De perder 11-0 a duro rival de cuartos de final: cómo hizo Venezuela para dejar de ser la Cenicienta de Sudamérica

Dudamel, durante el empate histórico que su selección logró de visitante frente a Brasil
Dudamel, durante el empate histórico que su selección logró de visitante frente a Brasil Fuente: Reuters
Pablo Lisotto
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28 de junio de 2019  • 07:00

Venezuela siempre fue considerada la selección más débil del continente. Y así lo avalan las estadísticas: jugó 17 veces la Copa América. De 64 partidos, ganó 8, empató 14 y perdió 42; anotó 50 goles y recibió 172. En total, sumó hasta aquí apenas 38 puntos sobre 192 posibles. Es decir que cosechó solo el 19,8 por ciento de las unidades, la peor cifra de todos los que participan habitualmente de la Copa.

Pero algo cambió en el último tiempo. Y es evidente cuando se desglosan esos números. De hecho, desde Chile 2015 a hoy la Vinotinto duplicó la cantidad de victorias en el certamen, e incluso ya no sufre goleadas estrepitosas. Nada es casualidad. Venezuela se propuso crecer. Evolucionar. Y a fuerza de trabajo serio y a largo plazo, lo logró. Aunque no se conforma.

Venezuela fue el último seleccionado de Sudamérica en incorporarse al torneo y es, además, la víctima de una de las peores goleadas de la historia de la competencia: 0-11 ante la Argentina, en Rosario, el 10 de agosto de 1975. En su debut, en la edición de 1967 disputada en Uruguay, la "Vinotinto" logró su primer triunfo, gracias a una goleada 3-0 frente a Bolivia. Unos días antes, Rafael Santa Fontes (nacido en las Islas Canarias de España, pero criado en Caracas), había convertido el primer gol del seleccionado caribeño en la Copa América, en un olvidable 1-5 ante la albiceleste. Tras esa experiencia inaugural, donde cerró su actividad con un 3-5 ante Paraguay, pasaron 40 años y cinco meses hasta 2007, cuando organizó por primera vez la competencia. En ese lapso disputó 41 partidos, con 8 empates y 33 derrotas, en los que marcó 22 goles y recibió 135. Un papelón tras otro.

El histórico 11 a 0 de 1975

Los titulares de Venezuela en el empate frente a Ecuador
Los titulares de Venezuela en el empate frente a Ecuador Crédito: @FVF_Oficial

Cuando en 2007 Venezuela fue sede de la Copa América, su estructura futbolística ya venía desarrollando un cambio de mentalidad, iniciado a fines de la década del 90 con la contratación de José Omar Pastoriza, el "Pato", símbolo ineludible de la historia grande de Independiente de Avellaneda. En ese 2007, Venezuela, aprovechando su localía, no sólo quebró esas cuatro décadas sin victorias, sino que se dio el lujo de culminar primera e invicta, e incluso empatándole a Uruguay. Por esas cosas de la organización, el equipo "charrúa" terminó como el segundo mejor tercero y ser convirtió en el siguiente rival de la "Vinotinto". Allí, la Celeste impuso su jerarquía y cortó el sueño local.

Lejos de derrumbarse, Venezuela tomó esa experiencia como un punto de partida y se empeñó en dejar en claro su crecimiento, tanto en las siguientes Copas América como en las Eliminatorias rumbo a los Mundiales de Sudáfrica y Brasil. En la clasificación a la Copa del Mundo de 2010, la "Vinotinto" dejó atrás su fama de equipo fácil. Sumó 22 puntos y quedó apenas a dos de Uruguay, que disputó el repechaje. Además se dio el lujo de empatarle a Brasil como visitante y ganarle a Bolivia en la altura, en una actuación más que digna.

El camino a Brasil 2014 tampoco terminó con el pasaje a la competencia, pero trajo grandes alegrías, como la histórica victoria como local ante la Argentina. En esa ocasión sumó 20 puntos y quedó otra vez muy cerca de Uruguay, que con 25 disputó el repechaje una vez más. La Copa América de Argentina, en 2011, sirvió para reafirmar el crecimiento del fútbol venezolano. En su debut, en La Plata, le empató 0 a 0 nada menos que a Brasil, cuando en la previa sólo se hablaba de cuántos goles meterían Neymar y compañía. El 1 a 0 a Ecuador y el emotivo 3 a 3 con Paraguay colocaron a la "Vinotinto" en la siguiente etapa. Ya en cuartos de final, el equipo conducido por César Farías volvió a sorprender. Frente a un aguerrido Chile, Venezuela ganó 2 a 1 (goles de Oswaldo Vizcarrondo y Gabriel Cichero) para meterse por primera vez entre los cuatro mejores del continente.

Dudamel, el entrenador de la selección de Venezuela
Dudamel, el entrenador de la selección de Venezuela Fuente: AFP

La emoción era total en el estadio de San Juan, donde la cercanía con Santiago hacía posible un marco completamente a favor de la "Roja". La semifinal ante Paraguay se disputó en Mendoza. En otra dignísima tarea, el conjunto venezolano igualó 0 a 0 con los guaraníes y hubo que recurrir a los penales para determinar contra qué seleccionado definiría el torneo Uruguay. Allí, los dirigidos por Gerardo Martino tuvieron mejor puntería y ganaron 5 a 3. En el partido por el tercer puesto, un renacido Perú goleó 4 a 1 y se trepó al podio. Pero nada pudo opacar lo realizado por Venezuela.

Lejos de enfocarse en su selección mayor, el plan incluyó a los juveniles. En agosto de 2015 Rafael Dudamel fue presentado como entrenador del Sub 20, y apenas dos años después condujo a la Vinotinto al subcampeonato del mundo de la categoría. En el medio, le ampliaron la zona de incluencia y se hizo cargo de los mayores. El experimento fue demasiado ambicioso, y mientras los chicos celebraban con su medalla de plata en su pecho, los grandes sufrían unas eliminatorias en las que volvieron a quedar en lo más bajo de la tabla (apenas 12 puntos en 18 fechas, con dos triunfos, seis empates y 10 derrotas. 19 goles a favor y 35 en contra).

Lo concreto es que Venezuela dejó atrás ese apodo burlón de Cenicienta, y quiere seguir aprendiendo y evolucionando. Voluntad y tiempo no le faltan.

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