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MIAMI.- Detrás del escenario más latino se erige el imponente American Airlines Arena, con una gigantografía del poderoso Miami Heat. Lebron, Bosh, Wade, Battier, Allen, Chalmers? Todo es fastuoso por aquí. Por eso se pavonean cerca de la marina en Bayside. Huelen a perfumes caros y brillan en sus cuellos y muñecas. Peinados cuidados y gente intensa. Y ahí, en el centro de la escena, aparece un hombre importante en la historia de la NBA y también para los Heat. Una enorme pared lo muestra en la consagración de 2006 como entrenador, abrazado a Shaquille O'Neal. El hombre, Pat Riley, que llegó a al equipo en 1995 como entrenador y manager, es el creador de "la bestia". El mentor de un proyecto que va por la historia, que quiere, de la mano de los millones, conseguir otro anillo. Y para Riley, llegar a coronarse en esta temporada podría significar un momento que lleva más de 24 años de espera. Ganar tres títulos seguidos -anoche se jugaba el tercer partido de la serie ante San Antonio, que está empatada en uno- le permitiría utilizar por primera vez una frase de la que él se adueñó, la patentó, y que otros disfrutaron en EE.UU.: el three-peat (tricampeonato).
Un anillo como jugador (Knicks), otro como asistente (Lakers), cinco como entrenador principal (Lakers y Heat) y dos como directivo (Heat), marcan el camino del hombre de peinados tirantes y engominados y trajes Armani. Un personaje emblemáticos y polémicos, uno de los mentores del Showtime de los Lakers de los 80 y una figura de gran habilidad para los negocios.
El mandamás en los Heat quiere romper con el maleficio que arrastra desde la temporada 89-90. En 1988 los Lakers de Magic, Kareem, Worthy y el propio Riley, como DT, lograron consagrarse campeones ante Detroit Pistons, y ser así el primer equipo desde Boston Celtics de los 60 en ganar dos anillos seguidos. Hasta allí, ante cada título logrado, se apelaba al término "repeat", y una vez que lograron el bicampeonato, todos pensaron en el tri y ante la posibilidad de acumular tres anillos seguidos nació la palabra: three-peat. Riley no perdió tiempo, patentó el término en lo que se refiere a su aparición en objetos de merchandising. Los Lakers en la temporada siguiente retornaron a la final y volvieron a toparse con los Pistons, pero el sueño del three-peat murió a manos de Detroit. Desde entonces, Riley se tuvo que conformar con ganar dinero por el three-peat de Jordan (con los Bulls del 91 al 93 y del 96 al 98), de Shaquille-Kobe (con Lakers del 2000 al 2002) y de New York Yankees en beisbol (del 98 al 2000), ya que los equipos usaron el término en sus productos tras la consagración y le dejaron billetes a la empresa Riley & Co.
Nada está librado al azar en la vida del presidente de los Heat, porque ésta es la primera vez desde aquella época de los 80 en que Riley está involucrado en un posible three-peat de modo activo y se anuncian grandes sorpresas para ello. Todo es calculado en él, que reconoció que no era idea suya la idea de fusionar las palabras three (tres) con repeat (repetir), sino de Byron Scott, jugador de entonces de los Lakers. Pero Riley fue por más y también registró otras dos formas de escribir su patente 3-peat y ThreePeat, para evitar que se utilice sin que él reciba regalías por ello. Según dijo Riley, parte de lo que él ha ganado con esto fue donado a caridad y CelebrityNetWorth.com estima que las regalías ascendieron al millón de dólares sólo cuando los Lakers ganaron su tercer título seguido en 2002.
Un intuitivo absoluto y de personalidad intensa, Riley asume los riesgos. Y la jugada de Erik Spoelstra como entrenador principal lo marca. Porque fue él, coach Pat, como también lo llaman, quién sacó a Spoelstra del "calabazo" (así llaman en Miami el lugar donde editaba los primeros videos de scouting). Y el premio fue subirlo al máximo escalón. Le pasó el testigo de un equipo que quería crecer y que estaba dispuesto a invertir lo que fuera necesario para lograrlo. "Este juego es ahora para los entrenadores jóvenes, quienes son expertos tecnológicamente y son innovadores y aportan ideas frescas. Es lo que sentimos con Spo. Es un hombre nacido para entrenar", dijo alguna vez Riley acerca de la designación de Spoelstra. Y no se equivocó en su elección, porque Spoeltra está en su cuarta final de la NBA, ya ganó dos títulos y va camino a darle a Riley su tan ansiado three-peat.
Pero también sabe de polémicas este personaje, que dirigió 9 veces en el All Star Game y forma parte del Hall of Fame desde el año 2008. Se lo conoce como un provocador para los demás y un obsesivo con los suyos. Porque él impone reglas, al menos, controvertidas, ya que multa con más de 2000 dólares a aquel jugador de su equipo que levante a un rival cuando se cae durante un juego, así como también aquel que se deje volcar el balón en la cara y también a aquellos que revelen intimidades del vestuario. "La realidad dice: estás en contra nuestro o estás con nosotros", es una de las frases preferidas de Riley.
Camina con paso firme y sabe cuándo sonreír y cuándo contraer el gesto. El general manager de los Heat es un ícono en la fauna NBA. "El respeto en este juego no viene por los números, las estadísticas, ni el dinero, el respeto viene por lo que ganemos, por la actitud que tengamos por dar el ciento por ciento en absolutamente todas las acciones." Simplemente Pat Riley, el creador de la bestia Miami Heat.
el apoyo económico
MIAMI (De un enviado especial).– Micky Arison es el dueño de Miami Heat. Este magnate de 63 años, el más rico del estado de la Florida y con una fortuna que alcanza los 4,7 billones de dólares, deposita toda su confianza en Pat Riley a la hora de elegir los movimientos de su equipo. Pat eligió a Wade en el Draf de 2003 y fue quien consiguió que LeBron James y Chris Bosh (desde 2010), llegasen a Miami. Cuando terminen esta temporada deberán trabajar para tratar de mantener al Big Three de los Heat, ya que los tres jugadores tienen la opción de elegir si quieren continuar en la franquicia o salir.


