Gallardo no encuentra tranquilidad: 20 lesiones que resultan tan feroces como el rival más duro

El DT millonario debe superar obstáculos sobre la marcha; los inconvenientes físicos tienen a maltraer al plantel millonario, que hace lo que puede en medio de la competencia; ya lleva 20 casos, entre 18 dolencias y dos enfermedades
Juan Patricio Balbi Vignolo
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1 de noviembre de 2016  

Milton Casco fue el último caso: el lateral izquierdo sufrió la rotura parcial del tendón de Aquiles izquierdo
Milton Casco fue el último caso: el lateral izquierdo sufrió la rotura parcial del tendón de Aquiles izquierdo Fuente: AFP

Un volante como lateral derecho, un segundo marcador central como primero, un volante tapón como segundo central y un lateral derecho como lateral izquierdo. La imagen defensiva de River en la última media hora ante Arsenal fue un fiel reflejo del padecimiento que viene sufriendo con las lesiones durante el año. Contracturas, distensiones, desgarros, esguinces y… un plantel afectado que necesita adaptarse a posiciones poco habituales para paliar la malaria. Es que la Clínica Rossi ya se volvió una parada habitual para los jugadores millonarios. Los últimos que asistieron fueron Milton Casco y Luis Olivera . El primero sufrió una rotura parcial del tendón de Aquiles de la pierna izquierda y no jugará en lo que resta del año. El segundo, su reemplazante natural, tiene una distensión en el sóleo. Además, Gonzalo Martínez también es una incógnita para jugar el sábado frente a Estudiantes, ya que padece una sobrecarga en el aductor derecho. El rompecabezas de Gallardo es cada vez más grande y las piezas comienzan a faltar.

Son 20 los casos de 14 jugadores de River afectados –18 lesiones y dos cuadros de enfermedad– durante el semestre que comenzó el 31 de julio con el 3-0 ante Sportivo Rivadavia, de Venado Tuerto, en Formosa, tras la pretemporada en Orlando. Es decir, un promedio de casi tres lesionados cada dos partidos y casi siete por mes. De esas 20, 11 fueron musculares. En un buen arranque en materia de resultados –nueve triunfos, cuatro empates y una caída–, las bajas y la irregularidad en el rendimiento de los últimos encuentros componen un extraño panorama para la composición del equipo de cara al duelo vital ante Estudiantes, el sábado próximo.

Aquella tarde formoseña se dieron los dos primeros faltazos: Jonatan Maidana no pudo estar por una sinovitis en la rodilla derecha y Camilo Mayada no jugó por una sobrecarga en el isquiotibial izquierdo. Una primera alerta ante una situación que ya había ocurrido durante el primer semestre del año. Entre febrero y abril, fueron 20 los casos de 16 distintos jugadores que debieron perderse partidos por problemas físicos en un total de 16 juegos en dos meses y medio.

Esta vez, la situación vuelve a alarmar. Porque el trajín futbolístico es menor y los números preocupan al cuerpo técnico millonario: durante los 14 partidos de los tres primeros meses –ocho por torneo local, cuatro por Copa Argentina y dos por Recopa Sudamericana– se dio la misma cantidad de lesionados. La falta de recambio en el momento justo, determinados errores en el armado del plantel, sumado a las situaciones imprevisibles, podrían ser algunas de las causas de este momento que atraviesa River, que contó con la tan ansiada pretemporada larga y ya no tiene la exigente doble competencia.

“Posiblemente se hable demasiado de si tenés un plantel largo, corto, esta semana va a ser así. Lo importante es que uno no maneja algunos imponderables que pasan en el fútbol y, ante esas cosas, yo lo llamo una mala racha porque nos vienen pasando cosas increíbles. Me preocupa el tema”, fue todo lo que atinó a decir Gallardo sobre el tema tras el 2-2 con Arsenal.

Tal vez las dos ausencias más notorias son las de Ignacio Fernández y Andrés D’Alessandro . Nacho sufre una lumbalgia y lleva tres partidos sin jugar. En tanto, el Cabezón aún se recupera de una distensión en el aductor que lo marginó de los últimos dos partidos. Sin ellos, River perdió fútbol y el medio campo no funcionó igual. Aún no hay tiempos exactos para sus retornos.

Por otro lado, sin dudas que la elección de los refuerzos terminó complicando el armado del plantel. Porque las salidas de Éder Álvarez Balanta, Emanuel Mammana, más el préstamo de Leandro Vega –dos años a Newell’s– ameritaban una apuesta fuerte en la zaga central. Y la decisión de incorporar a Luciano Lollo –por 3 millones y medio de dólares– terminó siendo un dolor de cabeza, ya que no debutó y no podrá jugar hasta el año que viene tras volver a ser operado de la fractura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo sufrida en marzo.

Tampoco Marcelo Larrondo pudo tener continuidad. El delantero solo jugó 32 minutos, ante Banfield y Talleres, en las dos primeras fechas, y a partir de allí una sinovitis en la rodilla derecha, donde había sufrido una rotura de meniscos en marzo último, lo alejó de las canchas. A pesar de que ya jugó en la reserva, sólo integró el banco en los últimos dos juegos. Iván Rossi fue otro que tampoco pudo encontrar ritmo: sufrió una lumbalgia en agosto y ahora se recupera de un esguince en el tobillo derecho grado 2, tras su primer partido como titular. Por su parte, Enrique Bologna no debutó pero ya sumó su primera lesión: no fue al banco en dos partidos por una distensión en el aductor izquierdo.

La contracara son las presencias de Jorge Moreira y Arturo Mina , dos baluartes de la defensa millonaria que se consolidaron rápidamente, aunque el ecuatoriano alternó aciertos con errores. El paraguayo lo hizo con más solidez que Mina, pero ambos se volvieron irreemplazables y los números lo demuestran: Moreira jugó los 14 partidos completos del semestre y Mina estuvo en los 12 que pudo jugar desde su llegada. Además, ambos actuaron en los cuatro duelos de las eliminatorias con sus selecciones correspondientes.

La lista de lesionados se completa con Rodrigo Mora –entesitis–, Casco –sobrecarga muscular en el isquiotibial–, D’Alessandro –gastroenterocolitis–, Zacarías Morán Correa –gastroenterocolitis y rotura de ligamentos cruzados en la rodilla derecha–, Gonzalo Montiel –sobrecarga en isquiotibial izquierdo– y Maximiliano Velazco –distensión en el recto anterior derecho–. Los nombres pasan y pasan, mientras en Núñez siguen sonando las alarmas por ese adversario invisible que igual hace zancadillas: las lesiones.

En la camilla

Son 20 los problemas físicos que sufrió River durante los últimos tres meses. A lo largo de los 14 partidos, acumuló 18 lesiones –once de ellas musculares- y dos casos de enfermedad que afectaron a 14 jugadores distintos. Actualmente, tiene lesionados o con molestias a Andrés D’Alessandro, Nacho Fernández, Pity Martínez, Luis Olivera, Jonatan Maidana e Iván Rossi. En tanto, Luciano Lollo y Milton Casco ya no estarán hasta 2017, al igual que el juvenil Zacarías Morán Correa.

Son de fierro

Son 1260 minutos los que disputaron Augusto Batalla y Jorge Moreira, los únicos que jugaron todos los partidos completos. Leonardo Ponzio también jugó los 14 duelos, aunque fue reemplazado ante Vélez cuando restaban 20 minutos, la misma situación de Sebastián Driussi –salió en 12- y Lucas Alario –dejó el campo antes del final en seis-. Por otra parte, desde que llegó su habilitación, Arturo Mina jugó enteros los 12 encuentros en los que pudo participar.

Ni el titular ni el suplente

Milton Casco llegó a River mientras transcurría la segunda parte del Torneo Primera División 2015 y tuvo un debut más que exigente: con menos de una semana de entrenamiento junto a sus nuevos compañeros, debió jugar el superclásico ante Boca por la ausencia por un desgarro de Leonel Vangioni. Su rendimiento fue irregular durante ese período y luego comenzó a adaptarse en la primera parte del presente año. Hoy, cuando ya se había consolidado en su puesto, la noticia cae como un balde de agua para el Millonario: el lateral izquierdo no jugará hasta el 2017 debido a una ruptura parcial del tendón de Aquiles de la pierna izquierda.

Para colmo de males, su único reemplazante natural del plantel es el juvenil Luis Olivera, quien ayer lo acompañó a Casco para hacerse sus propios estudios, que confirmaron que sufre una distensión en el sóleo derecho y lo más probable es que no pueda jugar ante Estudiantes el próximo sábado. Posiblemente, el DT Marcelo Gallardo apueste por Jorge Moreira por la banda izquierda, tal como lo hizo ante Talleres y Arsenal improvisadamente.

jpbv

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