El saludo con el codo que Cristina le negó a un radical y otras perlas de una sesión histórica

A muchos en el Senado les corrió frío por la espalda cuando un servidor se apagó y la sesión remota amenazó con fracasar
A muchos en el Senado les corrió frío por la espalda cuando un servidor se apagó y la sesión remota amenazó con fracasar Crédito: Prensa Senado
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13 de mayo de 2020  • 20:58

Fueron sólo diez minutos , pero a varios empleados del Senado les corrió un frío por la espalda cuando el discurso del macrista Esteban Bullrich se cortó de manera abrupta y la conexión de casi todos los legisladores se interrumpió generando un fuerte estado de incertidumbre sobre la continuidad de la sesión.

La falla obedeció a la caída de uno de los servidores informáticos que se utilizaron para soportar el debate virtual y a puso a muchos al borde un ataque de nervios ante la posibilidad de que se pudiera frustrar la primera sesión virtual en la historia institucional del país.

Al final, todo salió bien y con 67 legisladores conectados de manera remota y otros cuatro sentados en el recinto, la vicepresidenta Cristina Kirchner logró concretar con éxito la votación.

Según la información difundida por el Senado, de los 71 senadores habilitados -José Alperovich (Frente de Todos-Tucumán) continúa en uso de licencia obligada por la denuncia de abuso sexual en su contra-, casi la mitad (33) se conectaron desde un organismo oficial, en tanto que 17 lo hicoeron desde sus despachos en el palacio legislativo lo hicieron 17 y 21 en sus domicilios.

A pesar de la particularidad del caso, la sesión dejó varias perlitas, como la que protagonizó la hiperkirchnerista Nancy González (Chubut), que mientras esperaba el inicio del debate se la pudo ver cómo comía un tentempié frente a la cámara de su computadora.

A pesar de la insistencia oficial en el respeto al distanciamiento social, pocos lo cumplieron en el recinto, empezando por Cristina Kirchner a quien casi no se la vio nunca con el tapabocas. Sí lo lució el secretario Parlamentario, el radical Juan Tunessi, a quien la vicepresidenta le dedicó un claro desplante cuando quiso saludarla chocando los codos: No fue correspondido.

También vistió barbijo y con clara intención política la macrista Laura Rodríguez Machado (Cordoba), que lució uno de color amarillo que tenía por objetivo no dejar lugar a dudas de su pertenencia a Pro.

Para el final, un párrafo para la puja dialéctica que vienen sosteniendo la vicepresidenta y Silvia Elías. Como la opositora tucumana le dice presidente, esta vez Cristina Kirchner le devolvió gentilezas con un "gracias senador" cuando concluyó su intervención.

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