Un whisky con huevos: Dewar's llega a la Argentina
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"El whisky es una bebida fantástica, repleta de sabores y complejidad. Eso hace que se lo pueda beber solo, con hielo o en un cóctel", explica en un castellano repleto de acento escocés Fraser Campbell, embajador global de Dewar's, quien vino al país para la presentación de la marca. Fraser trabajó más de 18 años como bartender en lugares como Australia y España, y cuenta: "Hoy los mejores bartenders del mundo están aprovechando la potencia del whisky escocés para pensar recetas originales, ya sea partiendo de cócteles clásicos como el Rob Roy o el Bobby Burns o mirando otros más modernos como el famoso Penicillin, creado por Sam Ross en Nueva York en 2005".
Dewar's llega al país con un porfolio muy completo: ya están aquí su White Label y el 12 años de la marca, y en los próximos meses estarán ingresando el floral 15 años y el intenso 18 años, los ultrapremium de esta revolucionaria casa que busca mostrar cómo el whisky va mucho más allá de la tradición.

"La marca nació en 1846, de la mano de John Dewar. Desde entonces tuvo más de 1000 premios, siendo hoy el blend scotch whisky con más galardones en el mundo. Son whiskies únicos, en especial por el proceso de double aging, el doble añejamiento que le realizamos. Es una de las particularidades de la marca: usualmente los whiskies van de la barrica a la botella, y de ahí al mercado. Nosotros, en cambio, luego de hacer la mezcla, volvemos a ponerla en la barrica por unos meses más, y esto hace que gane mucho más suavidad y que los sabores se integren por completo. Es lo que llamamos un casamiento entre los whiskies", dice Fraser.
La historia cuenta que Tommy Dewar, hijo menor de John, fue un visionario de la publicidad y la distribución. Tras mudarse a una habitación del prestigioso hotel Savoy en Londres (es el huésped que más tiempo vivió en ese hotel), generó campañas únicas para su época. Desde haber producido en 1898 el primer comercial filmado de la historia hasta haber arrojado decenas de botellas al mar con un mensaje dentro, donde prometía cajas de Dewar's gratis a quienes las encontrasen. Pero Tommy tuvo otra peculiaridad: además de su fanatismo por el mejor whisky era un reconocido criador de gallinas. Y así, uniendo estas dos pasiones, nació el Scotch Egg Club, la plataforma global de la marca que festeja la unión entre gastronomía, bebida y diversión en todo el mundo.

El scotch egg es un plato tradicional escocés que hoy está de moda en bares y restaurantes de los cinco continentes: un huevo cubierto por carne molida (tradicionalmente de salchicha), empanado y frito. Una bomba repleta de sabor. La presentación en Argentina se realizó nada menos que en Proper, uno de los mejores restaurantes del país. Allí, entre disfraces de gallos y gallinas, juegos y concursos, los chefs Leo Lanussol y Augusto Mayer pensaron dos versiones propias del clásico plato de Escocia.
"El scotch egg es delicioso y va fantástico con el whisky", dice Augusto. "No es difícil de replicar en la casa, solo hay que tener un timer para respetar los tiempos de cocción. Para esta presentación hicimos dos versiones: una vegetariana, donde cubrimos el huevo con una mezcla de arvejas, garbanzos, hierbas y especias; otra más cercana a la original, donde mezclamos carne de vaca y cerdo con eneldo, mostaza de dijon y especias". El resultado no podría ser mejor: un exterior crujiente y repleto de sabor que anticipa la yema cremosa en el centro. Para beber, Fraser preparó dos cócteles que muestran lo mejor del whisky: el Dewar's High Ball (Dewar´s White Label, ginger ale y piel de limón) y el Dewar´s Penicillin, con Dewar´s 12 años, jugo de limón, rodajas de jengibre, almíbar de miel y un toque de single malt ahumado. La mejor bienvenida para una marca que tiene historia, presente y futuro.










