Incondicionales: Messi tiene el blindaje de sus compañeros

Crédito: @argentina
Voces del plantel valoran el compromiso del capitán con el equipo, la entereza ante las críticas y el dolor por no haber ganado un título en una década; “Es más fuerte que todos nosotros juntos”, dijo Romero
Javier Saúl
(0)
2 de septiembre de 2015  • 23:16

HOUSTON.– No es Usain Bolt, aunque sus piernas también deben guardarse bajo siete llaves. En el tercer piso del hotel Four Seasons de Houston, en el corazón del centro financiero de la ciudad, la selección termina de almorzar y, en tandas, los jugadores van subiendo a sus habitaciones. Hasta que aparece un grupo con Lionel Messi a la cabeza y el búnker que parecía ser de acceso restringido deja de ser tal. Una docena de fanáticos, con mayoría latina, se agolpa cámara en mano y pide por una fotografía con el mejor futbolista del mundo. La escena ya forma parte de la rutina de Messi, aunque todos se quedan sorprendidos cuando uno de los hinchas se acerca sobre una patineta motorizada y las luces azules se detienen a centímetros del rosarino. Una escena que trae recuerdos de Pekín, aunque lejos del incidente del plusmarquista jamaiquino con el camarógrafo, todo termina en risas y con la foto de Leo junto al hombre sobre ruedas.

Algunas piezas del rompecabezas albiceleste van cambiando y luego de la Copa América hasta había surgido el rumor de un posible paso al costado de Messi, tras la nueva frustración en Chile. Pero no hay golpe que saque a Leo de la selección. Resiste ante las críticas y responde con la cabeza en alto. "Nunca dije que no iba a ir a la selección. Más de lo que me mataron, no me iban a matar. Yo ya estoy acostumbrado a que digan ciertas cosas", señaló antes de la gira, como para dejar en claro su postura y desterrar las conjeturas. Salió al cruce y siguió armando las valijas para el destino que la selección le exija. Atrás quedó la "imprudencia" de Martino , como el entrenador calificó su comentario sobre "la renuncia" de Messi.

Pero no fue el único que habló. Ni bien tuvieron un instante ante los micrófonos, sus compañeros lo aprovecharon para defender a quien consideran el principal referente del grupo. "Messi no se esconde y siempre da la cara ante las críticas", sostuvo Mascherano sobre su compañero y amigo. Y soltó una sentencia ante tantos reproches: "Yo no soportaría ser Messi".

Desde París, Di María también se sumó al operativo clamor. "A uno le duele cuando lo matan, la forma en que lo critican. Está en una situación difícil. Lo más importante es que no se canse y siga estando". "Es el más importante para la selección, lejos. Es fundamental. Sin él, sería todo mucho más difícil", explicó. Un comentario a tono del que dejó Sergio Romero, quien consideró al rosarino como "nuestra bandera". "No es lindo que lo critiquen. Se le pegó mucho. Ya de por sí está en la órbita de todos y cuando no logramos el objetivo, peor. Tiene que escuchar críticas que le deben afectar, pero es más fuerte que todos nosotros juntos. Es una locura pensar que no esté con la selección. Es nuestra bandera", lanzó Chiquito.

Y fue Rojo el que reveló, ya en Houston, algunos detalles del espíritu competitivo del rosarino: "Yo veo a Messi lo que sufre cada partido de la selección. Esta Copa América lo vi muy metido en cada partido. Me acuerdo de que contra Colombia entró gritando al vestuario en el entretiempo, diciendo que estábamos muy bien y que lo íbamos a ganar. Lo veía muy enchufado. Yo sentía que él quería ganar esta Copa América como revancha por el Mundial. Ver todo eso y que se lo critique de esa manera, me dolió muchísimo. Ese día, Messi estaba muy triste y caliente y lo veía muy mal. Tratamos de dejarlo tranquilo y que hiciera su duelo".

El Houston Sports Park, donde la selección se entrena de cara al amistoso de mañana ante Bolivia, también ofrece postales de un Messi que usa la pelota como coraza. Desde los trabajos tácticos con Carlos Tevez, pasando por cumplirle el sueño a Correa ("Tiré una pared con Messi", comentó, emocionado, el delantero de Atlético de Madrid) o con los saludos a los juveniles de Houston Dynamo, el equipo de la MLS. "¿Lo grabaste, cierto?" dice uno de los chicos que recibió el abrazo de su ídolo. Y mira a la cámara perplejo por el momento que tanto deseó, mientras el video se viraliza por las redes sociales.

Puertas adentro, Messi se debate entre esa extraña sensación de amor y sufrimiento por una camiseta con la que quiere saldar deudas pendientes. Su respuesta, como ya es costumbre, estará en la cancha.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.