Encomiendas contaminadas con cocaína: el antecedente de uno de los sospechosos franceses detenido en Uruguay
Ahmed Adda Belkocir, que será extraditado a la Argentina, hace tres años había sido detenido tras el secuestro de un cargamento de estupefacientes en París
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El viernes pasado, la Justicia de Uruguay decidió extraditar a la Argentina a Ahmed Adda Belkocir, de 46 años, y a Isaac Ben Daoude, de 35, los dos franceses acusados de estar detrás del intento de contrabando hacia París de dos encomiendas contaminadas con cocaína.
La metodología empleada para eludir los controles no era desconocida para Belkocir: hace tres años fue detenido en Francia tras el secuestro de un paquete con poco más de 12 kilos de estupefacientes ocultos en paquetes que simulaban llevar “crema natural para el cabello”.
Así se desprende de un expediente judicial que se inició tras una investigación preliminar de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) que tramitó en el Juzgado en lo Penal Económico N°2, a cargo del juez Pablo Yadarola.
Esa investigación se inició el 22 de marzo de 2023 a partir de una información aportada a la Procunar por la División Investigaciones Narcotráfico Metropolitana de la Dirección General de Aduanas (DGA) que daba cuenta de que en el aeropuerto internacional Charles de Gaulle, de París, se habían secuestrado poco más de 12 kilos de cocaína que estaban ocultos en una encomienda que había sido despachada desde la Argentina.
El supuesto despachante de la encomienda era un representante de una empresa multinacional francesa con oficinas en el partido de Vicente López. Pero todo era una puesta en escena con la intención de que el paquete no llamara la atención y pasara sin contratiempos los controles aduaneros.

Autoridades francesas les comunicaron a los aduaneros argentinos que en París habían sido detenidos dos sospechosos como destinatarios de la encomienda contaminada: uno de ellos era Belkocir. En la Argentina, la investigación avanzó y se consiguió identificar a los responsables del envío de los paquetes donde la cocaína había sido ocultada.
Tres años después, Belkocir “cambió el rol”: viajó a la Argentina para encargarse de los despachos de la encomienda en lugar de ser quien la esperaba en el aeropuerto de París. Así se desprende de la investigación que lleva adelante el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky con la participación del fiscal Germán Bincaz.
La metodología empleada siguió siendo la misma: el despacho de encomiendas que tenían como supuestos despachantes o destinatarios a representantes de empresas multinacionales europeas con oficinas en la Argentina.
El plan narcocriminal de Daoude y Belkocir fue descubierto hace un mes por personal de la Dirección General de Aduanas (DGA) y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) cuando se secuestraron 11 kilos de cocaína ocultos en una encomienda. Eso originó una investigación internacional en cooperación entre la Argentina y Francia y una entrega vigilada para develar quiénes eran los partícipes de la maniobra de contrabando de droga hacia Europa.

El juez Aguinsky ordenó reemplazar los 11 kilos de cocaína que había en la encomienda y hacer una entrega vigilada del cargamento para detener en París a los destinatarios de los estupefacientes.
Tras despachar la encomienda, Belkocir y Daoude se fueron de la Argentina: viajaron a Uruguay en un vuelo que despegó del Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. En ese momento todavía no pesaba sobre ellos una orden de captura nacional e internacional.
“Como se trata de una investigación con cooperación internacional, las detenciones se ordenaron una vez que se concretó la entrega vigilada para no entorpecer el operativo en Francia, donde sabemos que fue detenido un sospechoso. Todavía no se informó si se trata del destinatario final de la carga o de una suerte de ‘cadete’”, dijo oportunamente el juez Aguinsky a LA NACION.
A partir de las imágenes de las filmaciones de las cámaras de seguridad, los detectives del caso pudieron identificar el taxi en el que los dos sospechosos habían llegado al Aeroparque Metropolitano.
“Una vez que se logró identificar el taxi, fue ubicado el chofer, que fue citado a prestar declaración testimonial. Poco después, conocida la información de dónde se había iniciado el viaje, se determinó el lugar donde habían estado alojados los dos sospechosos: un departamento de Palermo alquilado de forma temporaria”, explicaron fuentes judiciales.
Por orden del juez Aguinsky se allanó el departamento alquilado por los dos sospechosos y allí se secuestró documentación de importancia para la causa.
Finalmente, los dos sospechosos fueron detenidos en el aeropuerto internacional de Carrasco, en Montevideo, cuando estaban por embarcar en un vuelo de Aerolíneas Argentinas para regresar a Buenos Aires. Intentaron viajar con documentos argentinos, dijeron fuentes del caso.
La denominada “Operación Oh là là” comenzó el 24 de abril pasado, cuando personal de la Dirección General de Aduanas y detectives de la PSA detectaron un envío sospechoso en el “sector courier” de exportación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
“Dentro de una caja plástica oculta en la encomienda se encontraron 11 ladrillos de cocaína, acondicionados al vacío y marcados con el símbolo de un escorpión, modalidad característica utilizada por organizaciones criminales para identificar cargamentos. Con un peso total de más de 11 kilos, el valor de los estupefacientes superaba los 165.000 dólares”, informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en un comunicado de prensa. En el despacho se había declarado el envío de paquetes de azúcar.

“La cooperación internacional fue inmediata. A través del agregado aduanero francés en Brasil, las autoridades aduaneras de Francia aceptaron la operación conjunta y comenzaron a coordinar acciones con la Aduana argentina, la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigaciones Aduaneras francesa (Dnred), fiscalías de París, Lyon y Bobigny, y personal de seguridad de la aerolínea Air France”, explicaron fuentes del caso.
Mientras avanzaba la pesquisa, un segundo envío fue detectado días después en Ezeiza. En esta oportunidad, la cocaína −más de 12 kilos− había sido escondida dentro de un compresor de aire. “Los investigadores habían advertido similitudes entre ambos cargamentos y lograron establecer conexiones entre los sospechosos involucrados”, se agregó en el citado comunicado de prensa.
Fuentes de la ARCA explicaron a LA NACION que la mercadería declarada (azúcar y un compresor de aire) llamó la atención del personal aduanero y de la PSA, lo que derivó en el aviso al juez Aguinsky, que estaba de turno. El magistrado ordenó la inspección de la encomienda.
“No tenía sentido el envío de azúcar y de un compresor de aire desde la Argentina hacia Europa”, dijeron las fuentes consultadas.
Ahora, para los investigadores será clave la extradición de los dos sospechosos y la información que se pueda obtener del análisis forense de los teléfonos celulares secuestrados en poder de los dos ciudadanos franceses.
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