Lo que no se vio de la final entre Boca y Central: de la insólita frase de Luis Segura al silencio de Ceballos

El árbitro y sus asistentes dejaron el Kempes rodeados de custodios; "Nunca más vengo a una final", dijo el presidente de la AFA
Ceballos dejó el estadio sin hablar
Ceballos dejó el estadio sin hablar Crédito: @plisotto
El árbitro y sus asistentes dejaron el Kempes rodeados de custodios; "Nunca más vengo a una final", dijo el presidente de la AFA
Guido Molteni
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5 de noviembre de 2015  • 02:07

CÓRDOBA, (De un enviado especial).- De un lado, un vestuario de Boca en el que no dejaban de sonar canciones de Rodrigo, Walter Olmos y otros cuarteteros. Del otro, un silencio metálico mientras los futbolistas de Rosario Central se duchaban. Y en el medio de las dos puertas, justo a mitad de camino entre la alegría xeneize y la tristeza canalla, una ´puerta bien cerrada, ocho policías custodiándola y una leyenda por encima del marco: "Árbitros".

El vestuario que anoche debería haber pasado desapercibido fue el más custodiado. La pésima actuación de Diego Ceballos y uno de sus líneas, Marcelo Aumente, empañaron la final de la Copa Argentina , una definición entre dos equipos que demostraron ser los mejores del año.

En la zona mixta, dirigentes, periodistas y algunos hinchas que lograron colarse sólo hablaban de los fallos del árbitro. Un dudoso off-side en el gol de Marco Ruben, un penal a favor de Boca por una falta afuera del área y el gol final de Chávez en posición adelantada alcanzaron para desvirtuar lo que hasta ese momento era un encuentro muy parejo.

El primero en acercarse a la prensa fue Luis Segura , el presidente de la AFA, porque sintió que quedó en el ojo de la tormenta y quiso aclarar la situación: "Vine a la final por respeto a Boca y Central, el árbitro tuvo errores, puede pasar. Pero siempre el que gana festeja y el que pierde termina enojado...la verdad es que nunca más voy a venir a ver una final entre dos equipos argentinos".

Al costado lo esperaba Chiqui Tapia, presidente de Barracas y mano derecha de Segura. "La que se nos viene ahora, van a decir cualquier cosa, que Boca se vio favorecido porque nos apoya. Pero el presidente de Central también nos apoya", murmuró en diálogo con canchallena,com, haciendo referencia a las próximas elecciones en la AFA en las que competirán contra Marcelo Tinelli.

Minutos después, mientras los jugadores de Central dejaban el vestuario, el Chacho Coudet se sentó en la sala de la conferencia de prensa y también le apuntó al arbitraje: "Es duro que se equivoquen así con todo lo que luchamos para llegar hasta acá. No perdimos, nos sacaron la final. El árbitro me dijo que se equivocó".

Fuente: FotoBAIRES

Con los micros de Boca y Central todavía en el estacionamiento, finalmente Diego Ceballos y los asistentes salieron del vestuario vestidos de traje, con la mirada esquiva y el paso apurado. "No voy a hablar", respondió Ceballos una y otra vez, hasta que se subió a un auto gris, A cincuenta metros, el ómnibus de Central comenzaba a moverse. La cara de tristeza de Marco Ruben, sentado en el asiento de adelante, justo contra el ventanal del frente, fue la imagen con la que Central cerró la noche. Los golpes en los vidrios y los cánticos adentro del otro micro fue la imagen que dejó Boca al salir del Kempes.

Y últimos, en silencio y con vergüenza, fue la imagen final que dejaron el árbitro y sus asistentes, en una noche que, seguramente, querrán olvidar.

Las polémicas de la noche

gm/ph

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