La dura confesión de un futbolista inglés adicto al juego: "Perdí 50 mil euros tirado en la cama"

Andros Towsend, jugador de la liga inglesa, escribió la dura historia de su vida en un sitio británico
Andros Towsend, jugador de la liga inglesa, escribió la dura historia de su vida en un sitio británico Fuente: Archivo
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6 de diciembre de 2019  • 08:06

Andros Towsend es un futbolista inglés de 28 años que actualmente se desempeña en el Crystal Palace. Cuando militaba en el club que lo formó, el Tottenham Hotspur llegó a jugar en la selección de su país y a ser una verdadera promesa en la exigente Premier League.

Pero lo que parece ser una carrera futbolística más, con sus momentos de gloria y de caída, estuvo llena de dificultades y dramas. Y este mediocampista los confesó todos en una carta que escribió para el medio The Players Tribune, en la que cuenta, entre otras cosas, cómo le cambió la vida la muerte de su hermano y cómo la ludopatía lo llevó a hacerle perder unos 50 mil euros en una sola noche, tirado en una cama.

"Yo no tomo. No consumo drogas. Creo que nunca en mi vida estuve en un club nocturno. Y así y todo conseguí perder 50 mil euros con un solo toque en mi celular. No tuve ni que salir de mi habitación. Quizás sea el primer joven en la historia en perder ese dinero tirado en una cama, un miércoles por la noche, en Blackpool".

Así comienza el descarnado relato de Towsend, que él mismo tituló como "esta no es la historia de un chico de Oro". Y en su texto se encarga de dejarlo en claro.

La muerte de su hermano

El jugador hizo un repaso de diversas etapas de su vida, en la que la muerte de su hermano, cuando él era un niño, lo marcó para siempre: "Mi hermano era un héroe. Él tenía ocho años más que yo y un viaje para jugar un partido semiprofesional lo cambió todo. Tuvieron un accidente en el que todos sobrevivieron. Menos él", relató.

"No me gustan las historias donde se aprovechan de una catástrofe personal para decir que gracias a eso se hicieron más fuertes -continua el texto-. No empecé a entrenar más duro ni eso me dio más motivación. Fue la peor etapa de mi vida. Estaba triste y no disfrutaba nada, a pesar de jugar en el Tottenham, el equipo de mi vida".

"Cuando perdés a tu héroe, no es un capítulo de un cuento de hadas. Es tu vida real, y nunca podés dar vuelta la página. Ese dolor estuvo y está conmigo toda la vida", agregó.

La adicción al juego

El jugador escribió luego la desazón que le producía no poder establecerse en ningún club, cuando militaba la tercera división inglesa. "No disfrutaba de lo que hacía. Vivía en una habitación con una cocina y poco más. La gente en esa división del fútbol juega para mantener su casa, su coche, su vida, su salario. Yo era un chico inmaduro que en teoría estaba cumpliendo el sueño de todos los jóvenes", escribió.

Luego, el joven relató otra decepción en su carrera, que tuvo a los 19 años: "Un día debuté con el Tottenham e hice un gol en mi debut. Ya me llamaban la nueva perla de los Spurs. Buscaba mi nombre y me leía cada nota, cada texto, cada tweet. Me acosté sintiéndome el mejor del mundo. Pero a los 10 días me cedieron al Watford. Y vuelta a empezar".

La tristeza que tenía al no encontrar su lugar en el fútbol y la monotonía llevó a Townsend a las garras de la adicción al juego. "Recuerdo exactamente cuándo fue la primera vez que aposté. Estaba aburrido en un cuarto de hotel la noche anterior a un partido y vi un aviso en la tele de una aplicación para realizar apuestas gratis. La descargué e hice pequeñas apuestas para pasasr el tiempo", escribió.

El futbolista aclaró que no jugaba a nada ilegal que lo llevara a amañar partidos. Según su confesión, él apostaba al rugby o a carreras de caballos.

"En unos pocos meses, ya estaba fuera de control. Es por mi personalidad. Todo lo que hago me consume por completo. Si me ganas en el FIFA, jugaré al FIFA sin parar hasta que pueda volver y aplastarte. Necesito ser bueno en todo lo que hago", continuó el relato el jugador.

"Pero en el juego no funciona así, escribió. Seguí perdiendo. Y en un abrir y cerrar de ojos era un adicto. Una noche, tirado en la cama, antes de un partido de semifinales de play off, trataba de descansar, pero no podía dormir. Revisé mi teléfono y continué haciendo apuestas. Esa noche, perdí 46 mil euros".

La adicción al juego le valió a Townsend a sufrir una sanción de la FA. Está absolutamente prohibido apostar mientras uno es jugador. La sanción fue por un año, pero finalmente quedó sin efecto.

La vida profesional y las lesiones

En lo profesional, el joven cuenta otro traspié: "Ya había debutado con un gol en la selección Inglaterra. Empecé a ver la luz pero me lesioné y caí de nuevo. Desde entonces ya no corro como antes. Ya no soy capaz de jugar como antes. Veía vídeos de Youtube de mis mejores jugadas y me acostaba llorando y pensando que por qué ya no jugaba así".

Pero gracias a la madre del futbolista, la historia no terminó en tragedia. Ella lo ayudó a salir de la depresión al obligarlo a tratarse psicológicamente. "Yo era escéptico. Pero ella insistió mucho y acabé yendo. Descubrí que hablar de tus problemas no es tan malo. Como atleta nunca querés admitir que las cosas van mal. Pero la verdad es que hay muchas cosas que simplemente no van", confesó.

"Estaba reteniendo un montón de emociones hasta que conseguí aceptarme a mí mismo, y dejar de mirar al pasado", expresó.

El texto del futbolista culmina con una frase final: "Tardé 19 años en jugar para los Spurs. 22 años en jugar con Inglattera. Y 28 en estar en paz conmigo mismo. Y trabajo en lo que es el tercer logro más grande de mi vida".

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