de 1926, donde hoy funciona la Superintendencia de Administración de la Policía Federal Argentina. Crédito: Claudio Larrea

Natalio Botana le encargó la sede de su diario, Crítica, al arquitecto Andrés Kálnay. Dentro del estilo art déco, hay rastros de la cultura azteca, que el empresario periodístico admiraba.

Detalle fachada ex diario Crítica.
Detalle fachada ex diario Crítica. Crédito: Claudio Larrea

Importante es la figura pionera de Alejandro Virasoro, que concreta entre sus obras algunas de un estilo déco muy trabajado y ornamentado (Las Heras entre Montevideo y Rodríguez Peña).

Racionalismo

El estilo racionalista aparece en los años 30 y, buscando satisfacer las nuevas necesidades de los sectores medios, hace hincapié en la funcionalidad y la calidad de la arquitectura dentro de un espacio que se va reduciendo. Sus características:

  1. La inspiración en los transatlánticos (de ahí los ojos de buey y las barandas cromadas en balcones curvos).
  2. Las fachadas discretas, muchas veces blancas, con una ausencia casi total de ornamentación.

Un clásico del racionalismo, el edificio del Estudio Pater y Morea en Alvear y Libertad.
Un clásico del racionalismo, el edificio del Estudio Pater y Morea en Alvear y Libertad.

Del estudio Sánchez, Lagos y de la Torre es el emblemático edificio en Av. Libertador y Lafinur; una refinada síntesis muestra la esquina de Alvear y Libertad, de Pater y Morea; mientras que el estudio Casado Sastre y Armesto lleva a cabo una obra profundamente personal dentro de esta corriente, con un impresionante trabajo de los materiales (Libertador entre Ruggeri y Salguero).

Estilo contemporáneo

Las torres se distinguen por tener el perímetro libre; es decir, por no apoyarse en otros edificios. Este hecho permite levantar edificios de mayor altura y aprovechar la superficie al máximo (lo que genera mayores retornos sobre la inversión). Confortables vecindarios en altura con uso intenso de los espacios comunes. Para admirar, las obras de los estudios de Mario Roberto Álvarez, Justo Solsona, Rafael Viñoly y César Pelli.

La emblemática torre del maestro de arquitectos Mario Roberto Álvarez, en la Avenida Alvear y Parera.
La emblemática torre del maestro de arquitectos Mario Roberto Álvarez, en la Avenida Alvear y Parera.

Las torres dibujan el nuevo perfil de la ciudad. La tecnología permite alturas cada vez mayores que se disfrutan desde amplias superficies vidriadas.

Recorridos para los entusiastas de la arquitectura

  • El gobierno de la Ciudad ofrece un variado menú de visitas guiadas y recorridos gratuitos para conocer distintos aspectos de la arquitectura de la ciudad, que incluye la arquitectura ferroviaria, los rascacielos, recorridas nocturnas por las más importantes avenidas.
  • Entre las múltiples experiencias que ofrece Airbnb, no se queda afuera la arquitectura desde originales puntos de vista.
  • Los edificios emblemáticos suelen ofrecer sus propios recorridos, como es el caso del Palacio Barolo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.