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SANTA ROSA (De un enviado especial).– "Quiero rendir homenaje a mi papá por todo lo que fue y lo que hizo. Este año se cumplen 30 años de su título en el Turismo Carretera y qué mejor que hacer un gran papel en el Dakar", decía con sumo orgullo Jorge Martínez Boero, el piloto de Bolívar, el primer conductor argentino en perder la vida en un Dakar, refiriéndose al "Gaucho", como se lo conocía a su padre, campeón con un Ford Falcon del Quilmes Automóvil Club en 1982 en la categoría más popular.
Su hija, Felicitas, de dos años, era todo en su vida. "Estoy en una comunión increíble con ella. La acompaño a todos lados, y ella a mí", solía comentar con el embelesamiento que despiertan los hijos. Durante la última semana realizó gran parte de los trámites con miras a la competencia con la compañía de su encantadora niña.
En 2011 debutó en el Dakar. Llegó a la sexta etapa, aunque eso le dio más fuerzas para armarse de paciencia con el objetivo de llegar a Lima: "Ahora con esta carrera entiendo, tantos años después, lo que explicaba mi padre. Sus conversaciones. Hablo de una etapa más romántica del automovilismo, generoso, con caballerosidad deportiva. Ése es el espíritu de esta competencia también", confesaba.
Los últimos días los pasó con la compañía de su familia, de su esposa, Belén, y de su hija. "Trato de disfrutar cada minuto ahora, porque sé que cuando comience el Dakar estaré en otra cosa", destacó. Su amigo Jorge Malattini, quien sorprende con las acrobacias aéreas en las carreras de TC, lo seguía con una moto, como muestra de apoyo incondicional.
Al margen de la competencia, Martínez Boero encabezaba una campaña solidaria en pleno Dakar. Tras una charla con un amigo, surgió la idea de ayudar a entidades solidarias. Tenía planificado efectuar donaciones en distintos establecimientos educativos y comedores carenciados. Junto al piloto de Bolívar también se sumó Pablo Copetti.
Martínez Boero, antes del Dakar, había planificado una ayuda para una escuela del parador Miramar, de su partido natal, Bolívar. Y en Mar del Plata, el viernes, junto con Copetti, visitó a los chicos de Aldeas SOS, que se emocionaron con la presencia de los pilotos del Dakar.
El hijo del "Gaucho" tenía previsto repetir las donaciones en cada etapa del recorrido argentino de la dura prueba.
"Tengo una ilusión incomparable. El Dakar es único", le comentó Martínez Boero a LA NACION durante la presentación del Gran Premio de motociclismo de la República Argentina, que se realizó hace dos semanas, en el Museo del Bicentenario. Apelaba a la bonomía de los periodistas Matías Sánchez y de Mauricio Gallardo para difundir esa idea solidaria, que iba a tomar forma en esta aventura, trágicamente truncada.
"No hay que buscar explicaciones, porque no se encontrarán. Sólo hay que tomar fuerzas para seguir adelante", comentó el piloto Pablo Busin, al referirse a la pérdida de su colega.
DUELO EN BOLÍVAR
El intendente de Bolívar, Eduardo Bucca, decretó duelo administrativo por tres días. "Esto nos golpeó muy duro. Jorge ante todo es un amigo, alguien que realmente me estuvo acompañando mucho en los últimos años. Una persona muy solidaria, y es por eso que hoy en Bolívar hay mucha conmoción", dijo.


