Sudamericano Sub 20: Argentina le ganó a Uruguay, respira y depende de sí misma para clasificarse

Argentina festeja el gol de Maroni
Argentina festeja el gol de Maroni Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes
Alberto Cantore
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24 de enero de 2019  • 22:53

Ante el rival más encumbrado, la Argentina tomó impulso para encarrilar un recorrido que se estaba haciendo cuesta arriba. La victoria 1-0 sobre Uruguay despejó el camino para la selección en el Grupo B del campeonato Sudamericano Sub 20 , clasificatorio para el Mundial de Polonia y los Juegos Panamericanos de Lima. Ahora, los juveniles, deberán refrendar el resultado con al menos un empate con Perú, el sábado desde las 17.10, para sacar boleto al hexagonal final.

Con la calculadora en la mano jugó la Argentina. La victoria por 3-1 de Ecuador sobre Perú, en el partido que abrió la jornada, la última en el estadio La Granja, de Curicó, no modificó el pensamiento del entrenador Batista –dispuso la misma formación que anticipó al salir del búnker de Talca–, aunque sí provocó un nuevo escenario para los juveniles. De la urgencia por superar a Uruguay, el mandamiento que regía antes de empezar la cuarta fecha, el Sub 20 pasó a la necesidad por no perder frente a los charrúas. El empate era un resultado que le dejaba la puerta abierta para dar el salto en lo que se presentaba como una final anticipada.

Maroni celebra el único gol de la noche en Curicó
Maroni celebra el único gol de la noche en Curicó Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

Tampoco el rival llegaba a la cita con holgura, porque el tropiezo frente a Perú, en el arranque del torneo, desestabilizó a la Celeste, campeón defensor. Por ese motivo el desarrollo fue de vuelo bajo, con fricciones, nerviosismo. A los dos minutos, el lateral derecho Busquets recibió la tarjeta amarilla y a los 13 fue el volante central argentino Santiago Sosa el amonestado por el árbitro venezolano Herrera; el jugador de River no podrá jugar con Perú, por acumulación de amarillas.

Pero no solo en alguna acción brusca se enseñaba la tensión, los errores relucieron –producto de las ataduras– y ahí Uruguay descubrió dos situaciones para marcar. Primero, después de una mala salida del arquero Roffo, tras un tiro libre que cayó en forma de centro aéreo, que Cáceres conectó de cabeza. Sobre la línea, Nehuén Pérez despejó y enmendó el yerro del guardavalla, que mostró personalidad en las siguientes acciones al descolgar un par de pelotas que lanzó Uruguay.

El golazo de Maroni

El tridente de piezas que conforman Schiappacasse –es el segundo torneo Sudamericano Sub 20 del delantero de Rayo Majadahonda, tras consagrarse en Ecuador 2017–, Darwin Núñez y Agustín Dávila (Real Sociedad), de lo más destacado del certamen, generó un cambio de esquema en la Argentina, que abandonó el 4-3-3 que presentó con Paraguay y Ecuador, para desempolvar un 4-3-1-2. Los tres volantes combativos de la selección (Vera, debutó; Sosa y Moreno, retomó la titularidad), no se impusieron en la zona y la pelota nunca le llegó en posición favorable al conductor Maroni ni a los delanteros Julián Álvarez y Adolfo Gaich (reemplazó a Maximiliano Romero).

La ausencia de Leonardo Balerdi en los juegos anteriores no resultó una medida caprichosa. Apenas aterrizó en Chile, el zaguero dejó la concentración para viajar a Alemania para someterse a la revisión médica y firmar el contrato con Borussia Dortmund, que desembolsará 16 millones de euros por el juvenil. La situación desbordó emocionalmente al N°6, que en el primer tiempo estuvo impreciso y hasta cometió un error en la salida que generó un ataque que Uruguay no aprovechó cuando tenía superioridad numérica. Pasó por todoEn el final, tomó a Boselli dentro del área, una acción que el árbitro no sancionó.

Fuente: AFP - Crédito: CLAUDIO REYES

Fue Marioni el jugador más pensante de la selección, uno de los seis cambios que presentó el equipo (Barquett, Balerdi, Vera, Moreno y Gaich, los restantes) y el que tuvo las oportunidades para quebrar al arquero Renzo Rodríguez (ataja en Independiente y relegó a Franco Israel, de Juventus). Primero, después de un pase larguísimo de Roffo; Maroni eludió a Araujo pero dudó entre rematar y asistir a Álvarez y provocó la atajada del guardavalla. Más tarde, en un contraataque, se quedó sin fuerza para definir. En la tercera rompió la paridad: combinó con De la Vega, que tocaba la primera pelota, después de reemplazar a Álvarez, y con un remate colocado al ángulo izquierdo desató el nudo. Tuvo una más, nueva asistencia de De la Vega, pero tapó Rodríguez.

El gol trastocó el desarrollo, la Argentina pudo aumentar y también sufrió con ese remate de Batista que tapó Roffo, tan héroe como Maroni para celebrar el primer triunfo, oxigenarse y depender de sus propias fuerzas para clasificarse.

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