La revancha de Kepa: el arquero que pasó de ser castigado por desobediente a héroe de Chelsea

El primer penal que detuvo Kepa: aseguró con su rodilla derecha.
El primer penal que detuvo Kepa: aseguró con su rodilla derecha.
Pablo Lisotto
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10 de mayo de 2019  • 08:26

Con el pecho inflado, Kepa Arrizabalaga se paró frente a Gonçalo Paciência. Lo miró fijo. Escuchó la señal del árbitro y lo esperó. Lo esperó. Lo esperó. El remate del portugués fue con mucha fuerza, al medio del arco. Kepa reaccionó a tiempo bajó levemente su rodilla derecha y controló el balón con ese lujo impensado. Que sirvió para evitar otro: que la pelota ingresara entre sus piernas. De caño. Poco después, agrandado, le detuvo el penal a Martin Hinteregger. Con el 3 a 3 en la chapa, el belga Eden Hazard aprovechó la ventaja y selló el 4 a 3. Chelsea , finalista. Frente a Arsenal. Al igual que la Champions, la Europa League quedará en manos inglesas.

Los flashes fueron para el arquero español, que a los 24 años vuelve a ser el gran protagonista de una definición por penales, pero esta vez con final feliz. Hace poco más de dos meses, el 25 de febrero, se negó a ser reemplazado en la final de la Copa de la Liga de Inglaterra, frente a Manchester City, y terminó sancionado.

Entonces, faltaban tres minutos para que terminara el partido. Ya los 90 del tiempo regular habían pasado y se jugaba el alargue. Todo indicaba que al campeón lo definirían los penales. Y entonces, de repente, el entrenador de Chelsea, Maurizio Sarri, se volvió loco. Cobró protagonismo en un episodio que duró unos cuatro minutos, con las cámaras focalizadas en él y desentendidas casi por completo de lo que pasaba en la cancha.

Kepa tenía molestias y calambres después de cada atajada. Y cuando el partido transitaba el minuto 117, Sarri interpretó que era el momento del cambio, que debía ingresar Wilfredo Caballero, especialista en definiciones por penales. Pero lejos de que la modificación de arquero por arquero sucediera, los gestos, los gritos, las protestas y hasta un amague de salida del campo por parte del DT se robaron la atención.

Después de ese show inesperado, Sarri montó en cólera, Caballero no ingresó y Kepa no pudo ser héroe: Manchester City fue campeón gracias a los penales, con un error del arquero español, a quien se le escurrió el débil tiro bajo de Sergio Agüero (el arquero se había movido, saltado y agitado los brazos), y con una buena atajada ante Leroy Sané.

Por ese escándalo, Kepa recibió una multa de 195.000 libras (225.000 euros), equivalente a una semana de salario por desafiar al técnico Maurizio Sarri y negarse a ser sustituido durante la final ante el City. En la página web del club ingles, el arquero se disculpó: "Hubo un malentendido, pensándolo bien, cometí un error con mi forma de gestionar la situación", dijo.

Hubo un malentendido, pensándolo bien, cometí un error con mi forma de gestionar la situación
Kepa, en febrero, después de negarse a salir reemplazado

Kepa Arrizabalaga, llegó al Chelsea en el mercado de pases de la temporada pasada y con estos dos episodios ya quedó en la historia reciente de Chelsea, con el que intentará ganar la Europa League el próximo 29 de mayo frente a Arsenal, en el Estadio Olímpico de Bakú, Azerbaiyán.

Kepa fue decisivo en el triunfo de Chelsea.
Kepa fue decisivo en el triunfo de Chelsea.

El joven de 24 años nacido en Andárroa, Vizcaya, arribó al fútbol inglés proveniente del Athletic Bilbao. Se inició en las inferiores del club de Bilbao, tuvo un paso fugaz por el Real Valladolid, de la segunda división de ese país, donde no pudo consolidar su estadía. Al volver al Athletic, que para entonces dirigía Ernesto Valverde, se encontró con un gran desafío: ponerse a punto para debutar en primera.

El discípulo de Valverde tuvo que recorrer un largo camino para poder ser tomado en cuenta en el plantel titular, lo consiguió gracias a la convicción y seguridad de quien se sabe en el camino correcto. Necesitó cuatro años en las divisiones inferiores para poder debutar en primera, pero no fue hasta septiembre de 2016 que lo tomaron en cuenta para cubrir el arco del Athletic.

En agosto del año pasado, el Chelsea le pagó al Athletic una cláusula de rescisión de 80 millones de euros para sumar a Arrizabalaga, lo que lo convirtió en el arquero más caro de la historia al superar el traspaso del brasileño Alisson Becker de la Roma al Liverpool por 72 millones de euros.

El arquero había estado en la mira del Real Madrid, antes de la llegada de Thibaut Courtois. Y cuando estaba todo preparado para su desembarco al Bernabéu, Kepa prefirió renovar por el Athletic, su equipo desde las juveniles y fijar una desmesurada cláusula millonaria, que meses más tarde el Chelsea se encargó de desembolsar.

Desde antes de llegar a los azules, Kepa había estado en el ojo del entrenador Maurizio Sarri, que lo recibió con una lluvia de elogios: "Lo sigo, lo seguía. Mi primera impresión fue ¡es un portero muy bueno! Muy joven, pero muy, muy bueno", dijo Sarri en su momento para justificar la adquisición del guardameta, que inmediatamente se convirtió en titular.

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