Se aproxima el desenlace más obvio y encantador de la NBA: Golden State Warriors-Houston Rockets

Golden State Warriors vs. Houston Rockets
Golden State Warriors vs. Houston Rockets
Diego Morini
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7 de mayo de 2018  • 23:59

No habrá sorpresas y nadie desea que eso suceda. Se aproxima lo inevitable y es lo que todos quieren que pase. La NBA espera desde hace varios meses que comience el show y está cada vez más cerca de concretarse ese anhelo. Golden State Warriors y Houston Rockets ya piensan en la final de Conferencia Oeste, aún cuando todavía no resolvieron sus series de semifinales con New Orleans Pelicans y Utah Jazz, respectivamente. Ambos ganan por 3-1 y tendrán la posibilidad de resolver cada historia como locales. Entonces, es apenas una cuestión de tiempo para que estén frente a frente los dos equipos que caminarían casi sin ningún problema, salvo por LeBron James, hacia la conquista del anillo más deseado.

Cómo imaginar una final diferente si durante la temporada regular los Warriors y los Rockets dominaron la competencia como nadie. Es cierto que los dos equipos tienen intereses idénticos pero obligaciones diferentes. Golden State pretende extender su reinado y Houston busca consolidar un proyecto que construyó con mucho dinero (tiene el octavo presupuesto de la competencia con US$ 119.898.782) justamente para detener a Stephen Curry y compañía.

Y allí es donde es necesario detenerse para comprender mejor de qué se trata toda esta historia. Y justamente los dos últimos partidos de ambos permiten leer bien cómo se compone el poder de cada uno. Es que comenzaron a mostrar sus mejores armas. El campeón, de la mano de su entrenador Steve Kerr dejó en claro que tiene una variedad de recursos que impacta. Salió a jugar el 4 partido ante los Pelicans con el famoso "quinteto de la muerte": Curry, Klay Thompson , Andre Iguodala, Kevin Durant y Draymond Green . Una auténtica aplanadora de talento que destrozó a Antonhy Davis y sus muchachos: en 18 minutos de los cinco fantásticos, los Warriors llegaron a sacar 26 puntos de distancia. Una producción demoledora.

Ahora bien, los Rockets no se quedan atrás. Aunque su músculo está concentrado en menos actores, tienen muchos buenos coprotagonistas para hacer caer el imperio de Golden State. En el último juego de Houston ante Utah Jazz, la pareja que componen James Harden y Chris Paul (la estrella que llegó esta temporada a la franquicia para convertirla en una potencia dominante) anotaron 51 de los 100 puntos que logró convertir la franquicia texana.

Es más, cuando se revisa cómo le fue a los Rockets cuando ellos jugaron juntos, los números son contundentes: ganaron 48 de los 53 partidos que compartieron un encuentro, No están solos estas dos estrellas, es cierto que cuentan con Eric Gordon, Trevor Ariza, PJ Tucker y Luc Mbah a Moute, como los mejores francotiradores posibles, pero hay un hombre que es el complemento ideal: Clint Capela es quien mejor acompaña en la sinfonía. "Es el factor X, es perfecto", dijo Chris Paul sobre el pivote suizo. En el último juego ante los Jazz, Capela no solo bloquó seis lanzamientos sino que cambió el rumbo de otros 20 tiros. Además, sumó 12 puntos y tomó 15 rebotes. Un auténtico animal debajo del aro este muchacho nacido en Ginebra hace 23 años y que mide 2.08 metros.

Parece apenas una cuestión de tiempo para que se pueda comenzar a ver la función final de la Conferencia Oeste. El show ya se comienza a montarse. Warriors y Rockets frente a frente, ya se aproxima el desenlace más obvio y encantador.

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