Trabajaron en los vuelos de repatriación y denuncian que no les dieron elementos de protección

Los denunciantes pertenecen a una empresa contratada por Aerolíneas Argentinas
Los denunciantes pertenecen a una empresa contratada por Aerolíneas Argentinas
Hugo Alconada Mon
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26 de marzo de 2020  • 14:42

Mientras el gobierno nacional intenta contener la pandemia, trabajadores aeronáuticos que se desempeñan como tercerizados para Aerolíneas Argentinas denunciaron la falta de insumos básicos para protegerse del coronavirus y evitar que ellos mismos propaguen la epidemia cuando retornan a sus casas. ¿La respuesta? Despidieron a dos de ellos por reclamar.

El reclamo de los trabajadores se concentra en GPS , la empresa que contrató Aerolíneas para asistir a los pasajeros y controlar los equipajes y las cargas, tanto en el aeropuerto internacional de Ezeiza como en el Aeroparque metropolitano. La acusan de obligarlos a trabajar con los aviones que, hasta que los vuelos fueron suspendidos, traían a los repatriados de distintas partes del mundo -algunos de los cuales se verificó que estaban contagiados- sin barbijos, guantes, ni alcohol en gel.

"El reclamo es contra la firma GPS, pero también solicitamos que intervenga Aerolíneas para que la empresa reaccione", indicó el delegado Luciano Corradi, quien precisó que tras los primeros reclamos los trabajadores destinados en Aeroparque comenzaron a recibir algunos insumos, mientras que en Ezeiza la respuesta fue el despido de dos empleados históricos de la empresa y militantes del Partido Obrero, que lideraban los reclamos: Ayelén Córdoba y Carlos Roa.

Los empleados de la empresa tercerizada por Aerolíneas Argentinas dicen que no escucharon sus reclamos
Los empleados de la empresa tercerizada por Aerolíneas Argentinas dicen que no escucharon sus reclamos Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta

"Nos despidieron por pedir elementos básicos para cuidarnos, cuidar a nuestras familias e impedir que seamos nosotros mismos los que propaguemos el coronavirus por las zonas donde vivimos", dijo Córdoba a LA NACION . "Cuando reclamamos, uno de los gerentes de GPS respondió el viernes que en realidad 'todo esto es una psicosis'", añadió.

Consultada por LA NACION , desde GPS rechazaron las afirmaciones de los empleados y del delegado, a las que calificaron de "maliciosas, infundadas y antojadizas versiones". La empresa sostuvo que "cumplió y cumple con todos los protocolos de prevención frente a la pandemia" y que el 9 de este mes "proveyeron alcohol en gel, barbijos, guantes, delantales y mamelucos a los trabajadores" en Ezeiza y Aeroparque. También, que "se les brindó una charla a cargo de un médico", el 17 de este mes.

Según GPS, los dos empleados que luego fueron despedidos "con causa" buscaron perjudicar a la compañía, "amenazando y obligando a sus compañeros de trabajo a que no presten tareas laborales, instigándolos a que abandonen sus puestos de trabajo y que hagan asambleas", como la registrada el viernes 20, cuando ya se había decretado la situación de emergencia.

Desde Aerolíneas Argentinas, en tanto, remarcaron a LA NACION que se trata de un servicio tercerizado a GPS, por lo que la compañía aérea no tiene vínculo laboral con esos empleados, y añadieron que le solicitaron a GPS que "reacomode su prestación a la situación actual", en un contexto en que a partir de mañana se suspenden los vuelos internacionales -salvo situaciones específicas- y los de cabotaje se reducen a un mínimo.

Punto neurálgico

Durante las últimas semanas, el aeropuerto de Ezeiza se convirtió en un punto neurálgico para controlar la expansión de la pandemia en la Argentina. Un informe confidencial que circuló en la Casa Rosada antes de que el presidente Alberto Fernández anunciara la suspensión del operativo para repatriar a los argentinos expuso que ese aeropuerto, "particularmente", registraba problemas para gestionar el traslado en tierra de los pasajeros que llegaban de los países más afectados por el Covid-19.

Según los denunciantes, la respuesta de la empresa fue echar a dos empleados
Según los denunciantes, la respuesta de la empresa fue echar a dos empleados Fuente: LA NACION

El informe también recomendaba "limitar el flujo de ingreso de aeronaves a un número que sea manejable", con el fin de que "no se desborde la capacidad de los profesionales de la salud" y otros operarios encargados del control. El riesgo empezaba a ser que el aeropuerto se convirtiera "en un foco de contagio masivo entre los recién llegados". Y se indicaba que "están llegando argentinos desde los más diversos destinos, y muchos de ellos, lamentablemente, presentan síntomas de la enfermedad".

Mientras ese informe llegaba a la Casa Rosada, los empleados de GPS -que habían sido incluidos en la categoría de "trabajadores esenciales" que debían seguir en funciones a pesar de la cuarentena obligatoria- comenzaron a reclamar insumos, según ellos, sin respuesta.

"Nuestra función es de asistencia y control. De asistencia a los pasajeros, por ejemplo, mientras desarrolla su check in, pero también somos los que empujamos las sillas de ruedas de los pasajeros con dificultades desde y hacia los aviones", explicó Corradi. "También controlamos las cargas y los equipajes, que hasta minutos antes estuvieron en manos de los pasajeros, algunos o muchos de los cuales pueden estar contagiados".

El reclamo contra la empresa GPS, en tanto, se suma a los de otros trabajadores del sector aeronáutico que sostienen que las tareas de limpieza dentro de las cabinas de los aviones de repatriación se desarrollaron también sin barbijos, guantes y otros insumos básicos de protección contra el coronavirus.

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