

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

La Bundesliga es un modelo de gestión rentable, atractivo, prolijo, previsible y competitivo. La DFL (Liga Alemana de Fútbol) publicó recientemente un informe con algunos detalles de los resultados de la temporada 2011/12: se vendieron 44.293 entradas promedio por partido (un crecimiento de más del 5% respecto del año anterior). Los estadios, seguros y modernos, estuvieron siempre a más del 90% de sus capacidades. Las reglas se establecen en función del respeto al público.
Tienen un calendario organizado de principio a fin. Y no hay "Coprosede" que lo cambie. Cada club vende abonos anuales, pero reservan buena parte de su aforo para la venta del día del partido (más del 40% de los tickets). El precio de las entradas (22 euros, promedio), está por debajo del de España e Inglaterra. Los clubes mayormente funcionan como sociedades mixtas, mezcla de capitales privados y socios. Ninguna empresa puede retener más de la mitad del capital, salvo que haya probado por más de 20 años su responsabilidad en esa institución.
Los estadios, seguros y modernos, siempre están a más del 90% de sus capacidades
Cada año, una auditoría independiente releva el estado financiero de los clubes. La deuda conjunta del fútbol alemán es una risa comparado con el "doping financiero" de varios equipos de la Premier League inglesa, o con la deuda del fútbol español al fisco. La UEFA certifica en sus periódicos informes que la Bundesliga es la liga más rentable del mundo y la que mejor crece. Los clubes desembolsan conjuntamente más de 40 millones de euros para desarrollar sus academias formativas, de donde luego salen Özil, Müller, Kross, etcétera.
Los derechos de TV, se negocian colectivamente y también son equilibrados: Bayern Munich -el mejor pago-, percibió el año pasado 28 millones de euros; Colonia, el último en el escalafón, 14. En España, Real Madrid y Barcelona reciben 140 millones y Levante, sólo 12. Las escandalosas diferencias también se ven en la tabla de posiciones: mientras en España conviven dos ligas (la del Madrid y el Barça, y la de los mortales), en Alemania hay equivalencias, y eso, asegura la competencia.
Fenando Pacini, 21 de septiembre de 2012
* * *

Hace tiempo que Michael Zorc, director deportivo desde 1998, y Jürgen Klopp, entrenador desde julio de 2008, preparan el desembarco europeo. Definitivamente, Borussia tiene con qué. Luego de cada consagración (Borussia es el bicampeón de la Bundesliga) vendió a sus figuras en cifras fabulosas: Sahin a Real Madrid y Kagawa a Manchester. A Sahin lo habían descubierto con 15 años; a Kagawa, jugando en la segunda división de Japón.
Borussia mezcla disciplina e imaginación, pero no es disciplina en el sentido de sumisión
Klopp diseñó un equipo agresivo, serio, atractivo y convencido del modelo. Borussia juega y gana gracias a una exacta mezcla de disciplina e imaginación. No "disciplina" en el sentido de sumisión o carga; los futbolistas "desean" ser disciplinados, creen en la fórmula y comprueban los resultados. Se nota cuando deben recuperar la pelota: ahí se despliega un concierto de movimientos pautados de ascensos y descensos, de aperturas y cierres, de presión y repliegue. Recuperado el balón, el fuelle se abre y la disciplina deja paso a la frescura y a la imaginación.
Fernando Pacini,26 de octubre de 2012
* * *
El secreto mejor guardado de Borussia Dortmund es Gündogan, un fascinante mediocampista, alumno de la misma facultad que Xavi. Su pase es perfecto, se incorpora al ataque, cambia de ritmo, se ofrece para iniciar entre los centrales abiertos. Completo, con recursos para diferentes funciones con igual precisión y talento. Klopp, sin notificarlo públicamente, le entregó el mando del equipo, y ni el regreso de Sahin (su amigo, también de origen turco) pudo relegarlo.
Gündogan, el eje de Borussia Dortmund, es un alumno de la misma facultad que Xavi
Sus rivales en la semifinal de la Champions lo triplican en presupuestos y se asumen más poderosos; sin embargo, no declinará su condición de aspirante. Le sobran energías e ideas para sentarse a discutir en la mesa de los grandes. Su entrenador dijo hace poco al diario El País: "No sólo quiero ganar, ¡también quiero sentir! Si 80.000 personas vienen cada dos semanas al estadio y se juega un fútbol aburrido, una de las dos partes, el equipo o los fans, tendrá que buscarse un nuevo estadio. Hay que ir a todo gas".
Fernando Pacini, 12 de abril de 2013



