Test drive: Audi A3 Sedán S Line, compacto y muy eficiente

El modelo de la marca de los anillos combina el generoso espacio de un manso familiar con la agresiva prestancia de un deportivo
Gabriel Tomich
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23 de febrero de 2019  

Los diseñadores de Audi resolvieron muy bien en el A3 Sedán S Line el siempre difícil agregado del tercer volumen en un modelo compacto
Los diseñadores de Audi resolvieron muy bien en el A3 Sedán S Line el siempre difícil agregado del tercer volumen en un modelo compacto

Durante décadas, los autos premium eran de tamaño mediano (segmento C), grandes (D) e incluso de mayores dimensiones. Por supuesto, con mucha calidad y lujo.

Sin embargo, en 1996 Audi lanzó el A3 (con la misma plataforma del VW Golf y el Seat León, todos del Grupo Volkswagen) para ofrecer un premium distinto, más compacto y deportivo que lo usual para la época (en 2007 sacó uno aún más chico, el A1).

La apuesta fue un éxito y el A3 hatchback se convirtió rápidamente en uno de los premium con mayores ventas en todo el planeta. Eso impulsó a la marca de los cuatro anillos a explorar con otras siluetas: cabrio y sportback primero y, en 2013 (ya en la tercera generación del modelo), el Sedán (o Limousine, como también lo llaman en Audi), que buscaba ofrecer un auto igual de deportivo aunque con un tono más familiar, cercano a su hermano mayor A4. De hecho, este último tiene una longitud de 4,738 m, mientras que el A3 Sedán mide 4,458 m de largo por 1,796 de ancho y 1,416 de alto, con una distancia entre ejes de 2,64 m. Además, sus rivales alemanes no tienen ningún modelo similar, lo que es una gran ventaja.

Así, el Audi A3 Sedán 2.0 TFSI S Line (incluye suspensiones con una regulación más sport y terminaciones de tipo deportivo que lo diferencian del estándar) es un auto de diseño sobrio (muy al estilo Audi) y elegante, porque el agregado del tercer volumen (el baúl de 425 litros) fue muy bien resuelto por los diseñadores de la marca de los cuatro anillos.

En suma, las dimensiones y el diseño confluyen en un modelo de muy buena habitabilidad para cuatro pasajeros adultos (un quinto podría acomodarse también) y una excelente posición de manejo para el conductor, de carácter también deportivo, que se ajusta con facilidad por las regulaciones (manuales) de la butaca (con apoyo para los muslos regulable y sujeción lumbar) y de la columna de dirección (altura y profundidad). El tablero es íntegramente digital, lo que facilita mucho su lectura de día y de noche.

Como buen modelo premium, la calidad de los materiales y las terminaciones es impecable, igual que el equipamiento de seguridad y confort que hacen la vida fácil tanto al conductor como a los pasajeros. La lista de elementos incluye airbags frontales, laterales, de cortina y de rodilla; anclajes Isofix y Top Tether para asientos SRI; climatizador automático bizona; sensores de estacionamiento delanteros y traseros; sistema de sonido Audi; pantalla de 7"; sistema multimedia MMI (con conexiones Bluetooth, USB, navegador, etcétera) y los agregados S Line como techo solar, cámara de retroceso, ópticas de LED, llantas Sport de 18" y más. Eso sí, no incorpora asistentes y alertas de cambio involuntario de carril, de punto ciego u otras de ese tipo.

Dinámica impecable

El confort obviamente es importante, pero la mecánica también. En este aspecto, el Audi A3 Sedán es simplemente sobresaliente: ya sea por las prestaciones como por el consumo. Equipado con el conocido motor TFSI de 4 cilindros en línea 2.0 con turbocompresor e inyección directa de combustible, este A3 Sedán S Line entrega una potencia de 190 CV entre 4200 y 6000 rpm, y un par de 320 Nm (32,6 kgm) plano desde 1500 hasta 4200 rpm.

Volante trunco, tablero digital, pantalla de 7" y comandos bien al alcance del conductor
Volante trunco, tablero digital, pantalla de 7" y comandos bien al alcance del conductor

Asociado con una rapidísima y eficiente caja de velocidades automática S tronic de 7 marchas, a la que se suman los modos de conducción del sistema drive select (efficiency, comfort, auto, dynamic e individual), este A3 Sedán S Line puede ser tan manso como agresivo. Así, en el modo más deportivo (dynamic) es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,6 s y de 0 a 400 m en 15,6 s, mientras que en ciudad (tiene sistema Start&Stop) consume 10,5 L/100 km y en ruta/autopista a 120 km/h solo gasta 7 L/100 km. La velocidad máxima declarada por Audi es de 244 km/h.

Las suspensiones S Line (McPherson adelante y Multilink atrás) son firmes, por lo que el confort de marcha en ciudad es un poco más áspero que en un A3 normal (además calza neumáticos 225/40 R18; es decir, de perfil muy bajo), pero nada demasiado significativo. Lo que se pierde en un lado se gana en otro, en este caso en un comportamiento dinámico excelente, al que se asocian la notable dirección con asistencia eléctrica y el control electrónico de estabilidad y tracción (ESP). Por supuesto, frena muy bien: 38 m de 100 km/h a 0.

En suma, este Audi A3 Sedán S Line depara una conducción ágil, fluida y agradable en todas las situaciones de marcha, en ciudad o ruta, por lo que resulta muy placentero de manejar.

El precio es de US$42.600 y la garantía alcanza los 3 años o 100.000 kilómetros.

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