Ansu Fati: cómo hizo Barcelona para contratarlo y las exigencias de la estrella para renovar hasta 2024

Ansu Fati vuela y sueña tras uno de sus goles del domingo pasado para Barcelona, que goleó 4 a 0 a Villarreal
Ansu Fati vuela y sueña tras uno de sus goles del domingo pasado para Barcelona, que goleó 4 a 0 a Villarreal Crédito: AP Photo/Joan Monfort
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29 de septiembre de 2020  • 10:14

Ya desde hacía un año, Ansu Fati vivía un sueño:con 16 años y 10 meses era ovacionado en el Camp Nou luego de convertir un gol y dar una asistencia en la victoria de Barcelona contra Valencia por 5 a 2. Aquella destacada actuación fue el 14 de septiembre de 2019. Cuando salió reemplazado por el uruguayo Luis Suárez, el público saludó su talento precoz y se esperanzó con un futuro todavía más prometedor.

El juvenil que nació en Guinea-Bissau y se formó en la Masía cumplió con las expectativas: lejos de tratarse de una aparición fugaz, ahora arrancó con todo en la Liga de España, bajo las órdenes de Ronald Koeman: a los 17 años, es una gacela imparable y el domingo le bastó un tiempo para comandar la trituración del endeble e inocente Villarreal, que facilitó sobremanera el debut de Barcelona en la Liga de España. Anotó dos tantos de la goleada por 4 a 0 y provocó el penal que convirtió Messi.

A los 17 años, Ansu Fati sorprende con su velocidad y su manejo
A los 17 años, Ansu Fati sorprende con su velocidad y su manejo Crédito: REUTERS / Albert Gea

Al margen de su brillo en la cancha, también se desencadenan situaciones alrededor de su figura. Según el diario Marca, el Barcelona quiso renovar el contrato de Ansu Fati hace unos días. El club azulgrana tenía una opción de ampliación del compromiso del futbolista hasta 2024. Sin embargo, ese recurso no pudo hacerse efectivo. La mejora se limitó al aumento de su cláusula de rescisión hasta los 400 millones y que el jugador tuviera el dorsal del primer equipo con una pequeña recompensa económica.

De esta manera, se mantuvo la duración del contrato hasta 2022. El motivo es que al ser Ansu Fati menor de edad no podía firmar un contrato de más de dos años. Así que ahora queda pendiente la ampliación y mejorar económica de la ficha del futbolista.

Los medios de España apuntan que no será fácil esta ampliación, porque el canterano quiere cobrar de acuerdo a su potencial en el terreno de juego. En las últimas semanas hubo un club que estaba dispuesto a pagar 150 millones (125 fijos y otros 25 en variables) para fichar al jugador. El Barça se negó. Si la oferta era tentadora para el club, también para el jugador que podría pasar a cobrar 10 millones por temporada, una cifra exorbitante para un chico de 17 años que quedará libre el 1 de enero de 2022. Lo lógico es que la persona que sustituya en la presidencia a Josep Bartomeu quiera contar con esta estrella que se disputan otros grandes clubes.

La historia de su contrato

Pero ¿cómo fue el desembarco de Ansu Fati en tierras catalana? El diario Mundo Deportivo reconstruyó la historia acerca de cómo hizo para contratarlo. Sucedió que en 2008, con apenas 6 años, llegó con su familia a Herrera, un municipio de Sevilla, y aterrizó en La Masia con 10 en 2012. En ese tránsito, el fichaje de Ansu Fati atravesó varias contramarchas, algunas que parecían insalvables. Sin embargo, la estructura de la cantera del Barca permitió hacerse de su última gran joya.

La contratación, según apunta Mundo Deportivo tiene su punto de partida cuando el club azulgrana contrató a su hermano Braima Fati. German Vaya, 'Mani', un carismático ojeador del club con años de experiencia y numerosos fichajes culés a sus espaldas, dio el visto bueno al mediocampista y advirtió de que su hermano Ansu prometía de verdad. Durante el primer año estuvo muy pendiente del esmirriado jugador.

La familia, muy modesta, había llegado a la localidad andaluza en 2008 procedente de Guinea Bissau. Su padre lo hizo un tiempo antes para trabajar en un vertedero municipal, en la Renfe y como chofer del alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo. Veía a sus hijos sólo en verano. 'Mani' seguía sin quitarle la atención al pequeño Ansu, que empezó a jugar pronto en la Escuela Peloteros de Herrera. Su director deportivo era José Luis Mena, socio del Barça. Allí, en 2009, le hicieron su primera ficha como futbolista.

Ansu Fati celebra su primer gol con Jordi Alba.
Ansu Fati celebra su primer gol con Jordi Alba. Crédito: REUTERS / Albert Gea

En 2010, el Sevilla lo incorporó a su cantera, pero como despuntaba por su gran talento, pronto aparecieron los grandes clubes: Betis, Zaragoza y, por supuesto, Real Madrid y Barça. José Antonio Valdivieso, coordinador de Andalucía entre 2011 y 2020, y el propio 'Mani' fueron dando los pasos necesarios hasta elaborar en 2012 el informe definitivo con la sentencia a pie de página que decía: "Para firmar FCB", que es así como se cierra la carpeta de los futuros fichajes. "Era diferente a todos. Podía con los chicos de mayor edad. Marcaba tantos goles que acababa decidiendo los partidos. Lo que más me sorprendió era su personalidad", explica Valdivieso a MD.

Fue cuando intervino, Albert Puig, entonces coordinador de las divisiones inferiores de Barcelona, que viajó en varias ocasiones a Sevilla para convencer a sus padres. Su presencia en la operación resultó clave. "Lo fichó el Sevilla. Estuvieron allí medio año hasta que me llegaron informes de que jugaba muy bien. Lo fuimos a ver. Me encantó", comenta a Mundo Deportivo. El problema fue "sacarlo de allí". "El Madrid su puso en medio. Me moví hablando con su entorno, hablando con el alcalde, con la Escuela Peloteros, que era la escuela con la que había empezado en los primeros tiempos. Hice dos o tres visitas a su casa, hasta que convencí al padre de que el mejor proyecto era el del Barça". "Real Madrid ofrecía más dinero y "nosotros le hacíamos una manutención pura y dura". Braima ya estaba en La Masia.

El Barça logró su fichaje después de una última reunión una tarde en la casa de los padres. Albert Puig, con Valdivieso a su lado, logró la firma ante la atenta mirada del propio Ansu, atónito ante todo lo que sucedía. Todo se encalló cuando el Sevilla hizo "una retención de su ficha de benjamín". "No se había visto nunca porque consideraba que era muy joven para venir". Como el Sevilla no le daba permiso y con el consentimiento del club, 'Mani' ayudó al padre a enviar a la Federación andaluza una carta solicitando que lo dejaran libre. Y lo consiguió.

"Pero mientras no llegaba el trámite, lo dejamos en Herrera y cada tres o cuatro meses venía a la Masia y se iba adaptando. Ya de Alevín de primer año se incorporó". De la misma generación que Eric Garcia, con el que puede reencontrarse, y Take Kubo. Puig puso especial énfasis en que el Barça tratara con cuidado toda la situación y su contratación. "Nuestro trabajo no es tan importante descubrir a los jugadores y ficharlos, sino formarlos, educarlos y guiarlos en su crecimiento". Hoy, Ansu Fati se convirtió en interlocutor de Messi, en un Barcelona en plena formación pero que arrancó goleando en la Liga de España.

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