Cayó una “viuda negra” por el caso del jubilado que fue atado y asesinado tras entrar en su casa con una “cita” de Tinder
La sospechosa tiene 22 años y vive en el barrio Zavaleta, de Barracas; la víctima tenía 73 años y era la segunda vez que lo engañaba una mujer de la misma manera
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Lo que comenzó como la preocupación lógica de una hija porque hacía días que no lograba comunicarse con su padre terminó con el macabro hallazgo de una escena dramática y de extrema violencia: Jorge Héctor Arroqui, de 73 años, atado de pies y manos, muerto en su casa de Carapachay, partido de Vicente López.
Menos de un mes después de ese conmocionante crimen, la Justicia bonaerense se encamina a dar por esclarecido el caso con la detención de un hombre de 34 años y una joven de 22 que, según surge de la investigación, es la mujer que Arroqui conoció a través de la app de citas Tinder y que llevó a su casa la noche del homicidio, el 10 de junio pasado.
El crimen fue descubierto cuando María Laura Arroyo, de 47 años, decidió acercarse hasta la casa de su padre, situada en Ascasubi al 5300, al no obtener respuestas a sus llamados. Como nadie atendía, saltó el cerco frontal de la propiedad y entró al inmueble.
Dentro de la vivienda encontró a su padre tendido en el piso de una habitación, atado de pies y manos y sin signos vitales. Además, observó un importante desorden en los distintos ambientes, algo que reforzó la sospecha de un robo.

Ante este escenario, personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires preservó la escena y dio intervención a peritos de la Policía Científica y a detectives de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Vicente López, mientras la Unidad Funcional de Instrucción de Vicente López Oeste, a cargo del fiscal Alejandro Guevara, quedó al frente de la causa.
Las primeras horas de investigación estuvieron centradas en el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en las inmediaciones de la vivienda. Esas imágenes permitieron reconstruir parte de los últimos movimientos de la víctima.
Según los registros de la investigación a la que accedió LA NACION, alrededor de las 21 del miércoles 10 de junio Arroqui llegó a su domicilio en su Peugeot 2008 acompañado por una joven. Ambos ingresaron a la vivienda.
La secuencia continuó varias horas después. Cerca de las 2 de la madrugada del 11 de junio, una cámara registró la llegada de un Volkswagen Suran negro que circulaba sin patentes colocadas. Del vehículo bajaron dos hombres que ingresaron al inmueble.
Siempre de acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, poco después la mujer salió de la casa junto con los dos hombres y los tres abandonaron el lugar llevándose el Peugeot de la víctima.
El análisis del recorrido del vehículo robado permitió reconstruir parte de la fuga. Cámaras de monitoreo detectaron al Peugeot circulando, aproximadamente a las 2.40, por el barrio porteño de Pompeya en dirección a Avellaneda.
Horas más tarde, el auto fue encontrado abandonado en la villa Zavaleta, de Barracas, donde trabajó nuevamente la Policía Científica en busca de rastros y otras evidencias.
La investigación avanzó cuando los detectives lograron identificar al propietario del Volkswagen Suran utilizado durante el hecho. Se trata de Maximiliano Ezequiel Vargas, de 34 años, domiciliado precisamente en el barrio Zavaleta, a pocas cuadras del lugar donde apareció abandonado el vehículo del jubilado.
Las cámaras de seguridad también registraron que, luego del crimen, Vargas conducía el VW Suran acompañado por una joven. A partir de tareas encubiertas realizadas en el barrio, los investigadores identificaron a esa mujer como Brenda Magalí Noguera, de 22 años, quien fue detenida en las últimas horas.
Para los investigadores, Noguera sería la mujer que ingresó con Arroqui a la vivienda y habría captado previamente a la víctima, mientras que Vargas habría participado directamente del homicidio junto con otro hombre que todavía no fue identificado.
Durante la pesquisa, la hija de la víctima aportó un dato que reforzó esa hipótesis. Declaró que su padre ya había sido víctima de un robo bajo la modalidad “viuda negra” en diciembre de 2024 y que utilizaba con frecuencia aplicaciones de citas, entre ellas Tinder, para conocer mujeres.
Con esa información, la fiscalía orientó la investigación hacia un homicidio cometido mediante ese mecanismo de seducción y captación.

El avance de las tareas de inteligencia permitió localizar el Volkswagen Suran utilizado durante el hecho. Finalmente, efectivos de la Policía Bonaerense interceptaron el vehículo en la intersección de las calles Mitre y Berutti, en Lanús, donde detuvieron a Vargas sin que opusiera resistencia.
El automóvil fue secuestrado para ser sometido a nuevos peritajes, mientras los investigadores intentan identificar y ubicar al segundo hombre que, según las imágenes analizadas, participó de la maniobra.
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