En el regreso de Tevez, Boca vivió su fiesta: le ganó 2 a 1 a Quilmes con una perla de Calleri

Argentina Superliga
  • 2
Boca Juniors

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  • Sebastián Palacios /
  • Jonathan Calleri
  • 1
Quilmes

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  • Alexis Canelo
El Apache volvió a jugar en el xeneize tras 11 años; el equipo de Arruabarrena se impuso con tantos de Palacios y Calleri (de rabona) y sigue como único líder; Maradona estuvo en su palco alentando al ex jugador de Juventus, que no brilló
Andrés Vázquez
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19 de julio de 2015  • 09:07

Tevez, en su vuelta a la Bombonera
Tevez, en su vuelta a la Bombonera Fuente: Telam

El corazón late fuerte y la emoción es enorme. Boca está de pie. La Bombonera, esa inmensa mole de cemento, se mueve como si fuera un mar azul y amarillo, modela un oleaje loco e incontenible, oscila al ritmo de 54.000 almas que no paran de cantar. Los culpables son esos jugadores que hacen del esfuerzo una bandera y que transitan el camino de la fantasía a la realidad. La victoria 2- 1 ante Quilmes y el regreso histórico de Carlos Tevez , un hijo pródigo de la casa, parecen revitalizar la autoestima después de la flagelación de la Copa Libertadores a manos de River, que hoy parece una pesadilla lejana ante tanta onda positiva.

Este Boca quiere volver a ser el que fue. Y algo esencial conserva: la fe. Esa que, como dice el lugar común, mueve montañas y se atreve a pintar de colores el atardecer del sábado. Quilmes fue su víctima. Porque no le cabe otra palabra. El xeneize lo desnudó después de unos minutos de estudio y le tiró encima la prepotencia futbolera que ostentan los equipos que vienen con viento a favor. Lo esencial fue la actitud y sentirse superior desde el arranque. Por eso la fiesta del final, los abrazos compartidos y ese dulce frenesí que encanta y seduce.

Boca tardó 26 minutos en destrozar las ilusiones de este Quilmes vacío de respuestas con el aporte goleador de Sebastián Palacios , un punto altísimo no sólo por su gol, sino por lo que contagió cuando el partido asomaba complejo, debido al despliegue y a la presión de los mediocampistas visitantes. Sin embargo, dentro de este contexto, Pablo Pérez y Palacios lograron conectarse y quebrar el cerrojo defensivo de los visitantes. El 1-0 le dio tranquilidad a Boca. Y Tevez, jugando de enganche, comenzó a crecer. Cerca de los 40, desbordó por la izquierda y con un lujo se sacó de encima a dos rivales, se metió en el área y su centro de zurda fue neutralizado por el arquero Benítez.

El festejo de Boca, tras el gol de Palacios
El festejo de Boca, tras el gol de Palacios Fuente: Telam

En el segundo tiempo Boca salió decidido a cerrar el partido. Y fue justamente Carlitos quien estuvo cerca de convertir el segundo, tras estrellar un potente remate en el travesaño. Sin embargo, cuando Tevez hacía delirar a la gente, Calleri se vistió de héroe: después de un contraataque encabezado por Palacios, con Tevez, Calleri recibió solo y, por no querer ser egoísta, buscó habilitar al Apache sin éxito; el rebote lo volvió a favorecer y decidió resolver con una rabona artesanal ante el achique del arquero. Era el 2-0 y una fiesta incontenible.

El descuento de Canelo le puso suspenso y abrió un signo de interrogación en este Boca que se relajó y que no termina de afinar todas sus líneas. Un lujo de Rolín para salir y una chilena del Cata Díaz que no fue gol de casualidad le pusieron calor y color al cierre a una tarde histórica.

Boca levantó los brazos atesorando un impacto anímico de gran proyección y las historias con inquietantes finales abiertos quedaron para otra oportunidad. Hoy había que redefinir las aventuras recientes. Había que volver a convocar a esos duendes que repiten historias y se abren al presente. Había que ganarle a Quilmes para moverle la estantería a una hinchada que busca emociones fuertes. Boca no defraudó. Se abrazó a un triunfo que tiene dimensión muy superior a los tres puntos obtenidos: recuperada la punta, se adivina una primavera futbolera. Ahora hay que subir la cuesta, porque el estímulo de volver a contar con Tevez en el club es muy grande.

El gol de Sebastián Palacios:

El golazo de Jonathan Calleri:

El descuento de Canelo:

Falcioni está en la cornisa. Julio César Falcioni se reunirá mañana con los dirigentes de Quilmes y todo indica que dejará el cargo de entrenador. Eso sí: el club tiene una deuda económica con él y quiere resolverla.

El cervecero, en picada. Quilmes apenas ganó tres de los últimos 15 puntos, con un triunfo (2-0 vs. Argentinos) y cuatro derrotas, y empieza a complicarse con el promedio.

Palacios crece. Sebastián Palacios anotó el tercer tanto consecutivo en Boca. El atacante tucumano es el artillero xeneize en el campeonato, con cinco conquistas.

ARRUABARRENA TODAVÍA TIENE MIEDO DE QUE VENDAN A CALLERI

El otro gran protagonista de Boca fue Jonathan Calleri. Todos hablaron de su gol de rabona. "Johnny hace las difíciles y erra las fáciles. Lo estaba puteando mientras él hacía la rabona. Me pone contento por él, pero tiene que seguir mejorando [...] El miedo de que lo vendan está. Pero creo que tiene mucho más para dar acá", dijo el entrenador Rodolfo Arruabarrena . El Vasco también opinó sobre el partido: "Me gustó el equipo, sobre todo, en el segundo tiempo. Generamos muchas situaciones de gol y eso me deja conforme, pero hay que concretarlas. También vi buenas sociedades".

av/fc

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