Juan Grabois: "La mecha sigue corta y va a estar corta hasta que no bajen los niveles de pobreza"

Juan Grabois advierte en una entrevista que le gustaría que el gobierno de Alberto Fernández "vaya más rápido" con el programa alimentario
Juan Grabois advierte en una entrevista que le gustaría que el gobierno de Alberto Fernández "vaya más rápido" con el programa alimentario Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
Constanza Bengochea
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15 de enero de 2020  • 15:28

Expectante, pero crítico con el gobierno que apoyó en las urnas, el referente social Juan Grabois cuestionó la implementación del programa "Argentina contra el Hambre", aseguró que la mecha sigue corta y le pidió al Presidente mayor compromiso de sus funcionarios, pues observa un "relajamiento" que no ayuda a resolver las cuestiones que requieren urgencia. En una entrevista con LA NACION, advirtió también sobre la importancia de controlar la corrupción y reconoció que durante el kirchnerismo se subestimó su efecto. A su vez, analizó la labor de Axel Kicillof en el gobierno provincial y de Horacio Rodríguez Larreta , con quien se lo vio el viernes pasado.

-¿El gobierno nacional tiene claras las políticas que debe seguir?

-No. En lo macro, Alberto está bien orientado, en términos de política exterior y de política económica. En lo relacionado con la mayor distribución de la riqueza, está bien. Pero en algunas cuestiones me gustaría que vayan más rápido. Como el programa alimentario, en el que creo que esta yendo lento.

-¿Que criticas tiene el programa?

-No estoy de acuerdo con hacer una tarjeta nueva, existe una infraestructura ya creada en la Anses, que es la de la Asignación Universal por Hijo (AUH), que se puede utilizar perfectamente. Tampoco me gusta el discurso de "vamos a restringir lo que se puede comprar" porque es un discurso paternalista y está muy bien estudiado que la gente gasta la plata de las AUH en alimentos. Es un derecho, no es una limosna. Además, genera concentración económica, porque en el barrio nadie tiene posnet y terminás en los grandes supermercados, que es precisamente lo que nosotros planteamos que con la ley de góndolas se podría evitar. También, la impresión de la tarjeta es un problema, además de un costo innecesario, porque la gente ya tiene la tarjeta de la AUH, va a tardar mucho.

-¿Se lo planteó al Gobierno? ¿Qué le dijeron?

-Hay gente que está de acuerdo conmigo y otros no. No voy a sacar los trapitos al sol, pero hay predisposición al diálogo y a escuchar. Me preocupa ver una predisposición a subestimar a los compañeros de los sectores populares, que se expresa en pensar que no saben cómo alimentar a sus hijos o suponen que la pobreza es un problema de capacidades o de conocimiento.

-¿Cómo está la mecha? ¿Sigue corta?

-La mecha sigue corta, y va a estar corta hasta que no bajen los niveles de pobreza hasta lo que estaban en 2013: un 15 o 18 por ciento. Hoy tenemos un nivel escandaloso de pobreza. Obviamente, hay mucha esperanza, pero también está la necesidad de que las cosas se desarrollen más velozmente. Veo una falta de rigor en el diseño de algunas políticas públicas importantes. La intención es buena y espero que se puedan corregir.

-¿Está de acuerdo con la suspensión de la actualización de los haberes jubilatorios?

-Lo estuve estudiando, aún no hubo ningún cambio.Yo, hasta marzo, no sé lo que harán. Me dijeron que van a hacer una fórmula mejor que la anterior, más equitativa. Hay jubilados y jubilados. No es lo mismo un jubilado que gana $30.000 y alquila, que un jubilado que tiene cuatro propiedades y, además, gana $30.000. Lo que genera las grandes diferencias sociales es el patrimonio. Yo quiero ver la fórmula antes, y en marzo voy a decir lo que me parece.

En el Gobierno veo cierto relajamiento, como que piensan bueno es verano, y eso no me gusta""
Juan Grabois

-¿Cómo vamos a estar en marzo?

-No sé. El Gobierno la está peleando en buena dirección. Pero si tuviera que decirle algo a Alberto, es: "Hacé laburar más a los funcionarios, tenélos cagando. A todos los ministros". Porque veo cierto relajamiento, como que piensan "bueno es verano", y no me gusta eso. Me gustaría ver más sentido de la urgencia. Que sí lo veo en Alberto, pero no en todos los funcionarios. Ahora es la oportunidad de poner toda la energía, toda la carne al asador. Aún no se empezaron las obras de urbanización de los barrios, no está la ley de góndolas, el tema de la tarjeta. En el Gobierno no hay un sentido de la urgencia.

Si tuviera que decirle algo a Alberto sería que haga laburar más a los funcionarios, tenelos cagando. En el gobierno no hay un sentido de la urgencia
Juan Grabois

-¿Van a salir a la calle?

-Vamos a salir en la medida en que veamos que no hay respuesta a la demanda de los trabajadores. El Gobierno está arrancando para el lado correcto, pero me gustaría que vaya más rápido. Tampoco veo en nuestra base social esa bronca y esas ganas de salir que veía unos meses atrás. Hay una esperanza y yo no soy quién para pinchárselas. Pero quiero ver a todos los funcionarios trabajar 18 horas por día y no lo estoy viendo.

-¿Está de acuerdo con el rol que está teniendo Cristina Kirchner?

-Estuvo un tiempo con su hija, volvió ahora. Creo que ella va a ser muy bien recordada por la historia, por construir una sucesión. Cristina tiene un liderazgo carismático muy fuerte, en especial en el conurbano bonaerense, y ella tomó la decisión de correrse, que pocos esperaban, y construyó la victoria. Y haberle ganado a Macri tiene para los militantes un valor en sí mismo, más allá de lo que pase dentro de estos años de gobierno, que ojala sean buenos.

-Usted dijo una vez que quería que volviera Cristina, pero sin los corruptos. ¿Qué piensa que ahora, muchos funcionarios de la gestión kirchnerista ocupan cargos en el Gobierno?

-Si, pero hay unos cuantos que no han vuelto. El sentido de esa frase es que los funcionarios del gobierno actual y el Presidente tienen que ser muy estrictos, con una política de simplicidad, y evitar el exhibicionismo y, desde luego, cualquier situación de corrupción más profunda. El Presidente lo tiene que tener en el radar como una prioridad, porque a veces se subestima el daño que produce la corrupción en el gobierno. Es una bandera que usa la derecha para atacar los gobiernos populares, y es cierto.

-¿En el gobierno kirchnerista se subestimó la corrupción?

-Sí, se subestimó. Se planteó como que "esto es un invento de Clarín para jodernos" y no era así, había cosas que eran mentira, pero otras que eran verdad. Por eso, el mejor antídoto es la simplicidad de vida de los funcionarios, que mantengan el patrimonio que tienen, que no lo incrementen, que sigan viviendo como vivían una semana antes de entrar al Gobierno.

-A raíz del contexto de emergencia que sostiene el Gobierno,trascendió hace algunos días que algunos políticos bajaron sus sueldos.

.Sí, me parece muy bien eso.Es importante plantear a la sociedad que cuando hay una situación de emergencia todo el mundo, en especial los que tienen un mejor sueldo, tienen que poner el hombro. La vocación política es una vocación de servicio, no para ganar un buen sueldo. No pueden aumentar su patrimonio más de lo que lo justifica su sueldo y eso debe estar bien controlado.

-¿Está de acuerdo con que integrantes de movimientos sociales integren el Gobierno?

-Me parece muy bien, recuerdo un discurso del papa Francisco. Decía que los movimientos populares teníamos un desafío: no dejarse encorsetar. Nosotros no estamos solo para contener, para atender el comedor y el merendero. Estamos para transformar la realidad.

-¿Y usted por qué no está en el Gobierno?

-Uno puede transformar la realidad también desde abajo y desde la organización popular. No queremos que nuestros compañeros se conviertan en representantes del Estado, sino en representantes de los pobres en el Estado. Los dirigentes que están fueron parte del Frente de Todos.

-¿Y en el gobierno de Kicillof? Muchos se quejaron de la escasa participación de los distintos actores políticos.

-Axel construyó su gabinete de una manera distinta, lo hizo desde su núcleo duro. No es una crítica, es una descripción. En la cancha se ven los pingos. Hay que ver los resultados, a veces eso da resultado y otras no. Patalear por eso es parte de los problemas que tiene nuestro campo político. Es más importante impulsar procesos que ocupar espacios, también lo dijo Francisco.

El dirigente de la CTEP advierte que su organización saldrá a la calle, en la medida en que vea que no hay respuesta a la demanda de los trabajadores
El dirigente de la CTEP advierte que su organización saldrá a la calle, en la medida en que vea que no hay respuesta a la demanda de los trabajadores Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo

-¿Cómo es su relación con Kicillof? ¿La carta que publicaron los movimientos en medio de la discusión por la reforma impositiva fue de apoyo o de crítica?

-Yo me llevo muy bien con Axel, lo valoro mucho y para mí es una gran persona, de primera. Por un tema generacional me siento más cercano a él que a Alberto. La carta fue para pedirle al gobernador que no afloje, que se ponga firme. Era de apoyo. Aunque también era un mensaje para los legisladores, que se oponían a sacarle un poquito más a los más tienen.

-Finalmente, la ley impositiva se aprobó, pero con reformas al proyecto del gobernador

-Los legisladores de la oposición, que dejaron la provincia quebrada, no le dejaron hacer la reforma que él quería hacer y tuvo que hacer una reforma menor. Ya era moderada, y ahora es más moderada.

-Dicen que dentro del propio espacio político del gobernador también encontró resistencia.

-Puede ser. Oponerse a que los 200 terratenientes de la provincia de Buenos Aires paguen un poco más de impuestos es criminal, sobre todo si hubo gente dentro del Frente de Todos que participó de es maniobra. No seguí en detalle el tema, pero sé sumar y restar, hago cuentas y me doy cuenta de que con la reforma que Axel proponía no se resuelven los problemas y con ésta que salió, menos se van a resolver.

A mí nunca me gusto Berni. No me gusta el populismo de derecha. No me gusta que se haga política con el miedo
Juan Grabois

-¿Está de acuerdo con la designación de Sergio Berni en la provincia?

-A mi nunca me gusto Berni . No me gusta el populismo de derecha. No me gusta que se haga política con el miedo. Reconozco que en la provincia de Buenos Aires hay una mafia que es la policía bonaerense. ¿Quién va lidiar con esa mafia? ¿Un egresado de la universidad de filosofía y letras? No lo veo en esa función.

-El viernes pasado fue noticia que estuvo con Rodríguez Larreta. ¿Por qué nunca antes se había mostrado con él?

-Estuve con él, por lo menos, tres o cuatros veces. Hay cosas del proceso de urbanización que son muy buenas, algunas otras, cuestionables. Eso no debería generar ningún tipo de ruido, yo siempre he sido muy claro con mis posiciones políticas, cuando creí que debía defender a Cristina, aún sin haber sido kirchnerista, la defendí, puse el cuerpo, el corazón y la cabeza y me la banqué. Cuando creí que había que apoyar al Frente de Todos, lo hice y cuando creo que me tengo que reunir con un funcionario con el que no estoy de acuerdo ideológicamente, me reúno para buscar las mejores opciones para el sector que represento. Desde el punto de vista ideológico, estoy en las antípodas de Rodríguez Larreta, pero yo milito en la ciudad, defiendo los intereses de los más humildes ¿Cómo no voy a dialogar con el jefe de gobierno?

-La creación de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) generó ruido, especialmente en la CGT.

-Es muy importante la creación de la UTEP para nosotros, que representamos a los trabajadores de la economía popular, son trabajadores sin patrón que se dedican al cartoneo, la venta ambulante o las ferias. En la CGT hay un sector que no está de acuerdo con nuestra incorporación o tiene temores a perder un espacio de poder, pero hay una decisión política del Estado nacional de sindicalizar a los trabajadores independientes.

-¿Van a tener una obra social?

-Nosotros no queremos tener una obra social propia, porque el sistema de obra social tiene cosas buenas y cosas malas. Yo no quisiera que algo lindo, como es la militancia gratuita y de corazón, se transforme en una burocracia y, además, pone en contacto a dirigentes de los trabajadores con sectores empresarios de mucha plata y eso genera una tentación a la corrupción.Y en las obras sociales hay corrupción. Por eso es mejor alejar esa corrupción. Nos gustaría que sea una obra social estatal, con un directorio mixto, que se administre desde el Estado, articulando con el sistema de salud pública. Una especie de PAMI pero bien hecho, que se administraría con lo que se malgasta en el monotributo social.

-Julio De Vido insistió con su carácter de preso político y culpó al Gobierno de que no hacen nada para liberarlos a Boudou y a él ¿Está de acuerdo con el planteo?

-No quiero hablar de alguien que está preso, no es noble. Cada cual tendrá en su conciencia lo que está bien o lo que está mal. Conozco el caso de Luis D´Elia y te puedo asegurar que a él lo metieron preso para tener un trofeo de guerra. Los casos de Boudou y De Vido no los conozco, pero tiendo a creer que los juicios están mal hechos, con independencia de si son culpables o inocentes.

¿Vamos camino a cerrar la famosa grieta?

-Yo nunca creí en eso de la grieta. La única grieta que conozco es la que divide los que están arriba de la línea de pobreza, de los que están abajo. Es un tema de la política.

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