Coronavirus en la Argentina. Con el 80% de camas ocupadas, la situación del PAMI es "crítica"

La gran ocupación de camas complejiza el traslado de pacientes hacia los hospitales públicos y privados
La gran ocupación de camas complejiza el traslado de pacientes hacia los hospitales públicos y privados Fuente: Archivo
Alejandro Horvat
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2 de agosto de 2020  • 16:50

"Si lo llevo a la clínica no me lo van a querer recibir, el otro día estuve cinco horas con un paciente en la puerta de la Clínica Modelo de Lanús." Hernán Fraga, que dirige la residencia geriátrica Momentos Dorados en José Mármol, escuchó esas palabras de boca de un médico de PAMI. Supo entonces que el problema está lejos de solucionarse: desde los geriátricos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires reclaman mayor celeridad en el momento de trasladar a los residentes que se encuentran en un estado de salud grave o que son potenciales casos positivos de coronavirus. El problema es que esa obra social ya tiene el 80 por ciento de sus camas ocupadas por pacientes con coronavirus,lo que complejiza la logística para asignarle camas a aquellos afiliados que lo necesiten.

De los 5.000.000 de afiliados a PAMI, 10.000 están contagiados con coronavirus.Luana Volnovich, su directora ejecutiva, dice que la situación es "crítica", sobre todo en la ciudad: según la funcionaria, deben derivar el 15 por ciento de los pacientes porteños a centros de salud bonaerenses. Desde el Gobierno de la Ciudad explican que ese problema se concentra, sobre todo, en los efectores privados de salud que prestan servicios a esa obra social, y no en la red de hospitales púbicos de la Ciudad, donde la ocupación de las camas de terapia intensiva para pacientes con Covid-19 es del 59%.

Fraga, que además es uno de los representantes de la Cámara Argentina de Residencias Privadas para Mayores, relata lo que sucedió el lunes pasado con uno de sus residentes: "Tuve un paciente que se quebró la cadera, por ese motivo tuvo dos internaciones. Cuando volvió de la última internación, el paciente estaba en un estado calamitoso. Fue irresponsable que le dieran el alta en ese estado porque el paciente en el geriátrico se iba a morir".

Antes de enviar de vuelta al paciente, la clínica le había practicado un hisopado para asegurarse de que no se hubiera contagiado de coronavirus. Esa prueba dio negativo, pero la secretaría de salud de Lomas de Zamora se contactó con Fraga para avisarle que en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SISA), ese paciente figuraba con Covid-19 positivo. Es ahí cuando empezó el problema con el PAMI.

La directora ejecutiva de PAMI, Luana Volnovich, señaló que la Ciudad es la zona más complicada en cuanto a la disponibilidad de camas de esa obra social
La directora ejecutiva de PAMI, Luana Volnovich, señaló que la Ciudad es la zona más complicada en cuanto a la disponibilidad de camas de esa obra social Crédito: Prensa Pami

"Se supone que el SISA es el que tiene más validez, aunque el laboratorio me decía que era negativo. Pero había que volver a hisoparlo, no podíamos quedarnos con la duda. PAMI me mandó una ambulancia que no lo quiso trasladar. Luego vino otra, pero era un móvil chico y tampoco lo trasladaron. Cuando vino el tercero le dijimos que si se iba se tenía que hacer cargo si el paciente moría y, finalmente, lo trasladó. Fue entonces cuando me dijo que en los hospitales no quieren recibir a los pacientes", señala Fraga a LA NACION.

El paciente falleció el jueves por la mañana, y el diagnóstico, luego de hacerle un nuevo hisopado, fue de Covid-19 positivo. "Vinieron tres móviles de PAMI y esos profesionales se expusieron a un caso positivo innecesariamente", dice Fraga.

Desde el PAMI señalan que la demora en la atención se debe a que el sistema sanitario integral, es decir, los operadores que responden los llamados, las ambulancias, los respiradores, las camas, entre otros, están saturados, aunque destacan que la situación es dinámica y varía constantemente. Hay días peores y mejores.

Qué hacer con los casos asintomáticos

Nicolás Liguori, que dirige la residencia Monterrey II, describe que la situación es compleja. Si bien su geriátrico queda en Almagro, tuvo una paciente de PAMI que la tuvieron que trasladar a San Justo, en la provincia de Buenos Aires.

"Hay un problema con la velocidad de respuesta de un código rojo, que es cuando un paciente corre riesgo de vida, pero también con los casos de coronavirus. El lunes de la semana pasada tuve mi primer residente con Covid-19, que nos lo confirmaron por la tarde. Al día siguiente tuvimos otro paciente que levantó fiebre y había estado en contacto estrecho con el residente que dio positivo. Llamamos al PAMI y la médica nos dijo que le diéramos paracetamol, pero no respetaron el protocolo de traslado para hacer el hisopado", dice Liguori.

A ese paciente recién lo trasladaron el jueves. "No podemos tener esa demora con un residente que es un caso potencial de Covid-19. En ese tiempo se puede generar una cadena de contagios. Todo el proceso para trasladar pacientes es muy engorroso, tratan de evitar los traslados. También sucede que las ambulancias tercerizadas responden más a las obras sociales privadas que a PAMI porque son mejores clientes", agrega.

Otro punto que genera conflictos entre las instituciones para mayores y el PAMI es que el protocolo indica no trasladar a los pacientes con coronavirus que sean asintomáticos, bajo ciertas condiciones.

"Para ello se debe contar con personal asignado exclusivamente para su atención, con las condiciones edilicias o estructurales adecuadas y con un sistema de derivación y traslado de manera prioritaria en cuanto la persona presente síntomas. Los casos confirmados con criterios clínicos de internación deberán realizar aislamiento en centros hospitalarios", indica el protocolo vigente.

Liguori está de acuerdo con este punto. Destaca que por lo traumático que puede ser el traslado a un hospital es preferible, si se cuenta con la estructura, dejar a los ancianos en las residencias. Sostiene que los hospitales no cuentan con lo necesario para asistir a un adulto mayor. Aunque también cree que sería imposible, en caso de solicitarlo, lograr el traslado de un asintomático a un hospital.

Alberto Perrone, director médico del geriátrico Sol de Otoño, en Martínez, señala que mantener a los pacientes asintomáticos dentro de las instituciones representa un gran riesgo.

"Son muy pocas las residencias que disponen de la estructura edilicia y el recurso humano necesario para cumplir con estrictas medidas de aislamiento. Los casos positivos deberían permanecer en áreas totalmente independientes del resto de los residentes, y ser atendidos por personal diferente. En el mundo, los lugares que hicieron esto contaban con edificios separados, por fuera de la residencia y con otro equipo. Lo mismo sucede acá en hospitales y sanatorios serios. Deben ser estructuras y circuitos totalmente diferenciados", concluye Perrone.

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