A días de la sentencia, el pedido que la familia de Macarena Mendizabal le hará a la jueza

Macarena estudiaba psicología en la UCA, era campeona de patín artístico y amadrinaba a Javi, de un hogar de niños, que todavía la sigue visitando
Macarena estudiaba psicología en la UCA, era campeona de patín artístico y amadrinaba a Javi, de un hogar de niños, que todavía la sigue visitando Crédito: Facebook Cadena de oración por Macarena Mendizabal
Mercedes Uranga
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29 de octubre de 2019  • 03:31

Son las 20.30 de un lunes nublado y húmedo. Adriana Aruj y José Luis Mendizabal, padres de Macarena, están terminando de escribir la carta que le leerán a la jueza María Cecilia Maiza, del Tribunal Oral Criminal N° 24, en la mañana del martes. Le pedirán que se haga justicia por su hija, en estado vegetativo desde el día en que el acusado, Santiago Silvoso, impactó contra el auto en el que viajaba la joven el 5 de abril de 2015.

"Te remueve mucho armar una carta. Cuando la leés o la escuchás no podés parar de llorar", dice Adriana a LA NACION. "Nosotros lo único que pedimos es que Dios ilumine a esta jueza para que tenga la claridad para dictar una sentencia justa, proporcional a todo el daño que le hicieron a Macarena", agrega.

Hoy será una jornada clave para la causa. Es día de alegatos y tanto los padres de Macarena como sus hermanos, tíos y primos irán a la sala de audiencias de la calle Paraguay. A partir de las 9, alegarán la querella (la familia de la joven) y también la fiscalía. Los Mendizabal pedirán que se condene a Silvoso, de 40 años, por el delito de lesiones gravísimas con dolo eventual.

Este delito, contemplado en el artículo 91 del Código Penal, contempla una pena de prisión que va desde los tres hasta los diez años. Se aplica cuando la lesión hubiera producido sobre la víctima una enfermedad mental o corporal, cierta o probablemente incurable, la inutilidad permanente para el trabajo, la pérdida de un sentido, de un órgano, de un miembro, del uso de un órgano o miembro, de la palabra o de la capacidad de engendrar o concebir.

La exestudiante de Psicología de la Universidad Católica Argentina se encuentra en un estado tan complicado que, además de no haber podido volver a conectarse con la realidad desde el accidente que sufrió, cada tanto presenta complicaciones en diferentes órganos, lo que implicó intervenirla quirúrgicamente en más de una oportunidad. Es su familia la que se ocupa de ella diariamente. Entre otras cosas, se mudaron a una casa para poder adaptarla a sus necesidades. Macarena tiene ahora 25 años y pasa sus días en una silla postural y desde allí participa de la vida familiar en la que siempre la incluyen, aunque nadie sabe si ella los oye o los ve.

"Tengo todas las esperanzas puestas en mañana y en los días sucesivos. Solo nos queda esperar, confiar en Dios y en la jueza. Ya pasaron todas las audiencias", precisa Adriana. "Nos duele ver a Maca en el estado en el que está y nos va a doler siempre. Es como un dolor acumulativo".

El pedido de la fiscalía, en tanto, no será el mismo que el de la querella. Según pudo saber LA NACION a través del abogado de los Mendizabal, Roberto Schlägel, la fiscal Ana Helena Díaz Cano pedirá una pena menor. "La Fiscalía va a pedir el máximo de lesiones culposas, lo que implica tres años de prisión y cuatro de inhabilitación", dice Schlägel. Para los Mendizabal, varios puntos claves para la causa quedaron probados en el juicio oral: que Silvoso manejaba alcoholizado (el test dio 1.46 mg), que venía conduciendo en zig-zag y que cruzó un semáforo en rojo a alta velocidad. El acusado, además, era corredor de autos, según él, no profesional.

La diferencia entre la culpa, el dolo y el dolo eventual es que, en el primer caso, la persona obra sin la intención de generar un daño; en el segundo, lo hace con la intención de generarlo; y en el tercero, se representa la posibilidad de que se genere un daño con su accionar, pero, no obstante ello, actúa igual. En el caso de Silvoso, la querella cree que este pudo representarse la posibilidad de ocasionar un accidente manejando alcoholizado, a alta velocidad y cruzando un semáforo un rojo, pero obró igual; de este modo, fue indiferente a lo que pudiera suceder.

El pedido de la fiscalía implica que la pena pueda llegar a quedar en suspenso por ser de tres años. "Sería tremendo que lo condenen a una pena de ejecución condicional", opina Schlägel. La querella estima que la sentencia saldrá pocos días después de los alegatos. "Antes de dictarse la sentencia se le dará al imputado la posibilidad de decir sus últimas palabras", explica el abogado.

Silvoso leyó una carta ante la familia en la primera audiencia del juicio oral. En ella negó las acusaciones y contó los diversos proyectos en los que se inmiscuyó tras el accidente, relativos a la seguridad vial. Para Adriana, será volver a escuchar un discurso armado: "Yo ya sé cómo es el librito que se inventó y que tiene que ver con una inocencia en la cual no creemos en lo absoluto porque todo lo que es peritaje y testigos dicen lo contrario".

Esa carta que el acusado leyó en la primera audiencia no es la única que escribió para los Mendizabal. Ello ya había ocurrido en 2017, cuando Silvoso le escribió a Adriana a través de Facebook. En ese entonces, la madre de Macarena creyó que ese texto había sido armado por los abogados con los que el acusado contaba en ese entonces.

"Estamos esperanzados en que el caso de Maca marque un precedente. Estamos acompañados, estamos fuertes", cierra su mamá.

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