
Violencia de género
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"Sos una escoria", le gritó una mujer a su agresor, luego de que se masturbó sobre su ropa. Este tipo de situaciones de acoso sexual, en el subte, no son aisladas. De hecho, en lo que va del año, ya hubo 15 denuncias por abuso en todas las líneas, casi la misma cantidad que durante 2015.
Frente a esta realidad, la legisladora Graciela Ocaña (Confianza Pública) difundió ayer un proyecto de ley que presentó en la Legislatura. La iniciativa busca que se reserven vagones exclusivos para las mujeres. El objetivo: evitar situaciones de acoso sexual. No bien se conoció la noticia, el debate no se hizo esperar.
La medida apunta a que ellas puedan elegir viajar en esos vagones en los horarios pico (de lunes a viernes, de 7 a 10 y de 17 a 19). "La gravedad de la situación requiere tomar medidas drásticas que otorguen mayor comodidad y seguridad a las pasajeras", justificó en el proyecto la legisladora, que ayer prefirió el silencio ante las reiteradas llamadas de LA NACION.
El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, opinó: "Vale la pena estudiarlo, funciona en varios países del mundo. Le pedí al equipo de Transporte. Seguramente vamos a coordinar con el gobierno nacional para tener una opinión única, no quiero adelantar una posición". Sin embargo, el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, fue categórico: "No lo veo muy viable porque resolvería un tema de una manera muy parcial. No lo hemos estudiado todavía; sabemos que funcionó en algunos países, pero no lo veo practicable en Buenos Aires".
"Llegar a ese punto es tristísimo. Se cae en una diferenciación sexual donde se acusa a todos los hombres de ser potenciales abusadores", señaló la usuaria de la línea D María Santamarina.
Otra es la opinión de la fiscal porteña y especialista en violencia de género Genoveva Cardinali, que avaló la propuesta: "Mientras sigan existiendo casos de abuso tolerados por la sociedad, medidas como éstas funcionan como un buen paliativo hasta solucionar el verdadero problema de fondo. Pero debe haber un cambio cultural". Y agregó: "El hecho de que este proyecto haya desencadenado un debate es positivo". Además, las mujeres podrán acceder a los vagones exclusivos con chicos de hasta 13 años.

Para Metrovías, la concesionaria del servicio de subte, el proyecto resulta "llamativo" como solución a la problemática del acoso. "En la década del 30 ya existía un coche especial para mujeres y niños. Años después quedó sin efecto. Fue una decisión que acompañaba los avances en la igualdad de derechos." Además, explicaron que en países que, en principio, adoptaron la medida, luego fue dada de baja porque no funcionó.
Juan Pablo Piccardo, presidente de Subterráneos de Buenos Aires, indicó que el proyecto no resuelve el problema de fondo: "Separando y segregando a la mujer no hacemos nada. Es un mensaje de retroceso. El mecanismo es la conciencia y la denuncia social y el posterior castigo".
Si bien la médica psiquiatra Nora Leal Marchena, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), dijo que el proyecto es un intento bien intencionado de dar una respuesta a la problemática, opinó que no es suficiente. "La mujer que va en el vagón no será acosada, pero puede serlo después, en la calle o en el colectivo. Hay que reflexionar sobre lo que les costó a las mujeres ocupar espacios; sería volver a la escuela de varones separada de la de mujeres. Lo ideal es que podamos convivir."
La psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) Patricia Alkolombre consideró que la iniciativa es positiva. "Pero hay que ver cómo resulta", señaló. Y agregó: "Esto da cuenta de una mayor conciencia sobre la problemática que se expresa de distintas maneras. No sé si este proyecto es la solución, pero, quizá, sea el modo de implementar algún tipo de cuidado o protección para las mujeres".
El diputado porteño del Frente Renovador Javier Gentilini consideró que la propuesta es insuficiente: "No apunta al problema de fondo y va en detrimento de la promoción de una verdadera igualdad de género. Con el mismo criterio, en cualquier situación de concurrencia masiva de público también habría que establecer una separación de sexos".
Según los datos de la Policía Metropolitana, en 2015 hubo 17 denuncias de abuso sexual en las líneas de subte y 15 detenciones. Pero en lo que va del año 2016 las cifras aumentaron: 15 denuncias y 17 detenidos. "Es evidente que uno de los factores fundamentales para llegar a estos números es la decisión de las víctimas de denunciar los hechos", afirmó el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo.
Tatiana Cargnelutti
21 años
"No me parece mal. Muchas pasan por manoseos en el subte y no se animan a decirlo en voz alta. Con un vagón exclusivo podríamos viajar más tranquilas"
Milagros Rey
21 años
"Me gusta la idea. Usé vagones exclusivos en Brasil y me pareció bien. Es una cuestión de respeto y protección a las mujeres que tanto sufrimos a diario abusos"
Nadia Cuevas
18 años
"Está buena [la propuesta]. Es muy incómodo que te miren cuando viajás, que se te tiren encima y te apoyen. Y es algo que pasa porque todos viajamos muy apretados"
Daniel Manrique
44 años
"Me parece una buena iniciativa. Igualmente habría que mejorar la seguridad para que también estén tranquilas en el andén y no sólo cuando suben al subte"
Lucía araujo
24 años
"No creo que la solución sea poner vagones exclusivos, sino más vagones y mayor frecuencia para viajar todos más cómodos y evitar el amontonamiento"
Micaela de julio
24 años
"Me parece una locura. Primero hay que resolver el problema de fondo, que es el abuso y acoso sexual constante a la mujer. Ésta no es la solución"
Uriel Rubin
23 años
"No estoy de acuerdo. Creo que es poner un parche en un problema enorme. Si pensamos en que la solución es separar, entonces, tendríamos que dividir también las calles. Hay que fomentar el respeto a la mujer"
Nicolás Ferro
29 años
"Es una mala idea. El abuso a las mujeres es un problema cultural que trasciende a un vagón. No se va a resolver por viajar separados"
En al menos ocho países ya funcionan los vagones exclusivos para mujeres

Con la colaboración de Agustina López


