Por qué los memes nos hacen tan felices y las razones para reírnos más

En tiempos de crisis, liberar tensiones a través de la risa es fundamental para bajar el estrés
En tiempos de crisis, liberar tensiones a través de la risa es fundamental para bajar el estrés Crédito: Shutterstock
Constanza Bonelli
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22 de agosto de 2019  • 13:31

Podemos entender el humor como un excelente mecanismo contra el sufrimiento, ya que nos permite de modo efímero abstraernos de la realidad dolorosa, cuidando de no dejarnos caer en la manía justamente por su condición de instantáneo.

El humor, el chiste, los memes, nos hacen reír, aún y sobretodo, de las situaciones que nos generan mayor sufrimiento. Ya explicaba Freud al principio de su obra que el chiste se relaciona con el inconsciente, permitiendo la expresión del mismo, como lo hacen los lapsus, los sueños o los actos fallidos, pero a diferencia de ellos, son creados desde la consciencia, son un acto voluntario y pueden ser premeditados.

El sentido subyacente del chiste o del meme no es gracioso, tiene un trasfondo de culpa, castigo o angustia, inconscientes, que encuentran salida en la formación del chiste sin que nos resulte conflictivo el encuentro con esos sentimientos. Aparece la risa cuando se descarga la energía psíquica que utilizamos para mantener esos afectos en el inconsciente, lo que nos permite un momento de placer por esa liberación. Y esto sucede con aceptación social, por ello nos causa gracia a todos los que somos espectadores del chiste.

Se trata de un placer ficticio ya que la situación dolorosa sobre la que se hace el chiste continúa existiendo y haciéndonos daño. El humor en tiempos de crisis es muy habitual y permite cierto alivio, es una manera de suavizar las crisis o las situaciones conflictivas. Incluso existen tratamientos de la risa, como los que llevan adelante los "médicos de la risa" o "Payamédicos" en los hospitales, que desde el humor buscan hacer más llevaderas las situaciones difíciles de los enfermos, colaborando con la cura de los mismos.

Existen distintos estudios sobre los efectos que reír y sonreír tienen sobre nuestra salud física y psíquica. La risa es una conducta contagiosa y tiene gran relevancia intersubjetiva. Es comunicación positiva. Es considerada como capaz de modificar nuestro sistema neurovegetativo de modo saludable, generando un efecto sedante y analgésico, con estimulación de la secreción de ciertas hormonas euforizantes naturales a la vez que disminuye la producción de las hormonas relacionadas al estrés.

El humor es una actividad creativa caracterizada por la trasgresión. Se puede decir cualquier cosa porque "es un chiste". Es como el juego infantil, es una continuación del mismo en la vida adulta. A través de la risa se puede resignificar el dolor. De un modo similar a la obra de arte, expresa algo inconsciente y sublima una pulsión, de modo que se transforma en un hecho cultural y produce un placer estético.

Sonreír resulta beneficioso no sólo por cómo actúa sobre nuestro estado fisiológico, sino también por lo que nos aporta como proceso psíquico y comunicacional. Cuando sonreímos nuestro cerebro interpreta que algo bueno nos está pasando y actúa en consecuencia. Lo mismo sucede con quienes nos ven sonreír, algo similar actúa en sus cerebros. Por lo cual sonreír nos hace bien a todos.

La ironía y el sarcasmo que se definen como burla cruel, también pueden resultar beneficiosos psicológicamente teniendo en cuenta que se trata de un acto creativo, que no debe ser tomado de forma literal, que permite la expresión de eso doloroso que sería desagradable si fuera considerado de modo lineal con lo que se expresa. Muchos memes utilizan este tipo de humor.

La sonrisa es un signo universal, que atraviesa diferencias culturales. Es un signo innato que podemos observar hasta en los fetos dentro de la panza. El ser humano es el único capaz de reírse, ya que en algunos animales existe un esbozo de esta mueca pero no conlleva el mismo sentido.

El sentido del humor como capacidad creativa es un signo claro de inteligencia, ya que es el resultado no sólo de la posibilidad de manifestar algo inconsciente de modo aceptable para la consciencia, sino de poder jugar con el principio de realidad y el principio de placer sin entrar en conflicto.

Sonreír nos permite bajar el estrés y nos ayuda a relacionarnos mejor. También funciona sobre nuestro modo de ver las cosas generandonos una mirada más positiva, lo que beneficia sin dudas nuestra salud.

La redactora es licenciada en psicología

@Lic.constanzabonelli

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