Ya funciona en Buenos Aires: cómo es el novedoso modelo de viviendas para jóvenes adultos con discapacidad intelectual
La iniciativa se llama Brújula y promueve la independencia en un entorno con apoyo y contención. Las habitaciones son individuales o compartidas y ofrecen asistencia, respaldo profesional, espacios comunes y talleres
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En pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires abrió sus puertas un espacio pensado para fomentar la independencia de jóvenes adultos con discapacidad intelectual. Se trata de habitaciones individuales o compartidas que incluyen espacios comunes y apoyo profesional las 24/7, una combinación ideal entre privacidad, comunidad y asistencia.
El modelo, innovador por donde se lo mire, es una iniciativa creada y desarrollada por la familia Marín, fundadora del Instituto Los Ángeles, una escuela primaria y secundaria para personas con discapacidad.
Este Instituto, fundado en 1990, es uno de los más prestigiosos y pioneros en el país. Persigue objetivos como desarrollar la capacidad permanente de aprendizaje, guiar a los estudiantes para que descubran sus posibilidades físicas, intelectuales y afectivas, y orientarlos en la inserción al mundo laboral.

Fue esa la experiencia que abrió la puerta para crear Brújula, un proyecto basado en modelos europeos cuya misión es construir un espacio no solo para la vivienda, ya que allí se dictan también talleres en tanto se ofrece contención, comunidad y expresión.
“Creemos que todas las personas tienen derecho a construir un proyecto de vida propio, con los apoyos que necesitan”, señala María Victoria Marín, cofundadora y directora de Brújula y miembro del Consejo Directivo del Instituto Los Ángeles. “Estas viviendas –agrega– son una experiencia que transforma la vida de los residentes y de sus familias, porque brinda tranquilidad, acompañamiento y una mirada a largo plazo”.

Cómo son las modalidades de residencia
Las viviendas de Brújula abrieron sus puertas el último febrero y ofrecen distintas modalidades de residencia para acompañar cada necesidad. Las opciones incluyen habitaciones individuales de 25 metros cuadrados o compartidas para dos personas, que cuentan con baños en cada piso, adaptados y separados por género.
Quienes vivan allí contarán con espacios comunes como una sala de estar, un comedor compartido, áreas para actividades recreativas y una cocina comunitaria bien equipada y con supervisión para el momento de la comida.

La tranquilidad, un valor esencial
En Brújula la seguridad y la accesibilidad son dos valores esenciales. En este aspecto, se destacan:
- Cámaras de vigilancia, acceso controlado y personal de seguridad las 24 horas.
- Profesionales de la salud disponibles para atención inmediata y seguimiento continuo.
- Diseño accesible, con espacios sin barreras arquitectónicas, señalización clara y adaptaciones específicas.
- Baños con sistemas de emergencia y supervisión discreta para quienes lo necesiten.
- Espacio para preparar alimentos con orientación profesional y protocolos de seguridad.

Fomentar la socialización
Una de las claves para el bienestar de los adultos con discapacidad intelectual es que puedan forjar relaciones significativas y desarrollar sus habilidades. Por eso las viviendas de Brújula ofrecen una serie de talleres que fomentan la socialización y potencian las capacidades individuales.
Así, en el taller de cocina saludable pueden aprender a preparar comidas nutritivas y ricas con ingredientes accesibles; mientras que en el de expresión artística se exploran técnicas para expresar emociones y desplegar la creatividad. También tienen la posibilidad de practicar actividad física adaptada.
Un dato importante es que los residentes pueden trabajar o estudiar fuera de Brújula, donde proporcionan también el apoyo necesario para facilitar su participación en estas actividades externas.
¿Cómo anotarse en las viviendas de Brújula?
En sintonía con la trayectoria de los fundadores de Brújula, el proceso de ingreso a estas viviendas es personalizado y conlleva una serie de pasos:
- Todo empieza con un contacto inicial, donde se lleva a cabo una reunión con la familia y el futuro residente para conocer sus necesidades y expectativas.
- Sigue una evaluación por parte del equipo interdisciplinario para determinar si el perfil del joven adulto es adecuado para el modelo de vivienda que se ofrece.
- La familia y el futuro residente visitan las instalaciones.
- Se diseña un plan de ingreso personalizado para el futuro residente.
- Se lleva a cabo un período de adaptación gradual, con visitas y estadías cortas para facilitar la transición.
- Se da la incorporación definitiva a la vivienda asistida, con un seguimiento continuo.
Brújula admite personas con discapacidad intelectual de leve a moderada, mayores de 18 años, con capacidad de llevar a cabo actividades básicas con asistencia, con habilidades de comunicación funcional y cierta estabilidad emocional y conductual.
Las viviendas cuentan con espacios para familias, donde se pueden dar reuniones, eventos y celebraciones especiales. El foco de Brújula, además de fomentar la independencia de las personas con discapacidad, tiene que ver con que se sientan apoyados y contenidos por profesionales, por la comunidad y por su entorno familiar.
Conocé más en brujulavivienda.com, o comunícate al mail info@viviendasasistidasbrujula.com
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