Champions League: Lionel Messi se pone en movimiento en un Barcelona que no arranca

Messi reemplaza a Ansu Fati, la joya de 16 años de la cantera de Barcelona.
Messi reemplaza a Ansu Fati, la joya de 16 años de la cantera de Barcelona. Fuente: Reuters
Claudio Mauri
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17 de septiembre de 2019  • 18:52

El Signal Iduna Park es uno de los estadios más bulliciosos y con mejor acústica de Europa, pero entre el ensordecedor aliento de los hinchas del Borussia Dortmund, el grupito de simpatizantes de Barcelona se hizo oír cuando lo vieron que empezaba a calentar a un costado del campo en el comienzo del segundo tiempo: "Meeeessi, Meeeessi...". Era el grito de bienvenida para quien es visto como un salvador y todavía no había debutado en la temporada, producto de una lesión en el sóleo de la pierna derecha sufrida el 5 de agosto. Un marco imponente y una reaparición estelar para un 0-0 que dejó una mejor impresión del equipo alemán.

Tras estar sentado en el banco enfundado con un camperón en el primer tiempo, con su fisioterapeuta Juanjo Brau a su lado, Lionel Messi ingresó a los 13 minutos de la segunda etapa por el juvenil Ansu Fati, que es asesorado por su hermano Rodrigo y se convirtió en el futbolista más joven de Barcelona en debutar en la Champions League, con 16 años y 321 días (superó la marca de Bojan Krkic, con 17 y 22 días). El rosarino cerraba una pausa de 73 días sin partidos oficiales, desde que había sido expulsado ante Chile por la Copa América. Después llegaron las vacaciones y la afección muscular que retrasó su estreno.

Un par de minutos antes de que entrara Messi, Barcelona había pasado un momento crítico en un encuentro que a grandes rasgos lo mostró bastante desdibujado como equipo: el arquero Ter Stegen, el mejor del equipo, le atajó un penal a Marco Reus. Una atajada doblemente especial para el exBorussia Moenchengladbach, conocedor del ambiente especial que se respira en ese estadio. Y también una omisión del árbitro y del VAR en no advertir del adelantamiento de Ter Stegen al arrojarse sobre su izquierda.

Messi entró en acción cuando peor la pasaba Barcelona, testigo de la iniciativa y la profundidad que desplegaba Borussia. Recostado sobre la derecha, el rosarino se instaló en tres cuartos del campo rival. Buscó la pelota para darle respiro a un equipo ahogado por la intensidad rival. No pudo mucho más. Ni asociarse ni concretar alguna maniobra individual. Se probó y el físico le respondió en un par de piques, pero al equipo le costaba mucho construir juego y encontrarse alrededor de la pelota.

Messi, rodeado por jugadores de Borussia Dortmund. El argentino volvió a jugar tras 73 días.
Messi, rodeado por jugadores de Borussia Dortmund. El argentino volvió a jugar tras 73 días. Fuente: Reuters

Con un irregular comienzo en la Liga de España (siete puntos sobre 12), Barcelona esperaba a Messi para iluminar el debut en la Champions League. Las luces solo estuvieron en las estupendas atajadas de Ter Stegen. Y las preocupaciones se extendieron a la lesión muscular que sufrió Jordi Alba.

Según los datos de Opta, en 35 minutos en la cancha, Messi tocó 36 veces la pelota y tuvo un 82 por ciento de eficacia en los 22 pases que dio. La última jugada del partido quedó en sus pies, tras un desborde por la izquierda de Luis Suárez. La pelota le llegó a Messi, que entraba por el segundo palo; tras el control, el remate al arco se desvió en un defensor. Quedaba claro que no era el Messi más ágil y lúcido. El largo paréntesis le pasó factura en un cotejo de alta exigencia. Barcelona lo espera con ansiedad.

El entrenador Ernesto Valverde evaluó: "Lo vi bien a Leo, le falta físicamente, lleva poco tiempo entrenándose con el grupo. Está como puede estar cualquier jugador que no hizo la pretemporada y que lleva tres o cuatro prácticas. Tuvo que jugar sin preparación en un partido de ritmo altísimo, entró cuando el partido estaba lanzado. Es un primer paso. Fue un partido en un campo difícil, ante un rival complicado. Hemos sufrido, nuestro arquero estuvo muy bien". Sergi Roberto, que reemplazó al lesionado Alba, también se refirió al N° 10: "Todos sabemos lo importante que es Leo para nosotros. Es el mejor del mundo. Deseamos que esté al 100 por ciento para que pueda ayudarnos".

Justo este martes se cumplieron 19 años del día en que Messi pisó por primera vez Barcelona, adonde llegó con 13, acompañado por su padre Jorge en busca de que un club le hiciera un lugar a su talento y asumiera el tratamiento médico que necesitaba para desarrollarse físicamente. Carles Rexach, que lo recibió en el club catalán, recordó sobre las condiciones del postulante a la Masía: "Llegó para una prueba de 15 días y sobraron 14".

A los 32 años, Messi se pone en movimiento en un Barcelona que todavía no arranca.

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