Coronavirus en la Argentina. En las cárceles fabrican vinchas y máscaras faciales para el personal de salud
1 minuto de lectura'

Una iniciativa solidaria nació para ayudar a cubrir la alta demanda de insumos que necesitan los profesionales de la salud para cuidarse y no contraer Covid-19. Agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense e internos de distintas cárceles de la provincia elaboran vinchas con impresoras 3D para las máscaras de protección que utiliza el personal sanitario en los penales y hospitales.
Ezequiel Jáuregui, uno de los penitenciarios solidarios que se encuentra al frente del proyecto, explicó el proceso de elaboración de las vinchas. "El primer paso para confeccionar este insumo consiste en realizar el diseño en una computadora. Luego, se archiva en una tarjeta de memoria que se inserta en la máquina de prototipado rápido que se desplaza en el plano para soltar el plástico sobre las coordenadas adecuadas. Finalmente, logra reproducir, en 35 minutos, la vincha. De esta manera, diariamente, se pueden fabricar 41", detalló.

Jáuregui forma parte de la Dirección de Tecnología Informática dependiente de la Jefatura del SPB, y con sus cólegas pusieron a disposición impresoras 3D que tienen en sus casas y en la dependecia. Desde que empezaron tienen sus impresoras trabajando full time diariamente para colaborar ante el avance de la pandemia.
Hasta el momento, con la iniciativa ya entregaron 800 sostenes a hospitales públicos de La Plata y a la Unidad Penitenciaria 9 para que, con láminas de radiografías blanqueadas, puedan obtener un elemento más de cuidado frente al Covid-19.

Una de las mayores ventajas de esta moderna técnica es el costo. Actualmente, las máscaras que se venden en internet se consiguen entre 500 y 900 pesos. En tanto, elaborarlas de esta forma cuesta solo $9,60. Otra virtud que posee es que la materia prima que se utiliza para la impresión, a base de aceite de cereal, es biodegradable.
En tanto, en el Centro de Formación Profesional N° 401, que funciona dentro de la Unidad 4 de Bahía Blanca, se puso en marcha una impresora 3D, donada por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET).
"Para fabricar el producto, contamos con un agente destinado a supervisar el proceso y tres internos que se dedican al armado de la máscara, con las radiografías en desuso", explicó el director de la Unidad 4, Luis Velasco.

A su vez, el Centro de Formación Profesional Nº 408 de la Unión Obrera Metalúrgica, también se sumó a la experiencia y destinó una tanda de impresiones al establecimiento carcelario de Bahía Blanca.
A modo individual, Walter Barragán, un agente penitenciario de la Unidad 28 de la localidad bonaerense de Magdalena y aficionado al diseño industrial, con su impresora 3D, en su domicilio, realizó protectores faciales para donar. Hasta el momento, entregó seis al Hospital Santa María Magdalena, 20 a la Policía Local y 15 al Regimiento de Caballería de Tanques 8.
- 1
Subasta sin compradores: el Gobierno no logró vender el terreno de la polémica en Almagro
2Comenzaron las obras: así será el nuevo espacio verde que beneficiará a 70.000 vecinos y promete transformar la zona norte de la Ciudad
- 3
Cómo impacta la genética en la longevidad y qué otros factores ayudan a lograrla
4Paro de controladores aéreos: se levantó la medida de fuerza de hoy, pero sigue activo el cese de actividades a partir del sábado






