Coronavirus: Vicente López reabrió el Vial Costero después de 128 días y recibió cientos de vecinos
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"Para nosotros es increíble volver. El Vial Costero es nuestro patio. Vivimos acá muy cerquita. Veníamos siempre y lo extrañábamos muchísimo. La verdad que me sorprendió mucho que estuviera abierto", dijo a LA NACION Carolina F., vecina de Vicente López, mientras miraba con ternura a su hijo menor, Gino, que ayer cumplió 14 meses y por primera vez salía a la calle a caminar.
Esta mujer, junto a su esposo y sus tres hijos -Josefina, de 8, Francisca, de 10 y el pequeño Gino- fueron algunos de los cientos de vecinos del partido bonaerense lindero con la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires que se volcaron al paseo pegado al Río de la Plata, en la primera jornada de la prueba piloto que lanzó el municipio para retomar las salidas al aire libre, luego de 128 días de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO).

Este ensayo, el primero que hace un partido del conurbano, donde las salidas no están permitidas, se difundió y viralizó por redes sociales, que fueron el boca en boca de la novedad.
"Este sábado y domingo de 10 a 18 dispondremos un operativo en la costa de Vicente López entre las calles Yrigoyen y Cruz. Habrá controles en los accesos, donde empleados municipales tomaran la temperatura a las personas que ingresen, y tendrán pulverizadores para sanitización de manos. Concientizarán sobre la modalidad de uso del espacio costero", explicaron desde el partido que comanda Jorge Macri a LA NACION.
La situación fue corroborada por este cronista. Al llegar al ingreso de Alfonsín y Cruz, a cada persona que ingresaba, ya sea en bici, roller o skate, le tomaban la temperatura y le rociaban alcohol en las manos.

Aunque pocos lo respetaron, la indicación era que el recorrido de 2.6 kilómetros estaba dividido en dos partes: sobre Alfonsín, entre Cruz y Melo, sería un corredor preferentemente deportivo. En tanto, desde Melo, que tiene una rotonda, y hasta Yrigoyen, sería un corredor preferentemente recreativo para familias.
La fresca jornada, pero con sol radiante, no impidió que los vecinos se volcaran al principal corredor verde del partido, que tenía carteles indicativos que recordaban algunas de las prohibiciones: tapabocas obligatorio, distancia de dos metros, no detenerse. Además, los sectores de juegos estaban todos vallados y con carteles que indicaban que no se podían utilizar, esto no ocurrió con las canchas de básquet, futbol tenis y mesas de pingpong, donde se congregaron adolescentes a hacer deportes. La inmensa mayoría, con el tapabocas puesto en forma correcta.
La primera jornada de la prueba piloto también tuvo su lado polémico y no fue vista con buenos ojos por la administración de Axel Kicillof, que si bien evitó confrontar, se mostró crítica con la iniciativa.

"A todos se les ocurre a hacer pruebas piloto y terminan como Mar del Plata, con 'explosión de casos'", respondieron desde la gobernación a LA NACION.
Desde el poder provincial contaron que la iniciativa había sido anunciada a la Jefatura de Gabinete bonaerense: "Las pruebas piloto no se autorizan. Son cosas que se les ocurren a los intendentes. Los resultados están a la vista con las distintas pruebas pilotos que se fueron realizando en varios municipios".
"Cada uno asume las responsabilidades que implican las decisiones que toman. No vamos a polemizar", agregaron.
Desde la administración municipal respondieron que la decisión se tomó luego de reuniones entre especialistas de la administración Macri y expertos de la Universidad de San Martín que hicieron los estudios para definir un plan. "El plan está diseñado para cuando se avance con mayores aperturas y salidas. Mientras tanto, hay una realidad, no solo en Vicente López sino en la región, y es que las personas salen. Entonces, estamos haciendo lo posible para que sea de manera ordenada y con las medidas de prevención necesarias. En esto entra esta prueba en el Paseo Costero".

La primera caminata, descalzo, de Gino
"Nació en invierno así que pasó sus primeros dos meses en casa. Después tuvo una mini experiencia con el mundo exterior hasta hoy que salió por primera vez a caminar", le contó Carolina a LA NACION sobre Gino, que va y viene con su padre Alejandro por detrás.
La mujer recordó: "Estaba encerrada desde el 11 de marzo, que volvimos de viaje, y comenzamos la cuarentena nueve días antes que el resto".

"Gino aprendió a caminar hace tres meses, en casa. Es más, no tiene zapatillas y está caminando con doble media porque no pudimos probarle ninguna zapatilla que le quede", detalló la madre, y contó las sensaciones del pequeño en su primera salida: "Está extrañado. Mira a la gente y no entiende nada. Los primeros paseos en coche fueron raros porque le asustaban la gente y el ruido de los autos. Era medio niño burbuja. Y ahora lo vez, está empezando a descubrir que hay otra gente en la calle, que hay otros perros diferentes a los nuestros".
Sobre la posibilidad de volver a pasear por la costa, dijo: "Me termino confundiendo con esto de las fases de qué se puede y qué no. Nos parecía rarísimo. Nos enteramos por una vecina que salió con la bici, medio de contrabando, y me dijo que estaba abierto el río de 10 a 18 y no lo podíamos creer. Cargamos las bicicletas y nos vinimos a ver qué pasaba".

"Mañana pienso venir a las 10 en punto y correr hasta las 18. Para que los chicos salgan, respiren y se aireen", dijo ante la atenta mirada de sus otras hijas, Francisca y Josefina, que estaban felices de recobrar un poco de su rutina: "Para los chicos es muy, muy, muy complicado tanto tiempo de encierro. Ellos no entienden la interacción con sus amigos desde el diálogo, ellos necesitan jugar y ser más físicos. Si bien hacemos Zoom y meriendas, no es lo mismo. Se les nota la angustia".
Carolina luego recordó: "Mi hija Jose, de ocho años, me decía el otro día: ‘Estoy muy enojada con Alberto’. Y uno lo entiende, pero no hay mucho que hacer. Tratamos de hacerlo lo más llevadero posible. Así como acatamos quedarnos adentro, de a poquito comenzaremos a salir. Uno trata de hacer caso para no empeorar más las cosas. No tengo miedo. Sí tomo todas las precauciones y estoy feliz de poder salir".

Fotos: Santiago Filipuzzi
Edición fotográfica: Enrique Villegas
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