

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

"No fue más que una falta de comunicación con el asistente. Me marcó la falta y me dijo por el auricular que no era para amarilla. Yo entendí al revés, por eso casi se la muestro", la frase pertenece a Janny Sikazwe, el árbitro de la final del Mundial de Clubes en la que Real Madrid se volvió a consagrar campeón del mundo tras vencer a Kashima Antlers el domingo último.
La polémica se dio cuando Sergio Ramos, que estaba amonestado, cometió una falta para tarjeta en el final del tiempo reglamentario (luego los merengues se impusieron 4-2 en el alargue). El árbitro corrió hacia él para mostrarle la segunda amarilla, pero se guardó la tarjeta. "No fue por el video-ref, fue algo que quedó entre mi asistente y yo", señaló en una entrevista con la FIFA.



