Gracias al éxito del tándem arquitectura-interiorismo, la obra fue elegida para mostrarse en la última edición de Open House Buenos Aires
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“Desde el principio, abordé la reforma como un experimento y como una oportunidad para mostrar mis ideas. Es la carta de presentación ante mis clientes: tiene todos los materiales que me gustan, y una fluidez y dinamismo entre los espacios que responde a mi concepción del habitar”, cuenta la joven arquitecta Malola Canay, quien hace tres años eligió un edificio de Abramzon Arquitectos para vivir e instalar allí su estudio.

“Es fácil diseñar cuando la arquitectura de base es tan linda y se alinea con los intereses propios; en este caso, el de las líneas puras y la sencillez estética”, puntualiza, en un guiño a su colega Diego Abramzon, con quien coordinaron abrir las puertas de este departamento palermitano para el último festival Open House Buenos Aires, celebrado en octubre de 2025.

En el edificio, esta unidad es la única que se retira de la medianera, generando una terraza a nivel. Era lo que buscaba: extender el interior hacia el exterior y no tener límite de capacidad cuando invito gente a casa.”
— Arq. Malola Canay, dueña de casa

“Cuando empecé esta obra, venía de haber viajado por Japón y Copenhague, en donde se trabaja mucho con mobiliarios fijos de madera y pocos muebles sueltos. Me pareció muy práctico aplicar ese concepto”.

El tamaño de la cocina fue determinado por la mesada: una placa de Dekton completa, que solo se interrumpe para bordear la columna rectangular (una condición de obra que resultó ideal para solapar la zona de la bacha).


Plano detallado
Se unificaron dos monoambientes. En el más chico, ubicaron el sector privado. Anularon su entrada para instalar un baño en suite en todo el ancho, y la cocina fue reemplazada por el vestidor. En el más grande (con terraza) hoy están los ambientes sociales.



“Para complementar este estilo limpio y poco ruidoso, sumé texturas y materiales como pana, lana, lino, madera y piedra. Son acabados que me gusta incluir en mis obras y por eso me sirve tenerlos acá, para mostrárselos a mis clientes”.
Sector privado


Respetando la grilla que modula los nichos del living, en el revés de la biblioteca cada hueco está revestido en lino y da un encuadre original al frente de cama.

“Ubiqué el vestidor de mi cuarto en el sector en el que originalmente estaba planteada la cocina del monoambiente”.



Los cuadros se apoyan; los espejos, también. “Como vivo inmersa en polvo de obra, no quiero reiterar eso en casa al tener que romper y reparar la pared cada vez que deseo mover los objetos o renovar los espacios”.

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