María Luz Rivas Diez: "La valija era para el Gobierno. Todo el poder político protegió a Uberti"

La fiscal del "caso Antonini" afirma que había más que una sola valija y celebra haber expuesto el funcionamiento de la embajada paralela
Hugo Alconada Mon
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4 de junio de 2018  

Retirada, la fiscal que lideró el "caso Antonini " prefiere quedarse con los frutos de su investigación. Afrontaron todo tipo de contratiempos, resume María Luz Rivas Diez, y aun así probaron que lo ocurrido aquella madrugada de agosto de 2007 fue mucho más que una sola valija con US$790.550 en Aeroparque. Expusieron cómo funcionaba la diplomacia paralela -de negocios y dinero negro- entre los gobiernos de la Argentina y Venezuela.

"Fueron muchos años de ponerle mucho esfuerzo. Hice lo que pude con un personal de hierro en la fiscalía, que aguantó todo, ante un episodio que evidentemente era ilícito, tanto lavado como contrabando", plantea Rivas Diez, que traza un balance de lo vivido y lo aprendido, desde el rol del entonces funcionario Claudio Uberti hasta las fallas sistémicas del Poder Judicial.

"Luchamos contra todo el poder político que protegió a Uberti porque temían que abriera la boca. Fue luchar contra molinos de viento", cuenta en diálogo con LA NACION . "¡Si los defensores estaban entroncados incluso dentro de la Procuración! Aun así, es increíble que la causa no haya llegado a una condena y que ni lográramos que lo procesaran a Uberti, y es una vergüenza que ya pisando este gobierno no se haya podido avanzar sobre él", afirma.

-¿La valija era de Claudio Uberti?

-A esta altura, da igual. Lo relevante es que logramos probar que la valija era para el gobierno. Era una remesa del gobierno venezolano, y probablemente hubo otras valijas con dinero en ese avión, que llegó a un aeropuerto donde no hubo controles ni cámaras de seguridad. Pudimos demostrar también cómo ardidosamente se armó todo para ocultar ese dinero con cobertura política. Y pese a todo, impulsamos una investigación penal. Porque nadie de ningún organismo público quería radicar la denuncia. Eso muestra que cuando se quiere investigar, se puede, a pesar del establishment político.

-¿Y Alejandro Antonini Wilson?

-Pudimos probar que estuvo en la Casa Rosada y secuestrar todo el dinero y destinarlo a jardines maternales, cuando se evaluaba decomisar solo la mitad. También pudimos sacar a la luz cómo fue la operatoria y mostrar que estaba metido el gobierno venezolano. Eso desencadenó que enviaran a aquellos muchachos a Miami para pedirle a Antonini que dijera que la valija era suya, lo que terminó en el juicio en Estados Unidos.

-¿Debieron afrontar presiones?

-Creo que mi trabajo en investigaciones anteriores, como la del casino flotante, me ayudó. Porque creo que nadie se animó por esa trayectoria previa. Pero tampoco nos ayudaron, más allá de alguno suelto de la Procuración o de Borinsky [Mariano, actual juez de la Cámara de Casación Penal y por entonces fiscal], que, digamos, nos ayudó hasta donde pudo.

-¿Pudieron hacer algo distinto? ¿Intentar algo más?

-No creo. Incluso probamos que Uberti era el embajador encubierto en Venezuela, por encima de Sadous [Eduardo, diplomático de carrera a cargo de la embajada en Caracas y convocado a Buenos Aires cuando alertó sobre actos de corrupción en un cable que envió a la Cancillería].

-¿Le gustaría volver a interrogar a algún testigo o acusado?

-Los testigos mintieron... Hablaron poco. Tenían miedo. El piloto del avión, por ejemplo, pudo decir más. Todo fue muy ingrato, incluso el cambio de jueces. Pero tuve algunas demostraciones de valentía judicial, como Marta Marmissolle, que siendo jueza subrogante tuvo el coraje de ordenar el allanamiento clave.

-El contexto político no ayudaba en aquel momento...

-Telpuk [María del Luján, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria] fue la única que contó la verdad y la sostuvo hasta el final. Pero otros, por temor o lo que fuere... algunos ahora estarán ahora preguntándose por qué callaron, por qué mintieron. Eso lo arrastrarán el resto de sus vidas. Como el piloto que presenció la discusión entre Telpuk y Bereziuk [Victoria, asistente de Uberti y pasajera del vuelo].

-¿Qué lección le dejó este caso?

-Que el Ministerio Público [Fiscal] debe reafirmar su autonomía para poder investigar en cualquier contexto. Cuando tiene valentía, puede sacar a la luz los entuertos.ß

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