Mundial Rusia 2018. Neymar, por ahora, se hace ver más como un personaje nervioso que como un crack

El reclamo de Neymar al árbitro cuando Brasil no podía hacerle un gol a Costa Rica
El reclamo de Neymar al árbitro cuando Brasil no podía hacerle un gol a Costa Rica Fuente: AFP
Claudio Mauri
(0)
23 de junio de 2018  • 13:40

SOCHI.- No es la primera vez que detrás del Neymar que vende una imagen de alegría, desparpajo y gozo por el fútbol aparece un personaje distinto, contrariado, reaccionario, incomprendido, tensionado. En este Mundial Rusia 2018 le está ocurriendo algo similar a lo de hace cuatro años en Brasil y a los Juegos Olímpicos de Río 2016. En ambas competencias cargó con la presión de ser la figura que más podía ayudar a cumplir el sueño del título. El N° 10 no le rehúye a esa encomienda, pero no la lleva con naturalidad y madurez, sino que le exacerba al muchachito perturbado, caprichoso y consentido que también lo habita.

En Brasil están divididas las opiniones sobre si su llantotras marcar el gol a Costa Rica fue una liberación o una manifestación de una crisis. Después, se desahogó en su cuenta de Twitter: "Nadie sabe lo que pasé para llegar hasta acá. ¿Hablar? Hasta los loros hablan. Ahora es momento de hacer… El llanto es de alegría, de superación, de garra".

Neymar necesita demostrar (se) que es igual de desequilibrante y decisivo que antes de la operación en el metatarsiano derecho que lo mantuvo tres meses alejado de las canchas, y que lo dejó llegar con lo justo al Mundial, con un amistoso y medio de preparación (un gol a Croacia y otro a Austria). Neymar no solo vino por la gloria del hexacampeonato con Brasil, sino también por el desafío personal de quebrar la hegemonía de una década de Cristiano Ronaldo y Messi con los balones de Oro. Con ese objetivo también se fue de Barcelona a PSG para salir de la sombra de Messi, pero en la primera temporada la jugada no le salió bien entre la eliminación ante Real Madrid en la Champions League y la lesión de febrero.

En este Mundial arrancó con algunas dificultades para imponerse. No estuvo todo lo veloz y fino que habría necesitado para superar los duros cerrojos de Suiza y Costa Rica. Hasta aquí, Brasil está viviendo más de la frescura y el remate de Coutinho que de la fantasía de Neymar.

Este Neymar alborotado no es del agrado del técnico Tite , que prefiere un entorno más calmo, sin tantas turbulencias. Pero cuando Neymar no se siente a pleno y recibe críticas, toma posturas revanchistas. Durante los Juegos de Río, en los que el seleccionado de Brasil empezó mal, el paulista se enfrentó con el relator de O’Globo y el comentarista de la TV Bandeirantes, y encabezó una rebelión para que el plantel no concediera notas. Pero su mayor venganza fue el aporte para la conquista de la medalla de oro -única distinción que le faltaba al fútbol brasileño- con un golazo en la final y el penal convertido en la definición. Desde ese momento renunció a la capitanía, como respuesta a quienes él creía que lo censuraban injustamente.

Tite permitió que los familiares de los futbolistas se alojaran en las cercanías del Swissotel para que compartieran los momentos libres y amenizar la larga concentración. Nadie los tiene más cerca que Neymar; en otra ala del hotel están sus padres, su novia Bruna Marquezine, la hermana y su habitual corte de amigos, conocidos como los toys.

Neymar divide opiniones con sus actitudes. En Brasil mucha gente le cuestiona su individualismo dentro de la cancha, su escaso sentido colectivo, las simulaciones (contra Costa Rica le retiraron un penal por aplicación del VAR tras fingir una caída), su obsesión por los peinados. Los observadores más veteranos creen que a Neymar le vendrían bien compañeros como Dunga (Mundial 94), Carlos Alberto (1970), Zito (1958 y 62), líderes que le ponían límites a Pelé, Garrincha, Jairzinho, Rivelino, Romario, Bebeto. Ayer, en la casa de la Conmebol en Moscú, el recio exzaguero uruguayo Diego Lugano se refirió al modo de Neymar de recrearse con la pelota ante los adversarios: "Esas simulaciones, esos saltitos permanentes… No está bien hacer eso en un Mundial. Messi, Cristiano, Suárez o Agüero son marcados fuerte, pero con otro respeto. A Neymar se la va con más ganas".

En este plantel, Neymar encuentra cómplices. Thiago Silva, Coutinho y Douglas Costa le justificaron su estilo provocativo. No solo el Mundial tiene nervioso a Neymar, sino también su futuro como jugador de club, toda vez que está considerando que no fue un acierto haber ido al fútbol y alentaría que se arme toda una ingeniería para desembarcar en Real Madrid.

Mientras, Tite desvió por un momento su preocupación por Neymar porque recibió malas noticias de los médicos de la delegación: Douglas Costa, que entró por William durante el partido con Costa Rica, sufrió una pequeña lesión muscular que lo deja al margen contra Serbia, y más grave sería lo del lateral Danilo, ya ausente contra los centroamericanos.

El festejo de gol en el partido ante Costa Rica
El festejo de gol en el partido ante Costa Rica Fuente: AP

Conforme a los criterios de

Más información

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.