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Con un gol casi sobre el final del partido. Así fue la inmejorable presentación del entrenador argentino Jorge Sampaoli en el banco de Olympique de Marsella, que venció a Rennes por 1 a 0 como local, en un partido postergado de la vigesimosegunda fecha de la Ligue 1 de Francia.
El único gol del partido convertido de forma agónica lo marcó el volante Michaël Cuisance, a los 43 minutos del segundo tiempo. Cuando el árbitro terminó el encuentro que marcó el debut triunfal del argentino, Sampaoli se retiró sonriente hacia el vestuario del estadio Vélodrome.
Marsella no atraviesa un gran momento. En la Ligue 1 suma apenas 42 puntos, está a 17 puntos de los puestos de Champions League y a 11 de la posición de acceso a Europa League. Además, tampoco lucha por el título: el líder Lille tiene 62 unidades y PSG, el segundo, suma 60.
El primer equipo que alineó el ex entrenador de Atlético Mineiro, de Brasil, incluyó al defensor argentino Leonardo Balerdi. El delantero Darío Benedetto ingresó a los 25 minutos del segundo tiempo por el polaco Arkadiusz Milik. Pipa fue uno de los partícipes en la jugada del gol: le pinchó la pelota a Luis Henrique y el brasileño metió el centro para que Cuisance la empujara de cabeza a la red.
“La victoria es un paso adelante”, se complació Sampaoli. “Es muy importante recuperar la confianza. Que esta alegría del final del partido rápidamente impregne al club y a la camiseta”, celebró el santafesino, siempre dispuesto a hablar de la pasión del club del Mediterráneo. “El Vélodrome parece gigante. Es un estadio que irradia mucha energía, incluso sin público. Me gustaría verlo con hinchas”, apuntó.
Por lo pronto, el gol conseguido poco antes del cierre pareció inyectar felicidad y optimismo en el ex seleccionador argentino. “Vi mucha aceptación de los jugadores al cambio de sistema, al cual no estaban acostumbrados. Perdimos en el juego interior, pero no podemos hacer todo en dos días”, comentó quien mencionó algún detalle de ese esquema: “La idea era jugar con laterales intermedios y aleros interiores que crearan espacios para aprovechar las salidas de los laterales rivales. Y la intención es que cuando el equipo ya no tiene los recursos para correr, se defienda con la pelota”.
En esa estrategia fue importante el papel de Balerdi, que venía siendo suplente. Sampaoli no sólo lo hizo titular, sino que además lo puso, con sus 22 años, en el centro de una zaga de apenas tres jugadores. “Balerdi tuvo un buen rendimiento. Estuvo sólido ante un delantero [Sehrou Guirassy] que bajó mucho para jugar en su mediocampo. La idea era que él jugara en el centro para construir y lograr superioridad con el 4 contra 3 que teníamos para salir con la pelota”, explicó Sampaoli. Que se entusiasma con el ex defensor de Boca: “[el arquero Steve] Mandanda y Balerdi tuvieron que pasar la primera línea de presión contraria. Fue la primera vez que este equipo lo hizo y Leo ayudó mucho a hacerlo sin la pelota. Si algo empieza bien, terminará bien”, confió el entrenador.
A pesar del triunfo en su debut, Sampaoli tendrá mucho trabajo en el equipo francés. Olympique está en un mal momento. El domingo pasado quedó eliminado de la Copa de Francia en manos de Canet-en-Roussillon, un equipo de cuarta división, y llegó a este partido con apenas dos victorias en las últimas 15 presentaciones por la liga local (siete derrotas y seis empates).
La racha de resultados negativos fue la que llevó a la comisión directiva a llamar al director técnico argentino, de buen último paso por Atlético Mineiro, que luego de haber pasado por Sevilla, comenzó este miércoles su segunda experiencia en el fútbol europeo.




