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TOKIO.– Hay un concepto en Japón llamado shokunin. Es el que define a alguien que busca la perfección en su tarea. Puede aplicarse a lo que tendrán que hacer los Pumas mañana ante Inglaterra: un partido perfecto. Al menos para estar a la altura de lo que anuncia Inglaterra.
Pero el encuentro en el Tokyo Stadium no representa sólo una final para el seleccionado en su objetivo primario de alcanzar los cuartos de final, sino que pondrá en resultados el primer gran test del rugby argentino en su ruta del profesionalismo en la alta competencia. Si bien hubo contratos firmados antes, fue después de la Copa del Mundo última, en 2015, cuando la UAR puso en marcha algo inédito hasta ese momento: armar un plantel rentado. Estos cuatro años de Súper Rugby rinden examen en Japón. Porque cuando hay dinero de por medio, se exigen resultados. El rugby no es la excepción y la Argentina entró en ese modelo.
En este tiempo que siguió a las mieles del cuarto puesto en Inglaterra 2015, la UAR continuó ejecutando un plan a largo plazo que incluyó una regla que dejaba de lado a los que estuviesen jugando en Europa. Se armó un plantel con jugadores locales porque se entendían dos cosas: había que fortalecer la franquicia de Jaguares en el Súper Rugby y agrandar la base con Argentina XV y Pumitas. Si bien se apostó a futuro, hubo algo que no fue deseado pero que sí resultó concreto: se debilitó a los Pumas, el equipo emblema. Se rompió con la regla de que en el seleccionado deben jugar los mejores.
En estos cuatro años, con Daniel Hourcade y con Mario Ledesma, al equipo le costó hacer pié. Perdió mucho más de lo que ganó. El primer coletazo fue quedar en la tercera banda en el sorteo para este Mundial, lo que significó tener a dos grandes en el Grupo C. El segundo, una seguidilla de derrotas que recién se cortó con Tonga, un equipo de tercer orden.
La gran apuesta era esta Copa del Mundo. La excelente campaña de Jaguares fue el impulso que parecía que se necesitaba. Pero los Pumas llegan ahora con la soga al cuello. Si pasan a Inglaterra y se clasifican, se habrá cumplido el objetivo. Es más: el equipo puede llegar lejos si toma ese envión. De lo contrario, vendrán tiempos movidos.
