Daniel Osvaldo vuelve al fútbol y aterriza en Banfield: una historia de escándalos

Daniel Osvaldo junto a Julio César Falcioni y las dos hinchas que capturaron el momento de la reunión que fue clave para su arribo a Banfield
Daniel Osvaldo junto a Julio César Falcioni y las dos hinchas que capturaron el momento de la reunión que fue clave para su arribo a Banfield Crédito: @LolaAlvarezz
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31 de diciembre de 2019  • 10:36

El 12 de mayo de 2016 jugó su último partido como profesional y poco más de tres años y medio después, Daniel Osvaldo volverá al fútbol y lo hará con la camiseta de Banfield, club con el que acordó su llegada tras una charla con su entrenador, Julio César Falcioni.

El delantero que cumplirá 34 años el próximo 12 de enero comenzará la pretemporada con el taladro desde el viernes 3 de enero donde además firmará un contrato que lo unirá al club durante un año.

Daniel Osvaldo en su paso por Roma
Daniel Osvaldo en su paso por Roma Fuente: AFP

En una charla en un bar de Villa del Parque, cerca de la casa de Falcioni, ambos entablaron una conversación en la que plantearon los objetivos y allí surgió esta confirmación. Allegados a la institución cuentan que el entrenador lo convenció a Osvaldo de que si a su jerarquía vigente le agregaba una buena preparación física podía ser una pieza importante para el equipo.

En todo este tiempo en el que Osvaldo estuvo alejado del fútbol profesional, despuntaba el vicio jugando en el equipo Senior de Talleres de Escalada y tocando con su banda de rock Barrio Viejo. pero hubo varios razones que lo acercaron al ex Huracán al regreso al fútbol y más que nada a Banfield.

En este tiempo sin actividad en el fútbol profesional, Daniel Osvaldo se desempeñó como cantante de su banda Barrio Viejo
En este tiempo sin actividad en el fútbol profesional, Daniel Osvaldo se desempeñó como cantante de su banda Barrio Viejo Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

En primer lugar le habría manifestado a su círculo más íntimo el deseo que tenía de volver a jugar. Otro motivo es el fanatismo que su padre Raúl tiene por los colores del equipo del sur, sumado a las varias amistades en común con dirigentes y allegados del club que tiene el jugador.

Otra actitud que mostró su acercamiento al fútbol y por supuesto a Banfield fue que la semana pasada Osvaldo se mostró en sus redes sociales entrenando en el Parque Municipal Eva Perón de Lomas de Zamora.

El próximo domingo 26 de enero, Banfield recibirá a Patronato en el Estadio Florencio Sola en la reanudación de la Superliga, quizá ese día se dé el tan ansiado retorno de Daniel Osvaldo al fútbol argentino tras aquel paso que había arrancado lleno de ilusiones en Boca, que de a poco se fue desmoronando y que terminó con varios conflictos internos.

Su último partido fue con la camiseta de Boca, el 12 de mayo de 2016, ante Nacional de Montevideo por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Esa noche tras el empate 1 a 1, Osvaldo fue separado del plantel luego de que Guillermo Barros Schelotto, por ese entonces el entrenador del Xeneize, lo encontrara fumando en el vestuario.

El último partido profesional de Daniel Osvaldo fue en Boca el 12 de mayo de 2016
El último partido profesional de Daniel Osvaldo fue en Boca el 12 de mayo de 2016 Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

Osvaldo fue producto de las inferiores del Club Atlético Huracán donde debutó en primera en el año 2005 en la B Nacional. De allí saltó al Atalanta, de Italia, dando inicio a una carrera por la que vistió muchas camisetas en Europa como las de Lecce, Fiorentina, Bologna, Roma, Inter, Juventus, Espanyol de Barcelona, Southampton y Porto. Además de desempeñarse en el seleccionado italiano con 14 partidos y cuatro goles y su último paso trunco por Boca.

Discontinuidad y escándalos

Luego de pasar por Huracán, Atalanta -donde apenas jugó 3 partidos y convirtió un gol- y Lecce, Osvaldo llegó a Florentina en 2007, donde experimentó su primera salida traumática, en un repaso de escándalos que en su momento hizo Ambito Financiero: luego de recibir una expulsión se retiró de la cancha insultando a los hinchas que le recriminaban su actitud. El presidente de la institución en ese momento, Diego Della Valle, aseguró que ese comportamiento no era aceptable y que sería transferido.

El delantero pasó a Bologna donde tuvo dos regulares temporadas con 3 goles en 28 partidos. De allí se fue al Espanyol catalán, equipo donde fue muy querido hasta que Roma posó sus ojos en él quien, para forzar su salida, dejó de asistir a los entrenamientos sin dar aviso alguno.

Fuente: Archivo

En la Roma duró dos años donde convirtió 28 goles y se ganó a los hinchas. Sin embargo, otra vez su mal genio le valió abandonar la institución. Primero, se peleó con Erik Lamela en el vestuario porque no le pasó una pelota y lo golpeó. Al poco tiempo, insultó vía Twitter al entrenador del equipo, Aurelio Andreazzoli, por haberlo sacado en la final de la Copa Italia ante la Lazio. Esta actitud le costó ser borrado de la Selección italiana cuando se perfilaba para jugar la Copa Confederaciones en 2013 y el Mundial en 2014.

Tras su traumática salida de Roma llegó a Southampton, donde el entrenador Mauricio Pochettino decidió apartarlo del equipo por "indisciplina y falta de profesionalismo". Apenas estuvo seis meses y disputó 13 partidos.

El destino lo llevó de nuevo a Italia, donde conformó una gran delantera con Tevez en la Juventus, donde jugó 18 partidos y marcó 3 goles. Esto le valió que una temporada después lo contratara Inter, donde protagonizaría otro escándalo que lo dejaría sin club: tras una pelea con Mauro Icardi, sería separado del plantel por 10 días. Cuando tenía que regresar a los entrenamientos "Danistone", decidió no presentarse, lo que generó un enfrentamiento con Roberto Mancini, quien lo dejó afuera del equipo tras una acalorada discusión.

Crédito: Instagram

Con las puertas de Europa cerradas, Osvaldo desembarcó por primera vez en Boca, experiencia que apenas duraría 6 meses por el escándalo mediático que protagonizó con su exmujer, Jimena Barón, quien lo acusó por violencia de género. Con él en todas las portadas de las revistas del corazón, y casi sin mención en las deportivas, buscó refugio en Portugal, donde el Porto le abrió las puertas.

Europa volvía a brindarle una oportunidad a Osvaldo, quien la dilapidó en apenas 6 meses. Con sólo 1 gol, de penal, en 12 partidos, acusó que no logró adaptarse y forzó su salida a Boca. Lo que ocurrió después es cosa sabida: las lesiones le permitieron jugar apenas 5 partidos y ante Nacional por la Libertadores se retiró del campo de juego sólo, sin saludar a los hinchas, discutió con Guillermo Barros Schelotto y se prendió un cigarrillo en el vestuario, lo que le valió un nuevo ticket de salida.

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