Según un contrato, las princesas tenían derecho a vivir en la mansión Royal Lodge, valuada en 35 millones de euros, pero como su padre fue desalojado por orden del Rey, perderían ese privilegio
3 minutos de lectura'

La pérdida de sus derechos reales no fue el final del conflicto. Andrés Mountbatten-Windsor (65) –despojado de los títulos que poseía- seguirá pagando un altísimo precio por sus vínculos con el financista pederasta Jeffrey Epstein y por las acusaciones de abuso sexual hechas en su contra por una de las víctimas.
El ex príncipe y ex duque de York, sin embargo, no es el único miembro de la familia real afectado por el escándalo porque, a pesar de que el rey Carlos III intentó evitar que sus sobrinas Beatriz y Eugenia –hijas de Andrés y de Sarah Ferguson- sufrieran los daños colaterales por los actos de su padre, se quedarán sin un importante privilegio: no podrán vivir en Royal Lodge la mansión de 30 habitaciones, valuada en 35 millones de euros, que la Corona les había cedido a los York.

Esa propiedad, en la que Andrés vivió los últimos 22 años sin pagar una sola libra de alquiler- habría pasado directamente a sus herederas si no fuera porque el Rey decidió –luego de una larga y amarga discusión entre ellos- desalojar a su hermano cuando el escándalo Epstein escaló y sacudió a Buckingham.
Royal Lodge fue la residencia de la Reina Madre hasta su muerte, en 2002, y un año después le fue entregada a Andrés por Crown Estate, el organismo que gestiona los inmuebles de la Corona, mediante un contrato de arrendamiento que beneficiaba al entonces príncipe con un usufructo por 75 años, transferible a sus descendientes, Eugenia y Beatriz de York.


En una jugada desesperada, Andrés –que en el último tiempo habitó Royal Lodge junto a su ex mujer, Fergie, pese a que ya estaban divorciados- intentó aferrarse a la mansión pasándola en vida a sus hijas. La estrategia parece no haber dado resultado: ni el hermano de Carlos III ni su familia están, por ahora, autorizados a continuar en ese predio tan valioso.

Resuelto el espinoso asunto del desalojo, lo que falta saber es dónde vivirá Andrés Mountbatten-Windsor a partir de ahora. Algunas versiones señalan que el Rey puso a disposición de él una parte de la finca real de Sandringham. Se trata de una edificación más pequeña ubicada en Norfolk, a más de doscientos kilómetros de Windsor, algo que habla a las claras de las intenciones del monarca: alejar a Andrés –cuya imagen es sumamente negativa para la monarquía inglesa- del lugar donde vive el príncipe William y, también, del castillo en el que los Reyes suelen recibir a Jefes de Estado y representantes de otras casas reales.

Otras noticias de Revista ¡HOLA!
Los fabulosos 99 de Mirtha. Las invitadas que mantienen vivo el recuerdo de su adorada hermana Goldy
Tiene 32 años. Sus padres son dos aclamados actores, también se dedica a la actuación y hace cuatro meses tuvo a su segundo hijo
La otra cara de una estrella. Tiene una granja orgánica, cría ovejas y produce la lana con la que ella misma teje ponchos y mantas
1La otra cara de una estrella. Tiene una granja orgánica, cría ovejas y produce la lana con la que ella misma teje ponchos y mantas
2Los fabulosos 99 de Mirtha: las invitadas que mantienen vivo el recuerdo de su adorada hermana Goldy
3Fotos exclusivas. Encontramos a Diego Torres junto a su novia durante un día de playa en José Ignacio
4De Pamela Anderson a Dua Lipa, los mejores looks de la alfombra roja de la Berlinale






