Boca. Daniel Angelici, un presidente desarmado por el ciclo River-Marcelo Gallardo-Rodolfo D'Onofrio

Daniel Angelici, un presidente desarmado por el ciclo River-Marcelo Gallardo-Rodolfo D´Onofrio
Daniel Angelici, un presidente desarmado por el ciclo River-Marcelo Gallardo-Rodolfo D´Onofrio Fuente: AFP
Pablo Lisotto
(0)
23 de octubre de 2019  • 07:52

El mandato de Daniel Angelici como presidente de Boca es historia. Terminó anoche, con una nueva, la quinta, eliminación directa frente a River en igual cantidad de años. Así se lo hizo saber toda la Bombonera, que volvió a insultarlo con ese habitual cantito que lo tiene como protagonista, minutos después de que terminase el 1 a 0 que no alcanzó para revertir la semifinal.

La Copa Libertadores, River, Marcelo Gallardo y Rodolfo D'Onofrio. Esos son los cuatro karmas con los que convivirá de ahora en más Angelici. Porque a la cadena de derrotas ante el clásico rival se le suma el dolor adicional de que en las cuatro anteriores todo terminó con coronación millonaria y la actual deja a los de Núñez a un peldaño del bicampeonato de América.

"Que el socio tenga preparado el pasaporte que del resto nos ocupamos nosotros", tuiteó el presidente de Boca el 29 de noviembre de 2011. Le sirvió como eslogan de campaña para ganar la elección de entonces, pero no solo se irá sin poder saldar esa deuda, sino que en estos ocho años no pudo sumarle ni una copa a la vitrina de títulos internacionales de Brandsen 805.

Es sorprendente. Todo pudo ser muy distinto en su gestión. En 2012, apenas 203 días después de asumir como presidente, Angelici tuvo la posibilidad de alzar la Copa Libertadores. Encima, en un escenario inmejorable: Boca finalista de América y River recién ascendido de la B Nacional. La falta de reacción para renovar a tiempo el préstamo de Facundo Roncaglia, más los rumores, luego concretados, de que Juan Román Riquelme anunciaría sus despedida en Brasil condimentaron un clima espeso que culminó con derrota 2 a 0, la medalla de subcampeón sobre el pecho y el festejo de Corinthians en el Pacaembú.

Otra hubiera sido la historia del dirigente si ese resultado en San Pablo hubiese sido favorable. Aquel traspié deportivo puso en stand by otros planes, mucho más faraónicos. Por ejemplo, la propuesta de crear un nuevo estadio para 80.000 personas con inversores árabes, en pos de jubilar la Bombonera. En ese asunto, nada cambió. O sí, porque durante su gestión la masa societaria se triplicó de 60.000 a 180.000 y el estadio colapsa de público.

Daniel Angelici, un presidente que no cumplió con sus promesas de darle a Boca títulos internacionales
Daniel Angelici, un presidente que no cumplió con sus promesas de darle a Boca títulos internacionales Fuente: AFP

Pero a la vez resulta imposible no vincular los ocho años de la era Angelici con lo que ocurrió en ese mismo período con River, su bestia negra. Si la Libertadores fue un objeto de deseo inalcanzable para el mandamás de Boca, el exitoso ciclo de Marcelo Gallardo terminó destrozando cualquier ilusión y opacando cualquier logro azul y oro. Porque los tres títulos locales (Campeonato 2015 y Superliga 2016/2017 y 2017/2018), las dos copas Argentina (2012 y 2015) y la Supercopa Argentina 2018 terminan siendo consuelos menores en una etapa durante la cual, a fin de año, el conjunto millonario podría quedar a apenas una Libertadores de distancia de Boca, cuando antes de que asuma el pope de los bingos la diferencia era 6-2. Y encima, cierra con un lapidario 0-5 los cruces directos y por algún torneo relevante, si se computan las tres Libertadores (2015, 2018 y 2019), la Sudamericana 2014 y la Supercopa Argentina 2017.

La obsesión de Angelici por coronar su presidencia con un título internacional (y si era la Libertadores, mucho mejor) también queda en evidencia en su política de compras a lo largo de los mercados de pases. Desde enero 2012 a hoy, Boca invirtió más de 100.000.000 de dólares en la incorporación de nada menos que 76 futbolistas (son 74, pero como Daniel Osvaldo y Carlos Tevez fueron adquiridos en dos ocasiones, se los cuenta por duplicado en la suma total), que se reparten en 8 arqueros, 24 defensores, 20 volantes y 22 delanteros.

"Trajo todo lo que le pidieron los entrenadores", justifican quienes defienden esa facilidad de compra. Sin embargo, quizás ese haya sido el mayor error de su gestión. Los cambios de figuritas cada seis meses impidieron la conformación de un grupo, base fundamental para que se edifique un equipo. Los cinco entrenadores de su gestión (heredó a Julio Falcioni y contrató a Carlos Bianchi, Rodolfo Arruabarrena, Guillermo Barros Schelotto y Gustavo Alfaro) vieron cómo los planteles se renovaban semestre a semestre, en pos de aprovechar oportunidades y vender en muy buenas cifras a jugadores que le rendían muy bien o bien comprar proyectos que en algunos casos fueron negocios excelentes (Calleri, Pavón) y en otros, no (Nazareno Solis, Kevin Mac Allister, por ejemplo).

De manera paradójica con aquel eslogan de campaña, un pequeño grupo de hinchas de Boca sí debió renovar su pasaporte para viajar a ver a su equipo. Pero no fue ni a Japón ni a Emiratos Árabes Unidos, para vivir un Mundial de Clubes. El destino fue Madrid, a ver una inédita final de Copa Libertadores en Europa, y presenciar la peor derrota de la historia xeneize. Y ni siquiera hubo algo de alivio diez meses después.

Daniel Angelici dejará su cargo dentro de poco menos de 90 días, consciente de que es el único sobreviviente de las cinco eliminaciones directas frente a River, y que nunca pudo hacerle frente a D'Onofrio. Que lo primereó en Asunción tras el escándalo del gas pimienta en 2015 y que lo dejó en evidencia tras el ataque a piedrazos al micro de Boca en 2018, entre otras pulseadas dirigenciales que los enfrentaron, y que siempre tuvo al hombre de Núñez como ganador. Y esa, para el hincha de Boca, es una marca dolorosa por que no olvidará con facilidad.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.