Chacho Coudet, el capitán de un barco argentino que quiere conquistar Brasil

"Cudé", como le dicen a Chacho en Brasil, ya atrajo la atención de muchos
"Cudé", como le dicen a Chacho en Brasil, ya atrajo la atención de muchos Fuente: Reuters
Federico Cornali
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18 de septiembre de 2020  • 09:00

PORTO ALEGRE.- Descalzos, relajados y reposando sobre el césped del estadio José Pinheiro Borda, más conocido como Beira-Río, el defensor Victor Cuesta y el volante Damián Musto escuchan atentamente a Andrés D'Alessandro, quien, sentado sobre la pelota, habla en español. No precisa expresarse en portugués, ni siquiera mínimamente, porque es otro argentino, Renzo Saravia, quien completa la ronda de interlocutores después de un entrenamiento de Internacional de Porto Alegre, actual puntero del Campeonato Brasileño.

A pocos metros del círculo liderado por D'Alessandro, Eduardo Coudet, técnico del equipo, gesticula para interpretar alguna jugada, mientras lo observan de cerca Ariel Broggi, su ayudante de campo, Octavio Manera y Guido Cretari, sus preparadores físicos, y Carlos Fernández, analista de desempeño.

En total, incluyendo a Leandro Fernández, ex-Independiente, que fue el último en incorporarse al equipo, y a Martín Sarrafiore, que tiene todo acordado para irse a préstamo a Coritiba (restan apenas detalles), son 10 los argentinos que componen el plantel del equipo Colorado de Río Grande do Sul, entre jugadores y cuerpo técnico. Además de los profesionales, suelen participar de las prácticas en el Centro de Entrenamiento del Parque Gigante, a pocos metros del Beira-Río (los separa la avenida Edvaldo Pereira Paiva) y a orillas del río Guaíba, los juveniles Maximiliano Zalazar (19 años, proveniente de las inferiores de Boca Juniors) y Tomás Luján (20, a préstamo desde Platense).

Coudet, durante uno de los entrenamientos de Inter
Coudet, durante uno de los entrenamientos de Inter Crédito: Prensa Internacional

El equipo "más argentino de Brasil" es, también, el más efectivo del Brasileirao, ya que ganó seis de los 10 partidos que disputó (20 puntos obtenidos sobre 30 en juego); sin embargo, su último compromiso en este certamen fue derrota, 1 a 0 frente a Goiás, en Goiania. A pesar del traspié de un equipo que presentó varias modificaciones (rotación forzada debido al compromiso del miércoles pasado, victoria por 4 a 3 ante América de Cali, por Copa Libertadores), Inter continúa como líder, dos puntos por encima de San Pablo y del Atlético Mineiro de Jorge Sampaoli, amigo y pieza decisiva para el arribo del Chacho Coudet (Cudé, según la pronunciación de los brasileños) al fútbol del país pentacampeón del mundo. "Obvio que le pregunté a Jorge; él me contó que este era un lugar que me iba a gustar mucho, muy competitivo. Eso nos atrae a ambos. Y todo lo que me dijo era verdad, porque en el poco tiempo que llevo me encontré con un fútbol extraordinario", dijo el extécnico de Rosario Central, Tijuana y Racing.

Tras firmar su contrato, en diciembre de 2019, Coudet retornó a la Argentina para pasar las fiestas de fin de año y, en enero, volvió a Porto Alegre para instalarse. Pero esta vez no lo hizo en avión sino por vía terrestre, en su automóvil, con el cual se transporta diariamente desde su departamento, en el barrio Jardim Europa, al centro de entrenamientos de Inter, en un trayecto de poco más de 20 minutos de duración. El comienzo de la pandemia alejó al Chacho de la vida social que más disfruta, cerca de las hinchadas y de su familia. "Estamos viviendo tiempos distintos, raros. Para nosotros, como equipo, el hecho de no tener nuestra gran hinchada alentando es una desventaja, ya que en Beira-Río la gente suele hacer la diferencia. Pero tenemos que acostumbrarnos. Extraño mucho dos cosas, la gente en el Beira-Río y mi familia, a la cual no veo hace más de cuatro meses", sostuvo el entrenador, a fines de agosto, cuando su equipo ya había asumido la parte más alta de la tabla del Brasileirao.

Además del ritmo de juego de Inter, la pausa por el coronavirus interrumpió los asados de confraternización entre el plantel y los directivos, y las clases de portugués, a las cuales Coudet decidió inscribirse, junto a sus auxiliares, para cautivar aún más a los torcedores colorados. "Sé que en español me hago entender, pero quiero aprender portugués para comunicarme mejor con todos ustedes", dijo en enero, en una conferencia de prensa posterior a la victoria ante Juventude, por el Campeonato Gaúcho, del cual Internacional fue eliminado en segundo turno, nada más y nada menos que por Gremio, con quien disputa el clásico conocido como Gre-Nal, una de las rivalidades históricas de Brasil y del continente. "Teníamos la intención de cambiar muchas cosas, desde imponer nuestra manera de jugar, de entrenar y de vivir un clásico, pero no pudimos hacerlo. Tengo esa deuda pendiente y sé que soy responsable por esa derrota", lamentó el exjugador de River Plate y Rosario Central, entre otros clubes.

Andrés D´Alessandro y un festejo en Inter; el ex River es ídolo histórico en el Colorado
Andrés D´Alessandro y un festejo en Inter; el ex River es ídolo histórico en el Colorado Fuente: AP

El próximo 23 de septiembre, Internacional y Gremio volverán a enfrentarse, esta vez por la cuarta jornada del grupo E de la Copa Libertadores, que comparten con Universidad Católica, de Chile, y América de Cali, de Colombia. Cabe destacar que en la segunda fecha, por el certamen continental, el clásico gaúcho terminó 0 a 0, con ocho expulsados, cuatro por bando, en el primer enfrentamiento entre ambos en la historia de la competencia, disputado en el Arena do Gremio. "Si creen que siento menos este clásico por ser extranjero, están equivocados", avisó el Chacho Coudet, palpitando su nueva chance ante los de Renato Gaúcho. "El 23 de septiembre tendremos una nueva historia por escribir, confío a muerte en estos jugadores", dijo, y luego comparó esta rivalidad con el clásico rosarino, del cual fue parte como jugador y técnico de Rosario Central. "Se trata de una ciudad totalmente dividida, me hace acordar mucho al clásico rosarino. Lo bueno es que aquí tienen otra cabeza, mucho mejor, que permite que se mezclen las hinchadas en la misma tribuna. En Rosario eso es imposible, sería una catástrofe".

Al contrario de Sampaoli, que llegó a Brasil en 2019 con cierta fama (para bien o para mal), tras sus éxitos continentales con la Universidad de Chile, la selección chilena y su fallida misión como entrenador del seleccionado argentino en el Mundial de Rusia 2018, Coudet llegó al país en silencio, casi sin cartel. Apresuradamente, buena parte de la prensa brasileña lo presentó como discípulo "bielsista", parte de una generación de entrenadores que buscan un juego "agresivo y vertical", entre los que también contaban a Marcelo Gallardo, Matías Almeyda y Gabriel Heinze, entre otros. Sin despegarse de esa definición, el Chacho agregó que además de su vínculo con Sampaoli, con quien coincide mucho, "tal vez no sobre la parte estratégica, pero sí sobre los valores importantes para el juego", pretende aprender un poco de los grandes equipos europeos, sobre todo los dirigidos por Josep Guardiola. "Lo cierto es que me gusta que mis equipos tengan la pelota, que propongan. Y hay una sola pelota. Si la tienen los otros, estamos en problemas", agregó sobre su propio perfil profesional, a modo de presentación.

Un poco en broma y otro poco en serio, el técnico de Internacional asegura que el apretado calendario del fútbol brasileño, con dos fechas por semana (miércoles o jueves y sábado o domingo), no lo deja dormir. A pesar de tener la mejor ofensiva del Brasileirao (con 15 goles a favor, ocho de ellos convertidos por Thiago Galhardo, goleador del certamen) y la defensa menos vencida (seis tantos en contra), Coudet no descansa; tal vez por eso, los dirigentes del club gaúcho lo definen como un "workaholic", ya que acostumbra llevarse a su casa decenas de horas de videos de Inter y de sus rivales en Libertadores y campeonato local. "Es que me gusta mucho el fútbol, me la paso mirando los partidos que ya hicimos, analizando a los rivales que vendrán. Incluso antes de llegar, arreglamos para que me manden videos del equipo principal y de los jugadores del sub-23, porque quería saber lo que estos jóvenes podían ofrecerme", explicó el Chacho.

Fuente: AFP

Con el paso de las fechas, Inter se mostró cada vez más firme, venciendo al Santos, de Cuca, y al Atlético Mineiro, de Sampaoli, entre otros rivales de peso. Con ese crecimiento, el nombre de "Cudé" fue ganando peso en las pantallas mucho más allá de Río Grande do Sul. Incluso, ESPN Brasil llegó a poner al aire una encuesta para que los torcedores votasen entre el Chacho y Sampaoli como mejor técnico del Campeonato Brasileño, dejando fuera de consideración al español Domènec Torrent, exayudante de campo de Guardiola y actual técnico de Flamengo, que no empezó bien pero se está recuperando en el Brasileirão, y a Renato Gaúcho, que aún no consigue hacer pie con Gremio y apenas tiene 12 puntos.

Esa exposición a nivel nacional obligó a Coudet a explicar, por ejemplo, particularidades de su forma de vestir, como la chomba negra que repite partido a partido, más allá de las variaciones climáticas. "¿Por qué Coudet usa siempre la misma ropa?", le preguntó un hincha al técnico en medio de un ping-pong coordinado por el equipo de redes sociales de Inter. "No siempre es la misma ropa. La verdad es que tengo más de 30 chombas negras y también debo tener unas 40 o 50 remeras negras", respondió el técnico. "Quedate tranquilo que no huelo mal, las voy trocando (sic). De esa manera me ha ido bastante bien y soy medio cabulero, por eso no cambio el estilo", agregó, con mucho humor y animándose a soltar algunas palabras en portugués.

En su día a día a orillas del Guaíba, el entrenador argentino no solo pasa horas trabajando y planificando con su equipo de colaboradores, sino que también tiene un contacto más que fluido con Rodrigo Caetano, exfutbolista y actual director ejecutivo de Inter, uno de los impulsores de la llegada de Coudet al club gaúcho, con quien tiene gran afinidad. En los últimos días, las conversaciones entre ambos giran sobre la posibilidad de reforzar un elenco que Coudet consideró "corto", debido a la lesión del peruano Paolo Guerrero y a la venta del joven defensor Bruno Fuchs, que se marchó al CSKA Moscú, de Rusia.

Además de Leandro Fernández, que estaba libre en el mercado y ya se incorporó al plantel, Internacional contrató a principios de septiembre al uruguayo Abel Hernández, que disputó el Mundial 2014 con la celeste y jugó en Palermo, de Italia, y Hull City, de Inglaterra, entre otros clubes. En su segundo encuentro como titular (también estuvo desde el inicio ante Goiás), Hernández ya anotó dos goles, en la última noche de Copa Libertadores. Con estos dos refuerzos en la parte ofensiva, Coudet tendrá más variantes en una zona del campo de juego donde perdió a Guerrero, Yuri Alberto y William Pottker, todos por lesión. Ante esas ausencias, el Chacho venía utilizando a D'Alessandro, más adelantado, y Galhardo, como centrodelantero, alternando con Gabriel Boschilia (también hizo dos goles ante América) y Gustavo. "A mí me gusta jugar con dos delanteros y así seguiremos hasta que completemos el plantel; Abel (Hernández) llevaba seis meses sin jugar y lo mismo pasa con Leandro (Fernández). Los tenemos que llevar de a poco, dándoles minutos", explicó Coudet.

Más allá de Caetano y su equipo de auxiliares, Andrés D'Alessandro, el gran símbolo de Internacional de Porto Alegre, club al que llegó en 2008 (apenas interrumpió el ciclo en 2016 para jugar en River una temporada a préstamo), es otra de las voces que más escucha Coudet. Desde que fueron compañeros en el Millonario, antes de la experiencia europea del Cabezón, el técnico y el ídolo del club del sur brasileño mantienen una buena relación. Sin ir más lejos, fue el Chacho quien bautizó como "La Boba" una de las jugadas clásicas del futbolista de 39 años, conocido en tierras gaúchas simplemente como Dale. Otra vez, el DT tuvo que explicarle el motivo a los torcedores colorados, extasiados al descubrir esta "perla". "Sí, fui yo quien le puso 'La Boba' a esa gambeta clásica. Le puse así porque es como una jugada tonta, que se repite siempre. Todos saben que lo va a hacer, pero igual da resultado", dijo entre risas el exmediocampista.

Sobre el estado físico actual de D'Alessandro, una de las piezas fundamentales de su equipo, a quien le da todos los minutos que puede, Coudet fue claro. "Andrés está bien, lo hacemos correr bastante. Jugando o no jugando, es importantísimo dentro del grupo y del club", sostuvo. Por su parte, el Cabezón se refirió al entrenador y a la "intimidad" que existe entre ellos. "Nos conocemos muy bien, pero eso no significa que haya diferencias con el resto de los jugadores. El Chacho nos trata a todos igual, a mí ya me mandó al banco varias veces", le dijo D'Alessandro al periodista Diego Díaz, en una conversación mediante redes sociales, muy comunes en tiempos de pandemia.

Durante la última presentación de Inter, que regresó a la Copa Libertadores tras 188 días, con victoria por 4 a 3 en el último minuto ante América de Cali, en Porto Alegre, el equipo de Coudet mostró dos caras completamente diferentes. En 18 minutos, ya ganaba 2 a 0. Se fue al descanso con ventaja de 3 a 1, "con el sello del Chacho, trabajando por las bandas, presionando arriba, definiendo en velocidad", según dijo el delantero Galhardo, que esta vez no convirtió. Tras esa primera etapa arrolladora, el Colorado tuvo un segundo tiempo para el olvido, que le permitió a los colombianos llegar al empate. Sobre el final, Boschilia trajo el alivio y la punta del Grupo E. "Parecía un partido tranquilo y terminó con demasiada emoción, para mi gusto", resumió Coudet, entre el desahogo y cierta insatisfacción. "Conceptualmente, tenemos un montón de cosas para repensar. Por ejemplo, no puede ser que nos empaten el partido con nuestros dos laterales al ataque mientras somos nosotros los que vamos ganando", concluyó, haciendo referencia a los huecos defensivos que dejaron Uendel y Saravia.

Reflexivo y en silencio, el técnico argentino abandonó el Beira-Río. Entre lesiones y suspensiones, Coudet deberá armar un rompecabezas de cara a una doble jornada clave. El sábado, tendrá que defender la punta del Brasileirao de visitante, ante el Fortaleza de Rogerio Ceni. El miércoles, será el turno del segundo Gre-Nal por Copa Libertadores, de local y tras el escándalo del primer enfrentamiento entre ambos. Una revancha que paraliza a todo Río Grande do Sul y alrededores. El Chacho, líder de la tripulación argentina, sabe que de estos dos partidos depende navegar con cierta tranquilidad por las agitadas aguas del fútbol brasileño, en el cual está decidido a dejar su huella.

Con récord de extranjeros

Nueve jugadores extranjeros usó Internacional de Porto Alegre en el Campeonato Brasileño, batiendo el récord de la competencia. En 10 fechas, Coudet ya mandó a la cancha a los argentinos Saravia, D'Alessandro, Musto, Cuesta, Sarrafiore y Fernández, al peruano Guerrero, al uruguayo Hernández y al estadounidense Jhonny.

D'Alessandro ya es es brasileño

La Secretaría Nacional de Justicia le concedió, este jueves, la ciudadanía brasileña a Andrés D'Alessandro, de 39 años. El trámite para la naturalización del Cabezón comenzó en diciembre de 2017. "¡Oficialmente brasileño! Es un día especial en mi vida y en mi carrera. Ser ciudadano de un país que también me recibió a mí y a mi familia es motivo de mucho orgullo. ¡La historia está escrita! Gracias, Brasil", escribió el futbolista en sus redes sociales.

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