Erling Haaland, el noruego de 19 años que hizo tres goles en 20 minutos en su debut en Borussia Dortmund y duerme con la pelota

A los 19 años, Erling Haland debutó en Borussia Dortmund y anotó tres goles en 20 minutos.
A los 19 años, Erling Haland debutó en Borussia Dortmund y anotó tres goles en 20 minutos. Fuente: AFP
Alejandro Casar González
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18 de enero de 2020  • 17:32

Apenas 20 minutos le bastaron a un joven (19 años) gigante (mide 1,94 metro) para anotar tres goles en su debut con la camiseta de Borussia Dortmund, uno de los clubes más grandes de Alemania. Su pase desde Salzburgo, de Austria, fue una de las novelas del invierno europeo. Se decía que hasta Manchester United estaba interesado en sus servicios. Pero Erling Braut Haaland llevó su zurda y su potencia a Dortmund a cambio de 20 millones de euros, la transferencia más cara, hasta ahora, de este mercado de pases. Hoy comenzó a pagarlos. Y a convertirse en el heredero de Robert Lewandowski, el polaco que marcó una época con la camiseta 9 del Dortmund.

No es la primera vez que el talento precoz de Haaland ingresa en los libros. Ya en la ciudad de su familia, Byrne (Noruega), supo jugar con compañeros uno y hasta dos años mayores que él. El apellido ayudó a identificar los genes futboleros: su padre, Alf-Inge, jugó en Manchester City, Nottingham Forest y Leeds, de la Premier League. Se retiró en 2003 por una patada que le propinó Roy Keane, recordado ex capitán de Manchester United. El trabajo de Alf-Inge era evitar los goles: jugaba de defensor. El de su hijo Erling Braut es hacerlos.

El hat-trick de Haaland en su debut en la Bundesliga

A eso se dedicó el joven Haaland desde que comenzó a usar las canchas del Byrne FC, el club de la ciudad. Su altura y su capacidad para definir lo llevaron a debutar como profesional en la segunda división: fue a los 15 años, en 2016. De allí saltó a Molde, de la primera división y con un técnico que sabía de memoria de qué se trataba eso de hacer goles: Ole Gunnar Solskjaer (281 tantos en 525 partidos, distribuidos entre Klausenengen FK, Molde FK y Manchester United). Solskjaer lo pulió. Los entrenamientos hicieron el resto: más músculos, más velocidad, más potencia. La genética se mantuvo: el mismo talento.

Luego de 20 goles y seis asistencias en 50 partidos, el Salzburgo austríaco invirtió cinco millones de euros y se quedó con el pase del joven Haaland, quien estaba llamado a ser una estrella. Haaland siempre supo que quería ser como una de ellas: "Tuve muchos modelos y me inspiré en varios futbolistas, pero Zlatan Ibrahimovic siempre fue el más grande de todos ellos. La manera en que mejoró, la forma en que juega...Y además, es escandinavo, por lo que tiene que haber otro que lo suceda", dijo Haaland en una entrevista.

La felicitación de su club: "Tres semanas en Dortmund y su primera novia"

La determinación es otra de sus virtudes. El joven gigante noruego vive por y para el fútbol. Prueba de ello son dos de sus frases más famosas. Contó que una de sus canciones favoritas es el himno de la Champions League, que suele escuchar repetidas veces para inspirarse mientras maneja. En vísperas de algún partido importante por la competencia europea, incluso, la canción es la que más veces pasa por los parlantes de su auto. Prueba de eso es la vez que Andreas Ulmer, capitán de Salzburgo, caminaba por la calle y se le acercó un coche. Una música comenzó a sonar a cada segundo con mayor intensidad. Ulmer, como cuenta una nota de la BBC de Londres, la reconoció enseguida. Era el himno de la Champions. Y, claro, Haaland estaba al volante.

"Tengo cinco pelotas, que me dieron por los tripletes que anoté en un mismo partido. Duermo con ellos. Son mis novias", contó el potente delantero al diario noruego Dagbladet. Nadie le preguntó si había respondido en broma o en serio. Pero ese es Haaland en estado puro. Un futbolista capaz de calificar de "endemoniadamente aburridos" los rumores que lo vincularon con un gigante como Manchester United. O de responder con monosílabos luego de anotar tres goles en un partido de Champions League. Sin nervios. Sin adrenalina. Bien escandinavo.

Erling Haland, autor del hat-trick más rápido de la Bundesliga en su partido debut con Borussia Dortmund.
Erling Haland, autor del hat-trick más rápido de la Bundesliga en su partido debut con Borussia Dortmund. Crédito: DPA

Algo de eso también ocurrió en el Mundial Sub 20 de Polonia, disputado el año pasado. Haaland rompió todos los récords y se transformó en un imán para los ojeadores de toda Europa al anotar ¡nueve goles! en un partido con Honduras, que terminó 12-0. Es cierto, Noruega necesitaba goles para clasificarse a los octavos de final de la competencia. Y los consiguió, pero quedó eliminado. Haaland no se contentó con haber gritado nueve veces y superar al brasileño Adaílton como el futbolista con más goles en un partido de la categoría: "Tendría que haber convertido 10".

Su debut con la camiseta de Borussia Dortmund, este sábado, no pudo haber sido mejor. El entrenador, Lucien Favre, lo mandó a la cancha cuando su equipo perdía 3-1 frente a Augsburg. Es un DT que no acostumbra jugar con un 9 posicional (una torre), sino que prefiere delanteros más movedizos y que puedan rotar por todo el frente de ataque, al estilo del español Paco Alcácer. O incluso del alemán Marco Reus, que fue la referencia ofensiva del equipo hasta que Favre sacó a Piszczek (un lateral) para que Haaland tuviera su bautismo en la Bundesliga. Tres minutos después de ingresar, Haaland dejó su huella. La segunda pelota que tocó fue un zurdazo que dio en el palo y se convirtió en el 3-2 parcial frente a Augsburg. Era el comienzo de su cuenta personal, que se supone ampliará desde aquí y hasta el final de la Bundesliga.

Siempre de zurda, el noruego hizo el cuarto gol de su equipo (empujó la pelota a metros de la línea de sentencia) y el quinto, luego de soportar la marca de dos defensores, darle dos golpecitos al balón y definir fuera del alcance del arquero. Fue el hat-trick de un debutante más rápido en la historia de toda la liga. Su carrera en Alemania bien podría ser el prólogo de una aventura en la Premier con su equipo del alma: Leeds. Porque allí nació Haaland en 2000, cuando su padre todavía jugaba en el equipo que hoy dirige Marcelo Bielsa. Por ahora, a pura potencia y con un físico que hace un tiempo dejó de ser el de un adolescente para convertirse en el de un hombre, Erling Braut Haaland está dispuesto a copar la Bundesliga a fuerza de goles. Le sobran antecedentes.

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