Tras el “anillo de fuego”: los otros dos eclipses que se podrán disfrutar durante 2026
Esta mañana, el Sol quedó tapado por la Luna en un evento cautivante; los fenómenos celestes continuarán este año
4 minutos de lectura'


La Luna desapareció de los ojos de la humanidad hoy martes 17 de febrero. Nuestro satélite, en su fase de luna nueva, no puede verse desde ningún lugar del planeta. Excepto desde la Antártida, donde un anillo de fuego tiñó el hielo de un color singular. Una perfecta alineación entre el Sol y la Tierra, con la Luna entre ambos, produjo un eclipse anular de Sol. Un evento astronómico impactante en el que nuestro satélite se puede ver, con la protección ocular necesaria, rodeado por los rayos del Sol sobre el continente helado.
Más allá del espectacular suceso en la Antártida, en algunas regiones la Luna ocultó únicamente una parte del Sol, generando también un eclipse de sol parcial.
Se pudo disfrutar de un leve eclipse parcial al amanecer en el extremo sur de la Argentina (Tierra del Fuego y sur de Santa Cruz) y Chile, y por la tarde en Botsuana, Lesoto, Madagascar, Mozambique, Tanzania y Zimbabue. Así, se vio una pequeña parte del disco solar, ocultado por la Luna.

Este eclipse fue anular y no total por la distancia que nos separa actualmente de la Luna. Los eclipses totales se suceden por una casualidad astronómica, poco común en el universo: que nuestro satélite, que es 400 veces más chico que nuestra estrella madre, el Sol, se encuentra unas 400 veces más cerca. Es decir, en la práctica en el cielo visto desde la Tierra, el Sol y la Luna se ven del mismo tamaño. Esto no tendría por qué ser así, de hecho en la mayoría de los planetas no sucede, pero en el nuestro se da que el Sol está tantas veces más lejos cuanto más grande es que la Luna y desde acá se ven iguales.
Al suceder esta igualdad aparente, cuando se alinean perfectamente en el espacio la Luna lo puede ocultar por completo y así producir un eclipse total de Sol y oscurecer una parte del planeta, mostrando las estrellas de la Vía Láctea en pleno día. Pero en otras ocasiones, como hoy, la Luna está un poco más lejos de la Tierra, por ende se ve más chica, y no logró tapar por completo al Sol ni siquiera en una alineación perfecta. Nuestro astro se muestra por los bordes y se produce el eclipse anular de Sol conocido como “anillo de fuego”.
Hoy, ocurrió entre a las 6.56 y las 11.27. Y fue un buen anticipo de lo que sucederá en dos semanas, el eclipse total de Luna, el 3 de marzo. Los eclipses de luna suceden en la fases de luna llena, y en este caso la Tierra se alinea exactamente entre la Luna y el Sol, proyectando la sombra del planeta sobre la superficie de nuestro satélite para teñirlo de rojo.

Pero habrá más en 2026. Se lucirá con otro eclipse de Sol, esta vez total, el 12 de agosto, que se verá en el extremo norte de la Siberia rusa, el extremo oeste de Islandia, Groenlandia y la mayor parte de la mitad norte de España.
Y ya que estamos mirando para arriba, el 28 de febrero se podrán observar luego del ocaso los planetas Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno a simple vista, y a la vez Urano y Neptuno con telescopio.
Varios motivos para estar atento a la danza de los astros para contemplarlos desde la Tierra. Porque más allá de los detalles técnicos, los eventos astronómicos siempre son una buena excusa para conectar nuevamente con la naturaleza y compartir un momento con los que más queremos. Quizá ese sea el mejor motivo de tanta alineación astronómica.
1Carnaval: cuál es su origen y cómo se celebra en la Argentina
- 2
Una ciudad argentina fue elegida como uno de los 10 destinos más hospitalarios del mundo
3Quiénes tienen que renovar el DNI con el nuevo formato y qué deben tomar en cuenta
4Puerto Madryn: buscan a una joven que se metió al mar a bucear y no volvió a la superficie




