La pickup híbrida enchufable de origen chino y la GR-Sport japonesa representan dos conceptos muy distintos dentro del segmento; una prioriza tecnología y confort mientras que la otra mantiene el foco en el off-road
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La irrupción de la BYD Shark en el mercado argentino generó debate y una inevitable comparación con la Toyota Hilux, una de las más emblemáticas del segmento.
Aunque ambas están dentro del universo de chatas medianas, sus objetivos y conceptos son totalmente distintos. Aún así, a modo de encontrar una comparación que se aproxime, se toma para este análisis la versión GR-Sport de la japonesa.
La Hilux GR-Sport parte de una estructura concebida históricamente para el trabajo pesado, el off-road y la resistencia mecánica, aunque reinterpretada por Gazoo Racing con una puesta a punto más deportiva. La Shark, en cambio, nace como una pickup híbrida enchufable enfocada en tecnología y el confort, con una arquitectura mucho más cercana a la de un vehículo electrificado moderno que a la de una pickup tradicional.

Aun así, por precio, equipamiento y posicionamiento, hoy son dos de las propuestas más cercanas entre Toyota y BYD dentro del mercado argentino.
La diferencia conceptual aparece rápidamente en las cifras. La Hilux GR-Sport equipa un motor turbodiésel 2.8 litros de cuatro cilindros que desarrolla 224 CV y 550 Nm de torque, asociado a una caja automática de seis velocidades y tracción 4x4 con reductora y bloqueo de diferencial trasero. La BYD Shark combina un motor naftero 1.5 turbo con dos motores eléctricos para alcanzar una potencia total combinada de 437 CV y 650 Nm, con sistema Intelligent AWD.

Esa diferencia se refleja directamente en las prestaciones. La pickup de Toyota acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 9,2 segundos, mientras que la BYD declara 5,7 segundos.
En cuanto a consumos, la Hilux declara un 8,9 L/100 km y, con su tanque de 80 litros, puede alcanzar una autonomía teórica cercana a los 898 kilómetros. La Shark, por su parte, utiliza una batería Blade LFP de 29,6 kWh y declara hasta 100 kilómetros de autonomía eléctrica y 840 kilómetros de autonomía combinada bajo ciclo NEDC.

En dimensiones también muestran enfoques diferentes. La Shark es más larga y más alta, ya que mide 5457 mm de largo, 1971 mm de ancho y 1925 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3260 mm. La Hilux GR-Sport, en cambio, tiene 5325 mm de largo, 2020 mm de ancho y 1830 mm de alto, con 3085 mm entre ejes. Además, la pickup china pesa 2665 kg, mientras que la Toyota se mueve con un peso en orden de marcha entre los 2125 y 2135 kg.
Donde más se diferencian es en el planteo estructural y de suspensiones. La Hilux utiliza una configuración trasera de eje rígido con elásticos longitudinales y amortiguadores monotubo GR, mientras que la Shark recurre a suspensión independiente de doble horquilla tanto adelante como atrás.

La Toyota conserva ventaja en capacidades de carga y remolque. La Hilux GR-Sport ofrece una capacidad de remolque con freno de 3500 kg y una carga útil estimada superior a los 1000 kg. La BYD Shark declara 2500 kg de arrastre y aproximadamente 835 kg de carga útil.
A esto se suman diferencias importantes en el despeje, con unos 323 mm en la Hilux frente a los 210 mm en la Shark. En ángulos todoterreno, la BYD declara 31° de ataque y 19,3° de salida, mientras que la Toyota ofrece 30° y 24°, respectivamente.

La propuesta tecnológica también marca un contraste fuerte entre ambas. La Hilux GR-Sport incorpora una pantalla multimedia táctil de 9″, compatible con Android Auto y Apple CarPlay, un instrumental con display TFT de 4,2″, sistema de audio JBL con ocho parlantes y subwoofer, cámara 360° y sensores de estacionamiento delanteros y traseros.

La Shark porta una pantalla multimedia giratoria de 12,8″, instrumental LCD de 10,25″, sistema de sonido Dirac con ocho parlantes, Head Up Display, acceso NFC, cargador inalámbrico para celulares de 50W y tomacorrientes de 220V tanto en el habitáculo como en la caja de carga.

En confort, por su lado, la pickup de BYD incorpora asientos delanteros calefaccionados y ventilados, regulación eléctrica para conductor y acompañante y climatizador automático dual. La Hilux apuesta a un enfoque más deportivo, con tapizados en cuero natural y ecológico, costuras rojas, detalles GR y butaca del conductor con regulación eléctrica.
En seguridad, ambas cuentan con una dotación elevada. La Hilux incorpora Toyota Safety Sense, con sistema de precolisión frontal, control crucero adaptativo y alerta de cambio de carril, además de siete airbags, control de estabilidad, control de descenso y control de balanceo de tráiler. La Shark lo hace con alerta de tráfico cruzado trasero, mantenimiento y centrado de carril, alerta de apertura de puertas, control crucero adaptativo con función Stop and Go y cámara panorámica transparente, entre otros sistemas.
Finalmente, en lo que respecta a los precios, la chata que llega importada desde China tiene un precio de US$59.990, mientras que la pickup fabricada en Zárate cotiza a $89.327.000.
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