Patricia Bullrich: "El peronismo busca ser gobierno y oposición a la vez"

Patricia Bullrich
Patricia Bullrich Crédito: Daniel Jayo
Escéptica con relación a la pelea entre Berni y Frederic, la exministra de Seguridad sospecha de un intento por "sacar de la cancha" a Juntos por el Cambio; "Berni es más práctico", dice
Jaime Rosemberg
(0)
14 de enero de 2020  

Recién llegada de unos días de vacaciones en su campo de Los Toldos, Patricia Bullrich está dispuesta a involucrarse en la disputa dialéctica entre su sucesora en el Ministerio de Seguridad, Sabina Frederic, y su par bonaerense, Sergio Berni. Más allá de su evidente cercanía con las posiciones del ministro bonaerense, Bullrich sospecha que la pelea mediática es "un intento del Frente de Todos por ser a la vez oficialismo y oposición".

La flamante presidenta de Pro prefiere la posición "pragmática" de Berni ante la postura "ideológica" de Frederic, con quien ya tuvo varios choques verbales. Y a quien enfrenta en su postura favorable a la revisión del peritaje de la Gendarmería que caratuló como asesinato la violenta muerta del fiscal Alberto Nisman, a quien trató poco antes de su muerte, de la cual se cumplen cinco años dentro de pocos días.

-Fernández tuvo que mediar en el contrapunto y aun así las diferencias entre ellos subsisten. ¿Cómo lo evalúa?

-Hoy hablamos de este tema con Cornejo, el presidente de la UCR. Queremos determinar si esta es una discusión en serio o si es una discusión con el objetivo de ocupar el espacio oficialista y el de la oposición. Parece como si fueran miembros de dos gobiernos distintos. Sin dudas, para la perspectiva de la seguridad, que haya dos modelos o ideas muy distintas va en contra de la seguridad de la gente, porque un gobierno nacional debería una idea general de lo que tiene que hacer.

-¿Una estrategia discursiva, entonces?

-Se podría pensar. Es algo que el kirchnerismo ya hizo con la transversalidad, cuando decían que podían estar en la letra A o en la Z, y de ese modo achicaron los espacios de existencia de otros pensamientos. La diversidad así entendida termina generando la idea de un pensamiento único, no genera discusión. Debemos pensar dónde está el Gobierno.

-Según Fernández, con la postura de Frederic...

-¿Y el de la provincia? ¿Y Cristina? No lo sabemos. Esta lógica construye la idea de partido único; intentan achicar la expresión de Juntos por el Cambio. Es una discusión que no puede durar eternamente, que está hecha adrede a través de los medios. Que el Presidente defienda a su ministra es más que obvio.

-Frederic parece estar cambiando todo lo que usted hizo. Incluso criticó duramente el estado del ministerio...

-Algunas cosas. Ha habido una deconstrucción automática de todas las cosas en las que ellos habían sido críticos, sin analizarlas ni ver los resultados. Logramos bajar tasa de homicidios, de robos, los secuestros, y lo hicimos con ciertos instrumentos. Lo ético hubiera sido analizar los instrumentos antes de descartarlos. Pero, bueno, esa es la lógica ideológica automática. En otros temas siguen lo que hicimos, hablan de mantener el apoyo a la policía bonaerense, de los comandos unificados en varias provincias. Podrán refrescarlo y decir que es nuevo, pero ya lo veníamos haciendo. En relación con la estructura del ministerio, no sé realmente qué se está haciendo. Teníamos un ministerio más operativo, con subsecretarías dedicadas a la construcción concreta de resultados en delitos federales. Veo una estructura más de articulación que de ejecución.

-¿Berni es el que no encaja?

-Me parece más razonable tomar el problema y tratar de resolverlo, antes que construir ideología y después tratar de adaptar el problema a esa ideología. El problema es que la Argentina tiene inseguridad, y Alberto Fernández determinó que ese era solo un problema social. Esa mirada invalida toda política social. Me parece más práctica la postura de Berni, y por otro lado, podés tener problemas sociales, pero cuando el motochorro mata una persona... Hemos dejado buenos índices: tenemos un índice de homicidios que bajó de 8 a 5 cada 100.000. Eso se logra con fuerzas incentivadas para trabajar, con salarios relativamente buenos, que tienen bienestar, y que son respetadas operativamente.

-Frederic y miembros del Gobierno rechazan el peritaje de la Gendarmería que determinó el asesinato de Nisman...

-Me sorprende que todos conozcan el informe de la Gendarmería y sus detalles. Yo nunca lo vi ni conozco el lugar donde se hizo. En la Argentina hay unos 60.000 presos, la mayoría sobre la base de peritajes. Si yo fuera uno de ellos, pediría que me evalúen de nuevo.

-Se trata de un caso poco usual...

-Bueno, pero entonces... ¿tenemos peritajes para presos comunes y peritajes que le interesan al poder? Además, ¿le van a preguntar a los peritos cómo lo hicieron y cambiarán los protocolos para cambiar el resultado? No se entiende. Si llaman a una auditoría, es para que digan que el peritaje se hizo mal. El resultado ya está.

-El film de Netflix volvió a instalar la polémica por esa muerte, ¿no?

-Sí. En el kirchnerismo vienen con la idea de volver todo lo de Nisman a enero de 2015, cuando instalaron la idea de Nisman como mujeriego, de Stiuso como el malo de la película... Es como el túnel del tiempo, dicen las mismas cosas. Es una causa con una enorme trascendencia política: en el Código Penal robar es menos que asesinar, ¿no? Que te involucren en un robo es mucho menos que si te involucran en un asesinato.

-Lo dice por la expresidenta y actual vice...

-El memorándum, nunca vi algo igual, tan evidentemente dirigido a encubrir. (Mohsen) Rabbani dijo días atrás que el pacto tenía como objetivo desincriminar a Irán de una falsa acusación. Si tenía ese objetivo -recordemos que Rabbani es para la Justicia argentina un asesino serial involucrado en el atentado-, entonces es cierto que el gobierno argentino quiso sacar del medio a Irán del asunto. El mismo da la razón del por qué impulsaron ese memorándum.

-A cinco años, ¿cual es entonces su postura sobre esa muerte?

-Nunca tomé una definición, primero porque fuimos los primeros con Laura Alonso en enterarnos por boca de Nisman de la existencia de la denuncia contra la entonces presidenta, segundo porque fui cuatro años ministra. No me parece un hecho opinable, más allá de lo que puede ser mi íntima convicción. Pero si fuera investigador y pienso que esta muerte se produce en tal momento y circunstancia... Nisman trabajaba con los Kirchner hasta el memorándum, se enteró de esa firma como nosotros, y él estaba investigando e incriminando a quienes firmaron el pacto con el gobierno. Estaba, además, condenado a muerte por la ley islámica. Me imagino, si para nosotros fue un balde de agua congelada, lo que habrá sido para él. La prueba, como se dijo, es el pacto.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.