Test drive: Mercedes-Benz Clase A Sedan, otra vez a la vanguardia

La marca de la estrella vuelve a sorprender con la presentación del primer cuatro puertas compacto del segmento premium. Excelente mecánica y alto nivel de equipamiento, dos de sus características principales
Diego Cúneo
(0)
14 de diciembre de 2019  

Silueta compacta y estilizada para el nuevo Mercedes-Benz Clase A Sedan
Silueta compacta y estilizada para el nuevo Mercedes-Benz Clase A Sedan

Cuando fue lanzado en 1997, el Clase A significó una revolución para el mercado premium. Hasta su llegada, ninguna otra marca había incursionado en el segmento de los compactos ni tampoco lo había hecho con un vehículo que, por entonces, parecía rupturista (era un monovolumen puro). Con los años, el modelo fue evolucionando hasta convertirse en un hatchback realmente atractivo y que superó todas las expectativas de la marca. A poco de lanzarse la cuarta generación, Mercedes-Benz vuelve a sorprender con la presentación de la versión sedán. Y éste también es un hito, porque es la primera berlina compacta en la historia de la marca de la estrella y toda una novedad para el segmento: no tiene competidores. En nuestro país se ofrece en tres versiones: 200 Style y Progressive (que probamos), con motor de 163 CV, y 250 AMG-Line, con impulsor de 224 CV.

Estamos ante una silueta compacta pero estilizada, con líneas y terminaciones cortas y que mantiene muy bien la proporción entre los tres cuerpos. Claro que posee algunos sellos característicos de la marca, como el frente alargado y bajo, la parrilla con gran carácter (en la que predominan los cromados que le dan elegancia), y un baúl de caída suave.

En el diseño se buscó reducir los volúmenes para lograr reducir la resistencia aerodinámica y, de esa forma, hacerlo más eficiente. Y claramente lo lograron: esta berlina es el coche de serie con menor coeficiente aerodinámico del mundo (Cx de 0,22).

La tecnología es uno de los puntos fuertes de este Clase A, algo que salta a la vista ni bien se entra en el auto. Una enorme pantalla tipo widescreen de 10,25" domina casi toda la parte central del torpedo en la que aparecen todos los controles del sistema MBUX (Mercedes User Experience), que se comanda por voz y que va aprendiendo mediante inteligencia artificial de acuerdo a las órdenes que se le vayan impartiendo. Y hay otra de 7" ubicada frente al conductor, que es un gran panel de instrumental completamente digital y que puede configurarse a gusto.

A esto se suma los elegantes y modernos sistemas de climatización (en cromado también), además del pad ubicado donde debería ir la selectora (esta se ubica en el volante) y que permite controlar todo el vehículo como si fuese el touch pad de una laptop.

Y hablando de tecnología, ofrece varias ayudas a la conducción además de todo lo que hace al confort a bordo. Sin embargo, tiene algunos faltantes inexplicables: no cuenta con GPS (hay que pedir la instalación) ni tampoco con cámara de retroceso (sí cuenta con el sistema Park Assist que gracias a sensores indica la proximidad de otros vehículos al estacionar).

Techie. Las grandes pantallas son las protagonistas del interior del Mercedes-Benz Clase A Sedan
Techie. Las grandes pantallas son las protagonistas del interior del Mercedes-Benz Clase A Sedan

No ocurre lo mismo en lo que respecta a seguridad, ya que posee de serie con 7 airbags, controles de estabilidad y tracción, sistema de frenos adaptativo, monitoreo de cansancio del conductor y mucho más.

Espacioso y confortable, cuatro adultos pueden viajar con máxima comodidad tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Igualmente de sencillo es encontrar la posición de manejo, ya que la butaca del conductor se regula eléctricamente y tiene dos memorias y la columna de dirección se puede ajustar en altura y profundidad. Por supuesto, y pese a ser el modelo de entrada de la marca, la calidad de materiales y acabados es excelente.

Pero más allá de los chiches quien compra un MB busca la confiabilidad y capacidad de su mecánica. En ese sentido, su corazón es el motor 1.3 L de 4 cilindros en línea con turbo e inyección directa que genera 163 CV a 5500 rpm con un torque de 25,5 kgm entre 1620 y 4000 rpm. A este se asocia la excepcional caja automática DCT de doble embrague y 7 marchas, de enorme precisión y rapidez en el pase de cambios.

Y ambos se complementan de maravilla: acelera de 0 a 100 km/h en 8 s, alcanza una velocidad máxima de 230 km/h y recupera de 80 a 120 km/h en 6s. Además, hace de la eficiencia un punto fundamental: los consumos en ciudad son de 6,6 L/100 km, mientras que en ruta a 120 km/h son de 5 L/100 km, realmente muy austero especialmente cuando se trata de movilizarse en el cada vez más caótico tránsito urbano (en esto también colabora la posibilidad de elegir entre cuatro modos de conducción: Eco, Confort, Sport e Individual).

El confort de marcha está a la altura de lo que se puede esperar de un MB: silencioso, cómodo, balanceado, sin rebotes (las suspensiones tipo McPherson delantera y de brazos combinados trasera hacen lo suyo). Lo mismo puede decirse del comportamiento dinámico: estable, firme y aplomado tanto en rectas como en curvas en velocidad. El precio es de US$45.000.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.