Matan a balazos al hijo de una mujer que enfrentó a Los Monos y sus búnkeres
Agustín Rojas, de 28 años, era el hijo de Adriana Abaca, integrante de Madres Territoriales; su familia ya había sufrido amenazas e intimidaciones
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ROSARIO.- Adriana Alicia Abaca es integrante de Madres Territoriales, un grupo de mujeres que desde hace más de una década lucha contra las adicciones. Agustín Rojas, de 28 años, hijo de esta mujer, fue asesinado el domingo en el barrio Villa Nueva, en el oeste rosarino. Los sicarios le dispararon en la cabeza y el joven murió casi en el acto. Fue el tercer crimen del año, luego de un 2025 en el que se produjeron 113 homicidios, una estadística que muestra un crecimiento respecto del año anterior, cuando la violencia letal bajó un 65% frente a 2023.
La muerte de Agustín Rojas encendió la preocupación entre los integrantes de esta red de mujeres, que mañana martes se trasladarán a Rosario en apoyo a Adriana Abaca, quien hace más de una década denunció los entramados de las bandas narco y la violencia que imponían en los barrios del sur y el oeste de la ciudad.
El crimen de Rojas no está vinculado con la militancia de su madre contra el narcotráfico, sino que estaría relacionado, según señaló Abaca, con un conflicto con una expareja.
La madre del joven contó que su hijo fue convocado por su expareja en un lugar para entregarle ropa que le pertenecía y que había quedado en su casa. “Los familiares de la exnovia de mi hijo son todos delincuentes. Tienen el padre preso y otras historias atravesadas por el delito”, afirmó.
Según Abaca, la joven le hizo llegar a Rojas, a través de un mensaje, que quería devolverle ropa que había quedado en su casa. “Casualmente, lo citó en el lugar donde lo mataron. Estaban esperando para gatillarle”, apuntó la mujer. Según la versión policial, el hijo de Abaca llegó en un VW Golf y, una vez que estacionó, lo ejecutaron de varios tiros.
El crimen, de acuerdo con los datos recolectados por la madre de la víctima, fue “frente a la casa de un gatillero” que es el excuñado de la sospechosa. Agregó que la balacera no fue perpetrada por sicarios en moto. “Le pegaron los tiros y se fueron corriendo. Más o menos eran tres o cuatro”, sostuvo la mujer a Canal 3 de Rosario.

En 2014, Abaca denunció que vecinos del barrio ligados a la banda de Los Monos habían amenazado de muerte a su hijo de 15 años y manejaban un búnker de drogas. Abaca sufrió varios atentados en su casa. En ese momento, según publicó LA NACION, la mujer apuntó que esas mismas personas vinculadas a la familia Cantero manejaban un búnker ubicado en Larralde al 2800, a la vuelta de su casa. Ese lugar fue allanado en febrero de 2012 por la Brigada de Drogas Peligrosas de la Policía, que detuvo a cuatro personas y secuestró 2,5 kilos de cocaína y marihuana, un revólver calibre 38, una granada y municiones. El caso fue derivado al entonces juez federal Marcelo Bailaque, quien renunció el 1° de julio pasado y está preso en su casa. Abaca recalca que nunca la llamaron de la Justicia Federal a declarar.
Un día antes del asesinato de Rojas se produjo otro crimen en la zona sur de Rosario. Un joven de 26 años, identificado como Nicolás Fabián Cortez, fue ejecutado a balazos en Platón y avenida Romero de Pineda. Según fuentes judiciales, el sábado a las 22 se registraron varios llamados al sistema de emergencias que advertían sobre la presencia de una persona herida debajo de un puente. Personal policial y médico acudió al lugar y trasladó a la víctima al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció poco después de ingresar como consecuencia de una herida de arma de fuego en la espalda.
El viernes se produjo un hallazgo macabro en una cancha de fútbol del Club Infantil Libertad. Luego de la denuncia sobre la presencia de un cadáver en Riobamba al 5900, en el barrio Bella Vista Oeste, los investigadores lograron confirmar la identidad. El cuerpo de Yahir Thiago González, de 16 años, presentaba signos y marcas de lo que serían golpes en el rostro y yacía sobre una de las canchas del club que linda con la vieja Quinta Luciani.
Alertada por los vecinos, la policía se acercó en la tarde de ese viernes al predio junto al Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) para constatar la muerte del adolescente. También trabajó en el lugar la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó las pericias correspondientes.
Según los vecinos de la zona, el muchacho vivía en el Fonavi del Parque Oeste y jugaba a la pelota en el club infantil. “Era un buen pibe, la madre fue esta mañana a reconocerlo a la morgue. Hacía un par de días que faltaba de la casa y lo estaban buscando”, contó una vecina al diario La Capital.
El portero del club se encontraba limpiando la cancha cuando encontró el cuerpo. “Estaba sacando el pasto seco, ramas y hojas, cuando en el alambrado que está lindando con una canchita de la Quinta Luciani me pareció ver una pierna. Me acerqué y vi que no respiraba. Para mí era un hombre más grande, pero al rato vino una mujer y dijo que su hijo se había perdido. Por ahí es el hijo de esa señora”, sostuvo cuando aún no se sabía la identidad, ya que no había ningún documento.
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