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La entrega es la virtud que convirtió a Pablo Matera en capitán de Jaguares

El tercera línea de 24 años será el líder del equipo que afrontará desde febrero el Súper Rugby; introvertido y callado, pero feroz en la cancha, el forward surgido en Alumni sustituye a Creevy
El tercera línea de 24 años será el líder del equipo que afrontará desde febrero el Súper Rugby; introvertido y callado, pero feroz en la cancha, el forward surgido en Alumni sustituye a Creevy Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Spivacow/AFV
Alejo Miranda
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27 de enero de 2018  

Pablo Matera es de los rugbiers que no necesitan hablar para ser líderes. A veces un tackle contundente, una embestida a pura potencia, son más efectivos que las palabras para contagiar al resto del equipo.

La cualidad de dejar todo en cada partido, en cada acción de juego, en cada entrenamiento, es la razón principal por la que el tercera línea de 24 años fue elegido por el nuevo staff, encabezado por Mario Ledesma , como capitán de Jaguares , conjunto que desde el 18 de febrero participará por tercera vez en el Súper Rugby. La ética de trabajo en la cancha y fuera de ella es un plus de Matera. Y haber sido el mejor jugador de Jaguares y Pumas en la temporada pasada seguramente ha contribuido a la causa.

“No lo esperaba. Estoy muy contento. Es un desafío muy grande, una gran responsabilidad. Tengo el apoyo de los jugadores, como de Agus Creevy, que está siempre a mi lado, y tengo la confianza de los entrenadores”, dijo Matera, que fue informado de la decisión tras el entrenamiento del jueves. “Los entrenadores me pidieron que fuera yo mismo, eso me deja tranquilo. Me dijeron que sentían que era el jugador que más representaba la identidad del equipo que ellos querían en este momento y que por eso me eligieron”, detalló.

Surgido de Alumni, Matera cobró notoriedad al lucirse en el Mundial Juvenil Sudáfrica 2012, en el que los Pumitas finalizaron cuartos. Un año más tarde, apenas cumplidos los 20, debutó en los Pumas frente a los Springboks en Soweto, y luego jugó una temporada en Leicester Tigers, de Inglaterra. Acumula 46 caps con la camiseta celeste y blanca (24 de los 25 de los últimos dos años) y tres tries. En Jaguares es uno de los que más jugaron: 21 partidos como titular (el tercero en presencias) y dos ingresando desde el banco, con un try.

A pesar de su juventud, Matera es considerado uno de los mejores terceras líneas en el nivel mundial. Se destaca por una gran dinámica y la potencia, es infalible al tacklear, maneja a la perfección los fundamentos del ruck y con el correr de los años se ha convertido en una pieza clave para ganar metros con la pelota en su poder, especialmente a partir de la salida de Facundo Isa. Su mayor virtud, no obstante, es la entrega continua, algo que no se puede medir con números.

Matera no es uno de los rugbiers más carismáticos del equipo. Antes bien, es un jugador humilde, de pocas palabras. “Lo primero que les dije a los entrenadores es que no esperaran grandes discursos de mí, que no me gusta hablar. Sí voy a hablar cuando haga falta, pero no voy a estar todo el día atrás de los jugadores. Espero transmitir de otra manera”, advirtió.

A principios de 2015, protagonizó una pelea en un boliche de Pilar y las imágenes trascendieron por Internet. La Unión Argentina de Rugby (UAR) lo suspendió por un par de partidos, pero Matera pudo participar en el Pacific Challenge por Pampas XV y luego en el Mundial de Inglaterra. Desde entonces, no volvió a ser noticia por otra cosa que su desempeño en la cancha. La indisciplina en el juego es un aspecto en el que fue mejorando con el tiempo. En 2016, por ejemplo, recibió dos tarjetas amarillas en Jaguares y una en los Pumas, pero en 2017 no fue sancionado.

“Queríamos a alguien que encarnara los valores y la identidad que queríamos inculcar al equipo”, justificó Ledesma. “Es un tipo que contagia, deja la vida cada vez que entra a la cancha. No lo conocía personalmente y cuando nos reunimos por primera vez me pareció superauténtico, muy tranquilo. Lo único que le pedimos es que sea como es”, detalló el entrenador.

Destituir de la capitanía a Agustín Creevy fue una de las primeras decisiones fuertes de Ledesma al frente de Jaguares, más allá de que el hooker seguirá llevando la cinta en los Pumas. “Creevy está en una etapa de su carrera en la que tiene que dejar un legado en cuanto al juego, a cómo lidera, a cómo transmite, y ese será un laburo que tendrá que hacer con Pablito. Va a ayudarlo muchísimo”, explicó Mario, que añadió sobre Creevy: “Quería que tuviera la posibilidad de jugar, de concentrarse en su juego. Creo que es uno de los mejores hookers del mundo y puede ser el mejor”.

Con Ledesma, Jaguares inicia otro camino. Matera es el elegido para guiarlo.

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